VALÈNCIA. En tiempos de sobreexposición y saturación de ruido, la fragilidad emerge como un acto poético de resistencia. El 14º Festival Cabanyal Íntim regresa del 7 al 10 de mayo bajo el lema Vulnerables, una declaración de intenciones que pone en valor la delicadeza emocional, social y política en el centro de la experiencia escénica contemporánea.
Durante cuatro días, casas, comercios y espacios insospechados acogerán una programación singular que desdibuja los límites entre disciplinas artísticas y propone una relación directa, casi táctil, sensorial, con el público. Teatro, danza, performance, cabaré, música y acciones participativas configuran un mapa escénico que late al ritmo de un barrio cada vez más gentrificado y tensionado por la turistificación, pero también sostenido por un vecindario que resiste y una potente red cultural.
La presentación, celebrada hoy en Casa Montaña con la participación de artistas, vecinos y colaboradores del festival, revela una edición que apuesta por lenguajes híbridos y poéticas de proximidad. Creadores y compañías locales, nacionales e internacionales convergen en una programación que no busca respuestas cerradas, sino abrir fisuras desde las que poder mirar el presente.
Entre los estrenos absolutos en formato breve destacan Autoficción, una exploración de los límites entre vida y relato dirigida e interpretada por Eva Zapico y Miguel Ángel Sweeney. De fenêtre, propuesta multidisciplinar en la que la creadora Merce Tienda, vecina del Cabanyal, aborda la apisonadora de la gentrificación del barrio desde la experiencia propia. Y Ni los huesos quedarán, una pieza delicada y tierna de teatro de objetos, en la que Arianne Algarra y Jorge Valle nos sumergen en los laberintos de la vejez y la memoria.
Las tardes del festival se expanden con el ciclo Íntims a poqueta nit, en el que conviven la música y el nuevo circo. En BILLIE 2.0 (Ain’t nobody’s bizzness), La Pacheca Collective homenajea a la legendaria Billie Holiday, a su música y a una vida de lucha y resistencia. Y Fragmentos, de la compañía francesa La Víspera, propone un universo bizarro cargado de humor negro y circo contemporáneo en el que nada es lo que parece.
Territori Performance irrumpe esta nueva edición -por primera vez y gracias a la colaboración de Comerciantes del Marítim (ACIPMAR)- en comercios y espacios cotidianos del barrio. La sección acoge propuestas de alto voltaje queer: Coronación íntima de La Erreria (House of Bent); Oro y piel, en la que el performer zaragozano Alberto Monreal cuestiona la mercantilización del cuerpo; y PNEUMA, un ritual escénico audiovisual sobre identidades trans coordinado por Andrés Cuesta Sacristán junto a Marina Cardo López, Antonio Portillo Carbonel y Modis Studio. Junto a ellas, el dibujo, la escritura y la acción en vivo se entrelazan Entre la tinta de la mano de El bosc de cignes (Hu Zhao y Lin Chih Hsuan).
El festival despliega también propuestas road theatre como Verbena, de Cecilia Fernández, Nia Cor y Xavier Giménez. Una pieza escénica itinerante, creada exprofeso para el festival, que pone en jaque al amor romántico y nos invita a celebrar la vida más allá de los miedos. La propuesta infantil familiar de esta edición es Contigo puedo contar, en el que el singular Miguel Ángel Montilla reivindica la narración oral como espacio de encuentro intergeneracional.

- -
- Foto: CABANYAL ÍNTIM
Vitrinas vivas, performance documental y espacios que dialogan
La danza ocupa un lugar destacado también este año, con Del carrer eres l’ama, en el que María Tamarit revisita la tradición valenciana desde el cuerpo contemporáneo. Las vitrinas se convierten en los escenarios de las intervenciones de Isabel Is My Name, en que estudiantes del Conservatorio Superior de Danza de València llenarán de vida los escaparates del barrio.
La programación se completa con actividades que amplían la experiencia más allá de la escena: la visita guiada Los otros habitantes, de Guiding Architects Valencia; la clase magistral del creador colombiano Enrique Vargas, fundador del Teatro de los Sentidos; la performance documental Yerbateras, de la colectiva colombiana Laboractores; y la exposición Geografía del alma cotidiana, del fotógrafo Michael Robinson Chávez, doble ganador del Premio Pulitzer.
El festival expande su programación por espacios que dialogan con la identidad del Cabanyal, desde lugares públicos, casas particulares y hasta enclaves culturales y sociales de referencia como el Centre Cultural El Escorxador o Reina 121, el Teatre El Musical, la Asociación de Comerciantes del Marítimo (ACIPMAR), la Associació de Veïns i Veïnes Cabanyal-Canyamelar, el Centre Cívic del Cabanyal-Canyamelar, Cabanyal Horta o Cabanyal Dojo. A estos se suman propuestas en espacios híbridos como Sistema del Solar o el comercio de proximidad Les Herbetes, que refuerzan el vínculo con el tejido cotidiano del barrio. Una diversidad de sedes que rompe con la frontalidad escénica tradicional e invita al público a recorrer el barrio y habitarlo desde una mirada artística, activando plazas, calles y rincones habituales como lugares de encuentro y creación.
Cabanyal Íntim reafirma un año más su compromiso con la creación escénica, el arraigo al barrio y el diálogo directo entre artistas y ciudadanía. En esta edición, no solo invita a dejarse llevar por la programación, sino que anima al público -en estos tiempos convulsos de rearme global a desarmarse, a habitar la vulnerabilidad sin miedo y a reconocer en ella una potencia transformadora capaz de generar comunidad y empatía.