Teatro y danza

EN EL MARCO DE LA HUELGA EDUCATIVA INDEFINIDA

Las enseñanzas artísticas llevan sus reivindicaciones a la Sala Russafa

  • Dos alumnas en un aula de la ESAD, en una foto de archivo.
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VALÈNCIA. En este final de curso tan atípico, marcado por las reivindicaciones de la comunidad educativa a través de una huelga indefinida de docentes, el alumnado del Conservatorio Superior de Danza de València Nacho Duato no quiere dejar pasar la oportunidad de hacerse eco de su situación particular. 

En las muestras de final de curso, que están teniendo lugar el 25 y el 26 de mayo en Sala Russafa, el alumnado aprovechará las funciones para poner sobre escena las reivindicaciones de las Enseñanzas Artísticas Superiores valencianas.

Antes de las representaciones, los propios alumnos leerán un manifiesto en el que rechazan los recortes y reclaman “una educación artística pública de calidad”, además de denunciar la falta de inversión, la precariedad laboral y el deterioro de las infraestructuras. “No es momento de recortar, sí de construir”, concluye el texto impulsado por la Assemblea de Docents d’Ensenyaments Artístics Superiors.

La protesta llega en un contexto marcado por las críticas al estado de las instalaciones del conservatorio, ubicado en barracones desde 2002, tal y como ha ido informando este diario. El profesorado ha denunciado, en una carta abierta a la dirección del ISEACV “años de abandono”, problemas de seguridad y la ausencia de un calendario concreto para una nueva sede.

Sobre lo que se verá en la Sala Russafa, Marta García Navarro, profesora especialista de Composición Coreográfica del Conservatorio Superior de Danza señala que “los talleres se han gestado entre barracones”. Además, explica que las asignaturas comenzaron el pasado 22 de octubre “por la tardanza de la incorporación de profesores especialistas”. La docente considera que la situación “ha superado el nivel de precariedad para convertirse en una crisis sistémica que afecta directamente a la calidad de las enseñanzas superiores artísticas de la Comunitat Valenciana”.

Las protestas también han sido asumidas por el alumnado, que denuncia haber convivido durante años con la incertidumbre derivada de la falta de profesorado y el deterioro de los espacios. Raúl Martínez, estudiante de segundo de Coreografía e Interpretación en Danza Contemporánea, lamenta “la falta de profesorado debido a la escasez en las bolsas de trabajo” y “unas instalaciones en pésimas condiciones”.

En la misma línea, Esther Luna explica que este curso han pasado “al menos dos meses” sin recibir clases con varios profesores debido a su participación en tribunales de oposiciones. “Vivimos con la incertidumbre constante de no saber si al día siguiente podremos asistir a clase, si el edificio seguirá en pie por las condiciones en las que está o se habrá deteriorado aún más”, afirma.

La situación resulta especialmente delicada para el alumnado de último curso, inmerso en la preparación de sus trabajos finales. Sara Navarro, estudiante de cuarto de Coreografía e Interpretación, asegura que viven este tramo final de su formación “bajo una presión insostenible”. “La voluntad individual del alumnado y el profesorado no puede continuar supliendo la desatención institucional”, señala, al tiempo que reclama “presupuestos reales, unas instalaciones dignas y una educación pública de calidad”.

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