CASTELLÓ. Con la entrada en vigor de manera provisional del Acuerdo Interino de Comercio UE-Mercosur, que elimina trabas para la comercialización en los mercados europeos de los productos del bloque formado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, las organizaciones agrarias se mantienen en alerta por el impacto que este tratado de libre comercio puede tener en sectores sensibles como cítricos, arroz, miel o la carne de vacuno y aviar; el riesgo de que se disparen las importaciones de productos a bajo precio y con menores estándares de calidad y seguridad alimentaria que ejerzan una competencia desleal ha llevado a organizaciones como la Unió Llauradora i Ramadera a poner negro sobre blanco las posibles consecuencias que a futuro podría tener esta apertura comercial de la Unión Europea para el campo valenciano.
En el caso de los cítricos, esta organización calcula que sólo el daño que la competencia de los zumos y concentrados de naranja que produce Brasil —principal exportador mundial— podría ocasionar al sector superaría los 100 millones de euros en la Comunitat Valenciana. Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, detalla que esta cantidad resulta del cálculo del porcentaje de la producción citrícola valenciana que en la actualidad se destina a la industria de transformación —porque no reúne las condiciones para su comercialización en fresco— y que podría verse desplazada del mercado si irrumpe el zumo brasileño con precios por debajo del umbral de rentabilidad que necesitan los productores valencianos.
La Unió señala que de la producción anual de cítricos valencianos, que ronda los 2,6 millones de toneladas, entre el 16 y el 20% tiene como destino la industria "porque, bien por daños de la meteorología, calibre o problemas en su desarrollo, la fruta no presenta unas características óptimas para destinarse al fresco y la única salida que tienen los citricultores valencianos de obtener alguna rentabilidad es destinarla al procesado". Pero para que compense el coste de su recolección, entrada en almacén y envío a la industria transformadora, el precio de venta de esta producción debe ser al menos de 0,21 euros por kilogramo.
Con el acuerdo de Mercosur, se eliminan los cupos a la entrada de zumo y se aplica una rebaja progresiva de los aranceles en un plazo de entre ocho y diez años. Ante esta apertura, la Unió lanza una alerta sobre una alteración del mercado a largo plazo: un aumento de las importaciones de zumo brasileño que presionaría los precios a la baja y pondría en jaque la salida de esta quinta parte de la producción citrícola valenciana. En total, unas 500.000 toneladas, con un valor que rondaría los 103 millones de euros, según los cálculos de esta organización agraria.
Sólo en el caso de la provincia de Castellón, esta organización ha cifrado el impacto en 23 millones de euros, el equivalente a 100.000 toneladas de cítricos que ahora se están destinando a la industria y que permiten a los productores obtener algo de rentabilidad por la producción que no se puede comercializar en fresco.
La penetración en el mercado europeo y español del zumo y concentrados de naranja elaborados en Brasil ya es palpable. De acuerdo con las estadísticas de Eurostat recopiladas por la Comisión Europea, España importó entre septiembre y noviembre de 2025 un total de 40.025 toneladas de zumo de naranja procedente de Brasil, una cifra que quintuplica la registrada en el mismo periodo del año anterior. En esos mismos meses de 2024, las compras de jugo al país sudamericano apenas superaron las 7.100 toneladas. Este incremento coincide con los meses más decisivos de la campaña valenciana y sobre todo castellonense, porque se corresponde con el periodo de comercialización de la clemenules, la variedad predominante en la provincia y cuyo comportamiento en los mercados —tanto en fresco como destinado a la industria transformadora— resulta determinante para el balance de la temporada.
Si se analiza el conjunto del año, los datos de Eurostat reflejan también un fuerte aumento de las importaciones españolas de zumo de naranja brasileño. Mientras que en 2024 entraron en el país algo más de 17.500 toneladas, en 2025 el volumen se triplicó hasta rebasar las 54.000 toneladas.
Así las cosas, desde las organizaciones agrarias insisten en el impacto que los tratados comerciales de la Unión Europea tienen para el campo europeo y remarcan que "desgraciadamente, el sector agrario valenciano sufrirá las consecuencias en el futuro".
________
BOLETÍN PLAZA AGRO.
La actualidad del sector agroalimentario de Castellón, enviada directamente a tu correo para no depender de redes ni buscadores. Suscríbete gratis al boletín aquí.