VALÈNCIA. Acció Ecologista-Agró ha presentado alegaciones en tiempo y forma a la solicitud de Declaración de Interés Comunitario (DIC) para la construcción de una planta de biometano y biofertilizantes en el municipio de San Antonio de Requena. Ante la falta de información, la ausencia de un interés comunitario real y los riesgos sobre la salud pública, el medio ambiente, el paisaje y la economía local, la organización pide a la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio que deniegue la DIC solicitada por la empresa promotora Biorequena.
En primer lugar, Acció Ecologista-Agró denuncia que la planta de biometano proyectada no acredita la existencia de un interés comunitario real, directo y prevalente, requisito indispensable para la concesión de una DIC según la normativa urbanística valenciana, al no satisfacer las necesidades colectivas de la población ni resultar imprescindible su implantación en el emplazamiento propuesto. A juicio de la entidad el proyecto responde a un interés privado de naturaleza económica, orientado a la obtención de beneficios empresariales mediante la valorización de residuos y la producción energética, sin que dichos beneficios reviertan de manera directa, concreta y acreditada en la comunidad local.
Por el contrario, la población de San Antonio de Requena y los municipios colindantes asumirán las externalidades derivadas de la actividad sin obtener contraprestaciones equivalentes. La previsión de creación de apenas 12 puestos de trabajo directos, cuando la instalación esté funcionando a pleno rendimiento, resulta insuficiente para justificar la alteración del régimen del suelo rústico y la transformación irreversible del territorio.
Respecto a la naturaleza de las DIC, Agró señala que confundir el interés público con la mera utilidad de los proyectos o el beneficio empresarial podría vaciar de contenido la exigencia legal del interés comunitario, ya que cualquier actividad industrial podría ampararse en estos criterios.
Riesgos sobre la salud pública, el paisaje y el medio ambiente
AE-Agró advierte que la planta puede afectar negativamente a la calidad de vida de la población de San Antonio de Requena, basándose en estudios científico-técnicos que alertan sobre impactos en la salud pública, el paisaje y el medio ambiente.
Poniendo el foco en la Salud Pública, AE-Agró destaca la contaminación por malos olores; las emisiones de gases tóxicos y contaminantes, como el amonio, el metano o el ácido sulfhídrico, que pueden causar irritación respiratoria, dolores de cabeza y diversos problemas graves de salud; la exposición, tanto de trabajadores como de vecinos, a metales pesados y patógenos; y la posible proliferación de insectos y roedores en zonas de cultivo, tal como indica un informe municipal.
A nivel paisajístico cabe destacar que la planta se proyecta dentro del ámbito "Paisaje de relevancia regional PRR 28 viñedos de Utiel Requena", identificado por la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana (ETCV) como paisaje cultural de alto valor y sistema agrario productivo de gran significado histórico, patrimonial e identitario. La implantación con estructuras de 22 metros de altura rompe el paisaje agrario predominante de viñedo y contraviene las premisas del Plan de Acción Territorial (PAT) para la preservación de los Paisajes Agrarios Culturales del Vino, entre los que se incluyen los viñedos de Utiel-Requena.
Otros riesgos ambientales relevantes para AE-Agró son el riesgo de contaminación del suelo y del agua. En relación con este último, la organización subraya que la planta se emplaza sobre un acuífero de Alta Vulnerabilidad a la Contaminación, donde el PGOU prohíbe la implantación de actividades que puedan generar vertidos al subsuelo. A pesar de ello el proyecto no define el destino ni el tratamiento de las aguas residuales generadas.
Tampoco acredita disponibilidad suficiente de agua ni garantiza que las demandas hídricas del uso industrial proyectado no comprometan el abastecimiento urbano ni otros usos preferentes, siendo relevante el mal estado cuantitativo en que se encuentra la masa subterránea de la comarca. La ausencia de esta información supone una infracción sustantiva de la Ley de Aguas.
Todo lo expuesto podrían afectar la actividad vitivinícola y el turismo rural, comprometiendo la experiencia sensorial ofrecida en las rutas enoturísticas y la reputación de los vinos de la zona, especialmente si se comercializan bajo sellos de calidad o Denominación de Origen Protegida (DOP) Utiel-Requena.
Dada la magnitud y la complejidad de los riesgos e impactos derivados, Agró considera que el procedimiento ambiental simplificado propuesto por Biorequena no es suficiente. Por ello, la organización ha solicitado a la Conselleria que exija a la promotora la realización de una Evaluación de Impacto Ambiental Ordinaria, de acuerdo con lo establecido en la Ley 21/2013.
En consecuencia, y ante las incertidumbres identificadas, AE-Agró apela al principio de prevención y cautela ambiental, e insta a la Conselleria a denegar que la DIC.