VALÈNCIA. La 43 edición de Sagunt a Escena, festival organizado por la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades a través del Institut Valencià de Cultura (IVC), en colaboración con la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de Sagunto, bajará el telón de su programación este próximo 23 de agosto a las 19:30 horas en la Antiga Moreria con la última creación de la reconocida coreógrafa y bailarina Sol Picó, Carrer 024. Su propuesta explora la soledad en el siglo XXI como una epidemia silenciosa provocada por el individualismo, la tecnología, el urbanismo moderno y el y el ritmo de vida individualista. En su trigésimo aniversario, la compañía de la creadora alcoiana, Premio Nacional de Danza 2016 en la modalidad de creación, propone un espectáculo de calle de gran formato en el que resuenan icónicos espectáculos anteriores.
El hilo conceptual que articula la narrativa de esta nueva pieza es la reflexión sobre la soledad, tanto la no deseada como la buscada. En palabras de la propia Picó: “Las comunidades reales se han sustituido por comunidades virtuales que exigen menos compromiso, frágiles, que en vez de enriquecer los vínculos, los han hecho más superficiales, más intrascendentes, lo que ha abocado a muchas personas a una sensación de aislamiento y de vacío”.
Las protagonistas de la pieza son cinco intérpretes desubicadas y sin destino, que luchan por no lanzarse al vacío desde una escalera de avión, mientras otros cinco intérpretes intentan retenerlas. La música de la pieza va desde piezas clásicas hasta versiones de folklore, con paisajes sonoros de trance. Estas melodías y ritmos estarán acompañadas de un mar de testimonios, palabras y sentimientos, para generar en la audiencia una atmósfera envolvente. La otra cara del espectáculo muestra un cuadro de grandes dimensiones, en una abstracción inspirada en La Danse de Matisse, donde la desnudez del cuerpo humano, con su belleza y su armonía, evoca la búsqueda de un posible acercamiento al otro. La obra culminará con un esperanzado canto al reencuentro. La idea es volver a reconectar con el colectivo, generar la vibración de la comunidad para que el otro nos complete y nos acompañe en el camino.
Sol Picó funda su propia compañía en 1994. Su trabajo se inscribe en una línea de mestizaje donde interactúan diferentes géneros. Su técnica alía fuerza, precisión y dinamismo en creaciones dinamizadas por el humor. Con Carrer 024, la compañía recupera una característica fundamental del lenguaje que la ha diferenciado en el panorama escénico internacional: el uso de grandes escenografías con puestas en escena espectaculares y emotivas, donde la danza más arriesgada contrasta con la rotundidad de grandes estructuras metálicas.