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LA SEÑORA SIEMPRE TIENE RAZÓN

Una novia y un funeral

19/12/2015 - 

VALENCIA. 

El Funeral

Empezó esta semana en Valencia con la triste noticia del fallecimiento de Elena, la mujer -y amiga- del popular cómico Arévalo, a cuyo funeral acudió su amigo Bertín Osborne, flanqueado por esa extraña intimidad que rodea a los famosos, hecha de papel de seda entre los sentimientos más profundos y los reporteros gráficos en busca de una imagen que ofrecer a los medios. No crean ustedes a esos ecos que dicen que vender es lo más importante en la vida: por mucho que los protagonistas de las noticias traspasen su imagen, lo único que nos va a salvar de este cochino mundo a pesar de todo son los sentimientos. Así que vaya desde aquí un abrazo de cariño y respeto a la familia por su pérdida.

Bostezo

Existen en nuestro ámbito otras revistas de menor tirada que van en búsqueda de otras identidades sin andar tras las mieles del éxito. Es el caso de la revista Bostezo que desde el año 2008 ofrece arte y pensamiento por el módico precio de ocho euros. Su alma mater y editor, Paco Inclán (1975), es una especie de sorprendente carcoma social que va horadando en nuestras vidas a través de propuestas como Verlanga, Eñe, el Hype o librerías como Bartleby donde, entre los cuadros que se exponen en las paredes de ladrillo, los rebeldes de la sociedad de consumo buscan respuestas al puzzle donde se hayan inmersos. Ofreció un vermut a la salud de su revista en el restobarRivendell de la calle Hospital (deliciosas carnes, delicatessen y propuestas culturales) donde acudió la fotógrafa y fotógrada de cabecera de esta revista, Eva Mañez, a confesar cómo colaboró en el primer número y diversas peripecias análogas vestida con un mono de leoparda entre naranjos y policías. 

Se contaron los viajes de Paco Inclán entre Reikiavik, Malabo y América Latina; cómo las becarias de la revista configuran los intereses de esta publicación que elogia el fracaso -la única forma que tiene el mundo para mejorar- además de los premios que otorgan y nadie quiere recoger porque la estatuilla es espantosa o la intención de hermanar las Fallas con el Carnaval de Pasto (Colombia). Como en el papel no hay tanta competencia como en lo digital sino más apoyos, al encuentro se avino Jesús García Cívico (me encanta su apellido) de la revista Canibaal con dos aes y su vecino Carlos González Triviño agitador del cada vez más cercano “año Pinazo”. 

La casa de Paco Roca

Conforme se acerca la Navidad se suceden las reuniones y actos, como la presentación de la nueva novela gráfica de Paco Roca, La casa, donde se plantea en 136 páginas si merece la pena atravesar la fiambrera de obrero del padre para tocar el corazón de la gente. Paco ha demostrado que se pueden tocar las fibras sensibles de ese músculo atrofiado para nuestra sociedad sin las telarañas al uso y estuvo rodeado de personajes que rozan lo cutáneo y a veces lo óseo, como el diseñador y editor MacDiego o el actor Josep Manel Casany.

Comida de CulturPlaza

Los colaboradores de CulturPlaza tuvimos esta semana nuestra pequeña reunión. Felip Pineda, Carlos Garsán y Eugenio Viñas nos convocaron a una comida pagada a escote en el bar del mítico Trinquete Pelayo, al que yo no acudía desde que Lluís Miquel de Patxjnger Z hiciera su concierto de canciones de Brel. Calculen el tiempo que hace de eso, si se atreven. Reinó un ambiente cargado de aromas de antaño que acabó en un apoteosis de cava y polvorones que no pude probar porque tenía una cita ineludible con mi psiquiatra, el doctor Sempere, que fuma y tiene una calavera en su despacho.

Querido Sergio Adelantado: si deseas recuperar tu tiempo perdido con la cocina fusión y los ambientes eclécticos, el Trinquet de Pelayo, rescatado por el empresario José Luis López, puede ser tu madalena proustiana: hay un señor con sombrero marrón acodado en la barra hablando a las camareras, que no tienen tiempo ni de mirarle porque deben servir a un filósofo con botella y vaso de vino que contempla absorto la Ruleta de la Fortuna mientras mastica. “Eres un maníaco sexual”, dice otro en voz alta y clara a través de su teléfono. Otro, más joven, con camisa de cuadros, bebe una cerveza en su mesa y nos descifra los paneles del concurso televisivo. Un sudamericano impasible instala ese elemento imprescindible de la modernidad, que antes era la veleta en el tejado o el reloj de sol en la fachada y que ahora se llama ADSL. En una esquina, la imprescindible máquina de premios. 

Vinieron Joaquín Guzmán, Paula Pallarés, Jorge Salas, Marisol Solanova, Eduardo Guillot, Lucio del Valle, Alberto Montero, Begoña Donat, Ana Valls y Vicent Marco, Alberto Montero, Xavi Calvo, Edu Alimaña, Almudena Ortuño, creo que también un compañero sacado del museo de pesas y medidas del joven redactor: gafas de pasta negras. barba, jersey, chaqueta, pantalones pitillo con zapatillas de cordones; no recuerdo muchos nombres porque estas comidas de empresa no compaginan con mi fobia social y porque hice un perfecto maridaje de vino de Utiel-Requena con pollo frito con patatas muy abundante.  

Hablamos sobre cómo renovar los bajos del puente Iturbi que nadie en Valencia sabe cuál es y de la presentación en el museo Pío V de la Nueva Guía de Valencia de Vicent Molins, Eva Mañez y Ramón Marrades, publicada por Drassana a la que asistieron, bajo la estatua del Duque de Rivas, la familia Casar Pinazo, Borja de Madaria -recién llegado de investigar en París- Quique Medina, Mariola Cubells, Polit Soler, César Sabater, Vicent Chilet, Carlos Aimeur que está inmerso en la creación de un guión y el gran fotógrafo Ernesto Fernández, reputado reportero fotoperiodista valencia que vuelve a Valencia tras cosechar premios internacionales lejos de aquí. Eso me han dicho. Al final me fui sin pagar mi parte, pero es que con lo acelerado que iba ni siquiera llegué al descorche.

Yo, que tanto te quiero

Hablando de cultura valenciana, me da la impresión de que la escritora Marta Querol es una mujer que no a todo el mundo debe caer bien a la primera, porque excita todos los prejuicios: ¿Es demasiado alta? ¿Demasiado guapa? ¿Demasiado educada? ¿Tiene la voz demasiado suave? ¿Demasiado equilibrada en el vestir? ¿Demasiado vinculada al mundo de las falleras? ¿Demasiadas dudas, demasiados apoyos? Demasiado “cualquier cosa” para no haber escrito alguna ñoñería. Y sin embargo, Marta posee la cualidad de sorprender por ser muchísimo más que lo aparente y porque no parece gustarle lo fácil. Y a pesar de tener pinta algo fría y seria, no deja de ser buena conocedora del sentido del humor: “¿Vendrán tus padres esta noche?” -le pregunto- “No creo; murieron hace once años” -me responde sin pestañear. 

Así que abriéndose camino poco a poco, el auditorio Joan Plaça del Jardín Botánico albergó la presentación de su tercer libro, “Yo, que tanto te quiero” tras sus éxitos con “El final del Ave Fénix” y “Las guerras de Elena”. La última acababa con un tiroteo en la calle de Las Barcas y esta entrega continúa en un hospital donde alguien se repone de las heridas. 

A la presentación de la novela, vinieron las amigas de su corte de honor de hace algunos años, la bailarina Maya Lerma con su madre Ampa Guisasola, Vanesa Lerma, fallera Mayor de Valencia 2013; Rosa Huguet; la arroparon muchos escritores, gente de los libros y Cum Laudes municipales: la escritora Mercedes Gallego, que sabe de unas historias fascinantes pues fue la primera mujer policía de España y me contó el argumento de una serie que estoy seguro que será un éxito; el escritor Antonio Garrido;  la correctora Ángeles Pavía: El especialista en novela histórica Sebastián Roa; Marina Lomar; Santiago Álvarez de la Valencia Negra; Juan Miguel Aguilera; Marisa Bou; La directora de la Biblioteca de Valencia Heve Ferrions.

El expresidente de Junta Central Fallera, Félix Crespo comparó a Marta Querol con la Constitución Española: madura, interesante de leer y con un punto de crítica porque puede mejorar, comparación que dejó a la escritora y a los presentes a cuadros y sonrientes. Hubo sorpresas florales y musicales y un servidor ayudó a leer algunos pasajes de su libro sobre la pérdida de la inocencia, de lo complicado de la verdad, del amor y de la peor de las guerras: las guerras interiores. La escritora saldó la presentación con algunas de sus reflexiones: “La solución de muchos problemas es tener a alguien que te quiera y dejarte querer”. 

La Novia

A Marta Querol no le faltan los amigos: hizo de maestra de ceremonias la psicóloga Vicenta Porcar; cantó Cris Blasco; vino desde Madrid, a pesar de estar de promoción con la película La Novia, de Paula Ortíz, la bicandidata al premio Goya y al Premio Feroz, la actriz Luisa Gavasa. Con su timbre de saxofón forrado de terciopelo por dentro, interpretó la voz de la protagonista de la novela. Esta Aragonesa que ha pasado tiempo de su vida en Valencia va a dar mucho que hablar en los próximos días. Y sepan que hasta ahora ha sido bastante discreta, pero algo va a cambiar y mucho. Yo les recomiendo que uno de estos días vean La Novia, que ya está en los cines de Valencia, y que no se la solapen todas esas polladas de películas americanas que estrenan en Navidad. Véanla ahora y no tendrán que ir cuando el cine esté abarrotado después de haberse llevado los principales premios de la Academia.

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