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Un 'Brexit'  con o sin acuerdo (I)

12/12/2020 - 

BRUSELAS. “¡Hay que estar preparados para el 1 de enero de 2021”! Así, con exclamaciones, advertía  la Unión Europea (UE) el pasado mes de agosto la posibilidad cada vez más real e inimaginable de que el Reino Unido se fuera a las bravas, sin un adiós, como un mal divorcio, sin decidir quién se queda los niños ni establecer un régimen de visitas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen se quedó a dos velas, tras la cena con el Primer Ministro británico Boris Johnson el pasado miércoles. Al día siguiente anunciaba a los Estados miembros la posibilidad de que no hubiera acuerdo de asociación futura con el gobierno británico y publicaba una serie de contingencias  ante este nuevo e impredecible escenario.

¿Impredecible? No tanto para quien haya seguido el día a día de los sucesivos gobiernos del Reino Unido, desde que David Cameron abandonara el número 10 de Downing Street sin un plan B tras el referéndum en el que ganó el Brexit. Y seguro que la Comisión Europea y el equipo negociador de Michael Barnier, por este lado, estaban al tanto de los comunicados que publicaba el ministerio creado ex profeso para el Brexit, el “Department for Exiting the European Union”, es decir, el Ministerio para la Salida de la Unión Europea. 

Una pequeña muestra de las verdaderas intenciones del Reino Unido está en estas publicaciones diarias, con las que desde hace cuatro años vienen preparando un Brexit duro,  que ni siquiera cumple el Acuerdo de Retirada o la Declaración Política firmada por Johnson en diciembre de 2019. 

La muestra: “Tipos de vehículos si no hay un acuerdo del Brexit, Reconocimiento de certificados de pesca si no hay acuerdo del Brexit, Viajando por el área común si no hay acuerdo del Brexit, Conduciendo por la UE si no hay acuerdo del Brexit, Reconocimiento mutuo de los principios de comercio si no hay acuerdo del Brexit, Negocios de telecomunicaciones si no hay acuerdo del Brexit, Acceso a contratos del sector público si no hay acuerdo del Brexit, Normas del pasaporte para viajar por Europa si no hay acuerdo del Brexit…”. Y así hasta el infinito. 

La huida

El Reino Unido ha estado preparando el camino para que no haya acuerdo hasta el mínimo detalle. La Unión Europea ha estado observando y callando mientras su equipo negociador se daba contra la pared cada vez que iba o volvía de Londres. En el último año, con y sin pandemia, el jefe negociador de la Comisión, Michael Barnier, comparecía ante la prensa cada vez más enojado y sin disimular, advirtiendo hasta la extenuación que los británicos no atendían a razones e incluso se negaban a prorrogar el plazo de negociación. 

Julio fue la fecha que se les dio y la rechazaron, mientras Barnier levantaba la voz: !No hay tiempo, no hay tiempo! Fue entonces cuando la UE comenzó a preparar un plan de contingencia, que los británicos recordaron también en su comunicado público, justo al día siguiente de la famosa cena. 

La Comisión decía este verano: “Aún en el caso de que la Unión Europea y el Reino Unido concluyan de aquí a finales de 2020 una asociación muy ambiciosa, será inevitable que la retirada del Reino Unido del acervo de la UE, el mercado interior y la Unión Aduanera al término del período transitorio cree obstáculos hoy en día inexistentes al comercio y los intercambios transfronterizos. A partir del 1 de enero de 2021, y sea cual sea el resultado de las negociaciones, las consecuencias para las administraciones públicas, las empresas y los ciudadanos serán amplias y profundas. Los cambios son inevitables, y todas las partes interesadas deben asegurarse de estar preparadas”.

Esto fue en julio y avisaba a todas las instituciones implicadas, a los actores políticos y económicos: el Consejo, el Comité Económico y Social Europeo y el Comité de las Regiones. Los “cambios que se producirán en cualquier escenario” incluían desde el comercio de mercancías, con todas las formalidades aduaneras y certificados para cruzar la frontera y requisitos de etiquetado, hasta el comercio de servicios, los viajes de turismo, la movilidad laboral, los derechos de sociedades civiles y la propiedad intelectual. 

Adiós a la libre circulación

Ese plan contiene advertencias y consejos a personas y empresas como éste: “Desde el 1 de enero de 2021, el nivel de protección de los pasajeros que viajen entre la UE y el Reino Unido se verá afectado. Dependiendo del modo de transporte, es posible que los pasajeros ya no estén protegidos por los derechos de los pasajeros de la UE al ir al Reino Unido o venir de ese país”.

Otra advertencia para los ciudadanos europeos es que, a partir del 1 de enero de 2021, finaliza la libre circulación entre la Unión Europea y el Reino Unido. “Esto tendrá repercusiones en la facilidad de movimientos para todos los ciudadanos de la UE que no sean beneficiarios del Acuerdo de Retirada y deseen pasar en el Reino Unido períodos más largos, ya sean estudiantes, trabajadores, jubilados o familiares de estos. Todos sus desplazamientos al Reino Unido se regirán por las leyes de inmigración del Reino Unido”.

Para aquellos ciudadanos de la UE que ejerzan algún tipo de movilidad con arreglo al nuevo régimen del Reino Unido, "dejará de existir la actual coordinación de los sistemas de seguridad social prevista por la normativa de la Unión”. Desde el 1 de enero de 2021, las empresas constituidas en el Reino Unido serán empresas de terceros países y no estarán reconocidas automáticamente con arreglo al artículo 54 del TFUE. 

En materia de justicia, ya no serán de aplicación las normas de la Unión que facilitan el reconocimiento y la ejecución de sentencias a nivel transfronterizo en la UE y en el Reino Unido. Se recomienda a todas las empresas que tengan en cuenta esta circunstancia al evaluar las distintas opciones contractuales en materia de competencia judicial internacional. 

Michel Barnier, negociador de la UE. Foto: EP

Sin acuerdos internacionales

Además, “los comerciantes de la Unión Europea ya no pueden invocar el principio de agotamiento con respecto a los titulares de los derechos al abastecerse de productos del Reino Unido. Pueden continuar las transferencias de datos personales al Reino Unido, pero tendrán que cumplir las normas y salvaguardas específicas de la Unión relativas a la transferencia de datos personales a terceros países”.

El Reino Unido ya no estará cubierto por los acuerdos celebrados por la Unión, o por Estados miembros actuando en nombre de la Unión, o por la Unión y sus Estados miembros conjuntamente. Por consiguiente, el Reino Unido, incluidos sus nacionales y operadores económicos, ya no podrán beneficiarse de varios cientos de acuerdos internacionales de la Unión, tales como acuerdos de libre comercio, acuerdos de reconocimiento mutuo, acuerdos veterinarios o acuerdos bilaterales con respecto al transporte aéreo o la seguridad aérea.

“Estos cambios van a producirse en cualquier caso, tanto si la Unión Europea y el Reino Unido acuerdan una nueva y ambiciosa asociación para el 31 de diciembre de 2020, como si no”, finalizaba este verano la Comisión. A partir de ahora, los Estados y la UE ya han coordinado al detalle un plan de contingencias publicado el jueves que se completará con los acuerdos bilaterales que cada Estado haya ido negociando, como el caso de los trabajadores fronterizos en el caso de España y Gibraltar. 

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