VALÈNCIA (EP). La comedia 'Qué difícil es', que fue censurada en diciembre de 2023 porque sus actores actuaban en calzoncillos, llega al Teatre Talia de València del 25 al 29 de marzo. La obra combina humor y drama para reflexionar sobre "temas universales" como el bullying, la diversidad sexual o las relaciones entre padres e hijos.
El montaje, de la compañía Los 90 Producen, está protagonizada por los actores Pablo de Castro, Manuel Maciá, Gabriel Alacqua, Carlos Indriago y Kino Gil, y nace de una anécdota real que vivieron los cuatro intérpretes cuando empezaron en el mundo de la interpretación.
Según ha explicado el actor Manuel Maciá durante una conversación con Europa Press, 'Qué difícil es' tiene su origen en un momento complicado en la vida de los cuatro actores que, tras salir de la escuela de interpretación y en un contexto de pandemia, intentaron salir adelante y crear su propio espectáculo.
Sin embargo, cuando pensaban que la cosa ya iba cogiendo ritmo y después de tres funciones en una sala pequeña de Madrid, el guionista de la obra, que se encargaba también de dirigirla, entró en el camerino mientras los intérpretes estaban en calzoncillos cambiándose para decirles que cancelaba la obra "sin darles motivos" y diciéndoles que si usaban su texto les iba a "denunciar".
A partir de este momento no les quedó otra que cancelar la obra, lo que supuso "un revés muy desagradable" para los actores porque estaban "recién empezando" pero que, según Maciá, fue algo que les "unió mucho más" y decidieron convertir esa escena que habían vivido con su exdirector para, a partir de ahí, escribir esta comedia.
El actor ha indicado que la obra parte de momento y que, desde ahí, el espectador emprende "un viaje por cuatro vidas de cuatro actores que, al final, son cuatro personas con las que cualquiera se puede sentir identificado".
70 personajes entre cuatro actores
"Hacemos viajes al pasado, viajes al futuro. Entre los cuatro hacemos casi 70 personajes, todo muy minimalista porque en aquel momento no teníamos muchos recursos, pero al final es algo que nos ha jugado a favor y la gente agradece mucho", ha destacado.
En esta línea, Manuel Maciá ha señalado que la obra está dirigida a un público a partir de 12 años y que, a través de la comedia, trata "temas muy sensibles, a veces un poco tabú, como la diversidad sexual, el bullying, la salud mental, el suicidio juvenil, las relaciones entre padres e hijos". "No es solamente la risa por la risa, sino que hay profundidad y hay un espacio a la reflexión", ha sostenido.
Sobre la puesta en escena, el intérprete ha indicado que es un montaje con "mucha magia" porque con "muy poquito" consiguen hacer "mucho": "Entre los cuatro actores hacemos casi 70 personajes, con muy poco material, pero con muchísimo, muchísimo trabajo, a nivel teatral, a nivel actoral, de expresión corporal, de voz, de cuerpo", ha subrayado.
"En la vida, el humor y el dolor van de la mano y, en 'Qué difícil es', también. Es comedia, pero también con su trasfondo de drama", ha resaltado Maciá, quien afirma que la obra es también "un homenaje al teatro porque, aparte de tocar varios géneros, también hacemos teatro de objetos, sombras chinescas...".
Pasado el primer susto con la cancelación del espectáculo, los cuatro actores tuvieron que hacer frente a la censura en diciembre de 2023 cuando una concejala del Ayuntamiento de Quintanar de la Orden (Toledo) decidió que no se representaría porque los actores aparecían en calzoncillos y esto "podía escandalizar al público".
"Cancelación política"
Preguntado por este suceso, Maciá ha señalado que fue una situación "surrealista" y que esta "censura política" fue "tan ridícula" y "absurda" que terminó viniéndoles "muy bien sin quererlo" ya que, según cuenta, "se hicieron eco todos los medios de comunicación" nacionales e internacionales y se habló hasta en el Congreso de los Diputados.
"Nos cancelaron en un teatro pero nos contrataron en un montón porque la obra se hizo muy conocida y luego, como el espectáculo es bueno, pues al final ha sido una campaña de marketing gratuita que nos ha venido fenomenal", ha remarcado.
No obstante, ha asegurado que es "muy triste" y da "mucha impotencia" que estas cosas sigan ocurriendo años después y ha animado a denunciar estas situaciones de censura ya que considera que, junto al "apoyo" de los medios de comunicación, es "fundamental" para "acabar con estas políticas que, por desgracia, sigue habiendo": "Hay que seguir luchando por la cultura libre y sin censuras, haciendo nuestro trabajo, que es lo que mejor sabemos hacer", ha aseverado.
Interrogado por si cree que estas situaciones pueden hacer que los actores se autocensuren para evitarlas, el actor ha asegurado que es algo que ocurre y que, "es una lástima, porque al final el arte la cultura y la creatividad debería estar libre de todo".
"Ocurre en un primer momento, pero creo que lo importante es luchar contra ello, porque al final no se pueden hacer las cosas a gusto de todo el mundo, no se puede contentar a todo el mundo", ha sostenido.