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ATRACÓN DE PANTALLAS

‘The boys’: Cuando el superpoder corrompe

Esta entretenida adaptación suaviza el tono del cómic original sin perder con ello frescura, humor negro y grandes dosis de crítica social

2/08/2019 - 

VALÈNCIA. ¿Tienen los superhéroes talón de Aquiles? ¿Cuál es el punto débil de estos titanes? ¿Es el origen de su naturaleza, la humana, lo que debilita la personalidad del héroe o se trata de la irremediable consecuencia de tanto tiempo de dominio absoluto? ¿El tirano nace o se hace? Esta interesante disyuntiva es la que se plantea en la versión para Amazon del cómic The Boys.

Escrita originalmente por Garth Ennis, dibujada por Darick Robertson y adaptada para la plataforma online por Eric Kripke (Supernatural) junto a los responsables de la transformación televisiva de Preacher (Seth Rogen y Evan Goldberg). La aventura recrea un mundo en el que una multinacional, llamada Vought, maneja un escuadrón de superhéroes, ‘Los Siete’, a los que convierte en millonarios y famosos a base de vender su imagen de salvadores de la patria que luchan contra el mal por el bien de la humanidad, blablablá.

Esta imagen protegida, licenciada y explotada comercialmente de “buena gente” realmente enmascara a unos narcisistas, egoístas, abusadores, asesinos y fascistas, malacostumbrados a ser impunes. Su líder, Patriota, también llamado Homelander (Antony Starr), parece el político perfecto o el hombre del anuncio de tabaco, envuelto en una capa con la bandera de los Estados Unidos, como el Capitán América. Sin embargo, esta versión de Superman que repite sin cesar la frase “vosotros sois los héroes de verdad” mientras sonríe falsamente, es capaz de dejar morir a todos los pasajeros de un avión entero sin ningún problema de conciencia.

 

No se trata únicamente de la transformación de unos superhéroes en supervillanos, como pasaba en Escuadrón Suicida, sino de la evolución de sus respectivos arcos de personaje a lo largo de los ocho episodios ¿Cómo llegaron a ser así? ¿Cuáles son sus defectos y sus debilidades, como veíamos en Watchmen de Alan Moore? En ese sentido, Patriota representa al villano que no cambia, al humano que simplemente no ha conocido el amor (ni siquiera el maternal), en contraposición con el resto de miembros del escuadrón.

Su compañera más antigua, la Reina Maeve (Dominique McElligott), posee guiños reconocibles para cualquier admirador de la Wonder Woman original (la de 1942). Se asemeja en su atuendo a la mítica superheroína y nos recuerda al personaje primigenio por su condición sexual de lesbiana, algo que luego se eliminó. A diferencia de Patriota, Maeve ha decidido no amar para no hacer sufrir a las personas que realmente quiere. Un mecanismo de autoprotección.

Luego tenemos a A-Tren (Jessie T. Usher), un hombre bala que se dopa para mantener su estatus de hombre más rápido del mundo. Como consecuencia de su adicción, en más de una ocasión pierde el control y deja daños colaterales.

El cuarto superhéroe es Profundo (The Deep), interpretado por Chace Crawford, actor popular por su interpretación del niño rico Nate Archibald durante las seis temporadas del drama adolescente Gossip Girl. Profundo es, probablemente, y sobre todo para el público femenino, el personaje más grimoso de todos, y a su vez el que mayores satisfacciones posteriores les regalará como espectadores. Porque mezclen adicción al sexo, poder e impunidad y entenderán su talante inicial en la serie. Aunque, a diferencia del cómic, y como consecuencia de la potencia del actual movimiento ‘Me Too’, sus guionistas han confesado a los medios que modificaron la trama para hacerle pasar en sus carnes lo que había sido capaz de hacer otras veces a las mujeres, en una de las escenas más gore y divertidas de esta primera temporada.

Con el inicio de la serie conocemos al nuevo miembro del escuadrón, Annie, también llamada Starlight (Erin Moriarty), una estereotipada y naif joven que lleva desde pequeña presentándose a concursos para ser la mejor superheroína y salvar al mundo, tal y como ha deseado siempre su madre. El personaje de Starlight posee el arco más atractivo de todos, porque se trata de uno de los dos personajes que termina entendiendo la mascarada, rechazándola, empoderándose como mujer violada (por un hombre), cosificada (por la compañía) y manipulada (por su madre). Como Jessica Jones, se rebela y lucha, pero no mediante la fuerza, sino mediante la confesión pública, reconvirtiendo su valiente paso adelante en un nuevo baluarte de cara a sus admiradoras femeninas. En un constante juego por sacar partido lucrativo a las aventuras de estos personajes, el equipo de marketing de la empresa pervierte su pequeña heroicidad como nuevo rasgo de lo que debe ser una superheroína modernizada, atrapándola de nuevo mercantilmente entre sus fauces.

El equipo de ‘Los Siete’ lo cierran Translúcido (Alex Hassell), capaz de volverse invisible, un superpoder que le lleva a estar más preocupado por ver a las mujeres desnudas sin ser visto que por hacer el bien; y Negro Oscuro (Nathan Mitchell), en esta primera temporada el personaje más plano (con algún punto cómico, eso sí).

Por encima de ellos, dirigiendo esta compañía sin escrúpulos, metáfora del capitalismo más salvaje de esta entretenida historieta, maneja sus vidas una ambiciosa mujer, Madelyn Stillwell, interpretada por la mítica Elisabeth Sue (Karate Kid, Regreso al futuro II y III).

Los antagonistas-protagonistas son héroes-antihéroes

Se preguntarán por qué se llama entonces The boys. El título no hace referencia a los superhéroes antes mencionados, sino a sus antagonistas, verdaderos héroes aunque no sean más que un grupo de terrenales humanos sin poderes extraordinarios. Sí, ya sé que es un lío, pero es que es justo en estos cambios de rol donde estriba lo divertido de la deconstrucción de este universo narrativo tantas veces visto y leído.

El personaje de este grupo más débil, humanizado y aparentemente menos brillante, y sin embargo encantador, es Hughie (Jack Quaid), un vendedor de equipos electrónicos que pierde a su novia por culpa de las atrocidades de estos gigantes. Hugh es reclutado por Butcher (Karl Urban), un ambiguo agente de la CIA, obsesionado con acabar con la impunidad de estos superhéroes. El resto de miembros de la resistencia son Mother’s Milk (Laz Alonso), Frenchie (Tomer Kapon) y Hembra (Karen Fukuhara).

En contraste con los éxitos a través del cine, la comunión Marvel-Netflix nos tenía bastante hastiados de superhéroes cuando estos pasaban a ser adaptaciones como series. Hasta que llegado Amazon y nos ha sorprendido, demostrando que todavía hay espacio para ser originales e inteligentes… aunque imperfectos. “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”, escribió un historiador llamado Lord Acton a finales del siglo XIX. Probablemente tuviera razón.

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