GRUPO PLAZA

CABECICUBO DE SERIES, DOCUS Y TV 

'Spaceship Earth', el documental que reúne todos los testimonios de los participantes en Biosphere 2

El Festival de Sundance ha presentado un documental que recoge por primera vez todos los testimonios de las personas que estuvieron dentro del experimento Biosphere 2, un intento de reproducir la atmósfera terrestre que acabó con altos niveles de CO2, plagas de cucarachas y la muerte lenta de los mamíferos. Un joven Steve Bannon fue el encargado de desmantelarlo y terminó recibiendo denuncias por acoso sexual que hubo que arreglar en los tribunales. 

1/08/2020 - 

VALÈNCIA. Eran unos hippies del San Francisco de las comunas de los años 60. Su idea provenía del libro Monte Análogo, de René Daumal, en el que un grupo de personas escapaba a una isla desierta que no aparecía en los mapas. Así comienza el relato por sus protagonistas de Spaceship Earth, el documental que recopila los testimonios de las personas que se metieron en el experimento Biosphere 2, en Arizona, para intentar reproducir la vida en un espacio aislado del exterior con la intención de llevar ese mismo modelo a otros planetas.

Es un documental complaciente, se muestran pocas aristas o situaciones comprometidas de las que ya se han escrito en muchas ocasiones. Matt Wolf, el director, se ha limitado a hacer un somero repaso de todos los hitos del proyecto hasta su clausura por la policía en 1994. Como es sabido, el objetivo de la misión era mantener diferentes especies de plantas y animales en un entorno con un reciclaje de desechos biológico que permitiera que todo fuese sostenible. Por un lado, así se podría ir al espacio. Por otro, si las condiciones en este planeta se destruyen, se podría sobrevivir en estos santuarios.

Durante los años 70, el citado grupo de hippies había organizado ciclos de conferencias y encuentros ecologistas muy influenciado por las teorías del cercano colapso demográfico del planeta -que no se ha producido- y del cambio climático, al que en ese momento se hacía referencia como un enfriamiento severo.

En esas reuniones surgió la idea de Biosphere 2. Exactamente el mismo proyecto que se había llevado al cine el clásico de la ciencia ficción ecologista, Silent Running (Naves misteriosas) en la que los últimos bosques que quedan en el universo vagaban por el espacio en una nave bajo el cuidado de un científico que se niega a destruirlas cuando le llega la orden.

El experimento fue un fracaso. No pudieron estar aislados. Tuvieron que utilizar reservas de alimentos escondidas, aparecieron unas bacterias que consumían el oxígeno y hubo que suministrárselo desde el exterior. Esa es la mejor parte del documental, cuando ellos mismos cuentan cómo, al aumentar el CO2 en su atmósfera, no podían ni caminar. Se agotaban al dar solo un par de pasos. Todos empezaron a perder peso y tuvieron que priorizar los cultivos que daban más rendimiento, en lo sucesivo solo se alimentaron de remolacha. Las imágenes de esa fase del experimento no son nada glamurosas, cucarachas por todas partes, sobre todo en la cúpula, las plantas del bosque secas, los mamíferos muriéndose agonizando... Y unos sobrecostes de a millón de dólares mensual.

La prensa pronto dejó de estar cegada por los brillos de la historia y empezó a criticar el experimento. Ya había muchos científicos que habían denunciado que eso no era ciencia, sino "entretenimiento trendy ecológico". Cuando llegó la exclusiva de un medio, que decía que se había "pinchado la burbuja de Biosphere", se descubrió el pastel. Estaban sacando el CO2 con un artilugio escondido.

Inmediatamente, aparecieron problemas financieros y asomó por ahí un joven Steve Bannon, actual valedor de Trump y causas a la derecha de la derecha. Todo el proyecto había sido sufragado por un multimillonario texano con un admirable concepto del beneficio a largo plazo, metió 200 millones de dólares de nada con la esperanza de sentar las bases para la vida humana en otros planetas. Sin embargo, el papel que le encargó a Bannon en Biosphere 2 fue el que se conoce popularmente en las empresas como Ángel Exterminador. Esto es, aquel enviado que llega a recortar gastos.

Metido en faena, la propuesta de Bannon, al contrario de lo que se estila en España en estos casos, fue despedir a todos los jefes, por lo que se enfrentó a Margret Augustine, directora del proyecto, que le demandó por incumplimiento de contrato, difamación, calumnia y, de propina, acoso sexual.

Pero el documental no llega mucho más lejos. No hay un ejercicio de retratar hasta el final ni a los promotores del proyecto, que son los que hablan, ni lo que sucedió. Por ejemplo, Roy Walford, el médico del que se saca su enfado a lo Gran Hermano porque tiene que hacer labores de granja extra porque una chica no puede y eso le resta tiempo de sus experimentos, es un perfil curioso en el que no se entra lo suficiente.

Venía de liarla en los casinos calculando probabilidades como Los Pelayos y montar una compañía, Gerontix, de suplementos alimenticios para alargar la vida que tuvo problemas con la ley. Su teoría era que con una dieta de reducción calórica podía vivirse hasta 120 años, publicó un par de libros al respecto con el subtítulo "¡dobla la duración de tu vida!". Es lo que él esperaba hacer, pero, desgraciadamente, desarrolló ELA y murió a los 79 años. Su fallecimiento abrió una polémica científica sobre si su dieta tuvo algo que ver, él incluso llegó a especular con que las privaciones de oxígeno que experimentó en Biosphere 2 pudieron ser la causa.

Presentado en Sudance, las declaraciones del director, Matt Wolf, sobre su trabajo van más encaminadas a llamar la atención sobre los pioneros de la denuncia del calentamiento global y la destrucción del planeta y el valor de los que se decidieron, previo pago de muchos millones, a tomar medidas para tratar de detenerlo, aunque el objetivo último, si no he entendido mal, era hacer colonias en el espacio, esto es, salir de najas.

Hay un punto Wild wild country en los protagonistas de este experimento. Provenían de la efervescencia ideológica y utópica de los años 60. Personas muchas de ellas inadaptadas, que por hastío vital o por cierto elitismo, no podían soportar lo que entendemos por vida rutinaria o convencional. Necesitaban algo más. Ya sea aislarse del común de los mortales o trascender dándoles una lección. Al final, aparecieron todos sobrevalorándose con uniformes que parecían sacados de una serie de televisión de ciencia ficción, en este caso V, y dándose importancia como si estuvieran viajando al espacio. Aún siguen diciendo en este reportaje que esa fue la experiencia más importante de sus vidas. En su utopía no se vivía aislado de la sociedad, con uniformes de ciencia ficción barata y con un gurú encerrado en una habitación poniéndose de todo con estrellas de Hollywood, como en Rajneeshpuram, pero también había dos factores muy comunes en la psicología de las comunas del siglo XX: un líder iluminado y un gran sablazo.

Noticias relacionadas

EL “ME TOO” DE LA MÚSICA  

Rockeros y "niñas novia": el arte de mirar hacia otro lado

Por  - 

El documental Look Away, cuya difusión en España ha sido mínima, recupera los testimonios de mujeres que fueron manipuladas, abusadas e incluso violadas cuando eran menores de edad por músicos adultos como Steven Tyler o el ya fallecido Kim Fowley, antiguo manager de las Runaways

EL CABECICUBO DE DOCUS, SERIES Y TV  

El carácter supuestamente revolucionario de enrolarse en la ultraderecha

Por  - 

Tanto estadísticas como testimonios de profesores muestran que la extrema derecha en España, lejos de ser un fenómeno de viejos nostálgicos, es una posición política que arraiga en los más jóvenes. La propaganda, desde hace décadas, ha querido travestir estos movimientos de revolucionarios, cuando en realidad lo que pretenden es afianzar la ley del más fuerte. Un documental noruego, Exit, analizaba a la militancia de la extrema derecha europea y llegaba a conclusiones interesantes sobre las mentiras que nos contamos 

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email


Quiero suscribirme