Comarca y empresa

El alquiler sube en Catarroja tras la Dana a un ritmo mayor que en València por la escasez de vivienda

El Plan Municipal de Vivienda confirma que la riada de octubre de 2024 tensionó aún más el mercado residencial de un municipio con poca vivienda vacía y un parque envejecido

  • Catarroja, tras el paso de la Dana.
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VALÈNCIA. El precio del alquiler no solo no se contuvo en Catarroja tras la Dana del 29 de octubre de 2024, sino que inició una escalada más intensa que la registrada en la ciudad de València y el conjunto de la provincia. Así lo refleja la evolución comparada de los índices de precios del alquiler en los meses posteriores a la riada, una tendencia que se explica por factores como la escasez de vivienda disponible, los graves daños en el parque edificado y "un fuerte arraigo de la población". 

Esta conclusión se deriva del nuevo Plan Municipal de Vivienda, que el consistorio ha encargado a la consultora Urbhe y que se expuso este jueves en una jornada para rendir cuentas sobre los trabajos realizados tras la Dana. Según explicó el arquitecto, Carlos Guillén, los datos proceden de diferentes plataformas inmobiliarias y no recogen precios absolutos, sino la evolución del mercado desde septiembre de 2023. 

A partir de octubre de 2024, el índice correspondiente a Catarroja muestra una pendiente superior a la de la capital y la provincia, una diferencia que no se corrige en los meses posteriores y que se ha mantenido durante 2025. "El incremento de precios del alquiler en Catarroja ha continuado después de la Dana. Pensábamos que podía tener un efecto disuasorio, pero ha sucedido lo contrario", señaló Guillén. "Se ha producido un fuerte arraigo de la población. La gente ha querido quedarse y eso ha tensionado aún más el mercado, incluso más que en València", añadió. 

El impacto de la Dana en el parque residencial 

La Dana tuvo un grave impacto en Catarroja, uno de los municipios más afectados por las inundaciones en l'Horta Sud. El diagnóstico del Plan Municipal de Vivienda se basa en las inspecciones e informes TIC-TAC del Instituto Valenciano de la Edificación (IVE), que identifican daños recurrentes en el parque edificado, sobre todo en los tejidos más antiguos del centro y del sur del municipio. 

  • Imagen de archivo de vivienda afectada por la Dana en Catarroja. -

Entre las afecciones más frecuentes, se han detectado colapsos parciales y derrumbes en muros y forjados; fisuras estructurales que obligaron a apuntalamientos y desalojos preventivos; inundaciones generalizadas de plantas bajas y sótanos; así como averías en saneamiento e instalaciones y cubiertas deterioradas.

Todo ello redujo temporalmente la oferta de vivienda disponible y afectó de forma directa a la habitabilidad. "Muchas plantas bajas dejaron de estar operativas durante meses y eso redujo la oferta justo cuando se incrementaba la demanda local", explicó Guillén. "Ese desequilibrio se trasladó directamente a las rentas", insistió el arquitecto.

Un municipio colmatado y con poca vivienda vacía

Catarroja es un núcleo urbano consolidado, sin apenas reservas de suelo urbanizado y con una capacidad muy limitada para crecer. El municipo presenta una dualidad entre el centro histórico, con predominio de vivienda unifamiliar de baja altura, y los ensanches periféricos desarrollados entre 1960 y 1980, donde se concentran los bloques de vivienda colectiva y la mayor densidad residencial. 

"La actividad edificatoria posterior a 2010 es muy reducida y dispersa. Estamos ante un modelo urbano maduro, con escasa capacidad de crecimiento físico", indicó Guillén. Esta situación condiciona de forma directa el mercado residencial, especialmente el aquiler. A ello se suma una elevada ocupación del parque.

El 85% de las viviendas son de uso habitual y la tasa de vacancia se sitúa en el 6,1%, lo que supone la mitad de la media provincial. "Hay mucha primera residencia y muy poca vivienda vacía. En cuanto aumenta la demanda, el mercado reacciona de forma inmediata", apuntó el arquitecto. Por otro lado, el plan identifica una elevada vulnerabilidad urbana en gran parte del núcleo central y sur del municipio, catalogados como Espacios Urbanos Sensibles con niveles de vulnerabilidad media o integral.

  • Imagen aérea de Catarroja. -

Los factores de riesgo se concentran en la antigüedad edificatoria, la baja accesibilidad, menores niveles de renta y mayores tasas de desempleo. El estado de conservación del parque es otro de los puntos críticos. La implantación de los informes de evaluación del edificio es muy baja, incluso en inmuebles obligados por antigüedad, lo que dificulta un diagnóstico completo. 

La hoja de ruta del Plan Municipal de Vivienda 

Ante este escenario, la estrategia municipal descarta grandes desarrollos urbanísticos y apuesta por intervenir sobre el parque existente. Las líneas de actuación incuyen desde la rehabilitación de barrios vulnerables hasta el impulso de la vivienda en alquiler asequible en los pocos solares disponibles en Catarroja.

Asimismo, el consistorio prevé desarrollar programas de vivienda intergeneracional en suelo dotacional, movilizar vivienda vacía y solares privados, así como la compra pública de vivienda. Estas medidas se integrarán en la Agenda Urbana de Reconstrucción tras la Dana y marcan un cambio de enfoque en la política del municipio. 

Catarroja afronta por primera vez la vivienda como una línea estratégica de gestión, en un contexto marcado por la emergencia climática, la presión del mercado residencial y un fuerte arraigo vecinal que ha convertido el acceso a un alquiler asequible en uno de los principales retos sociales del municipio.

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