Comarca y empresa

Aldaia aprueba un plan de 9,4 millones para prevenir inundaciones y optar a fondos europeos

El PAI "Donde el agua y la ciudad conviven" permite al consistorio solicitar 8,9 millones de fondos europeos Feder dirigidos a municipios afectados por la Dana del 29 de octubre de 2024

  • Imagen de archivo sobre la afección de la Dana en Aldaia.
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VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Aldaia ha aprobado el Plan de Actuación Integrado (PAI) "Donde el agua y la ciudad conviven", un documento con el que el municipio define cómo adaptarse a futuras inundaciones y optar a financiación europea para su ejecución. El plan, que se ha sometido a exposición pública este lunes, incluye objetivos y actuaciones concretas, además de un presupuesto estimado de 9,4 millones de euros. De esa cantidad, el consistorio solicita 8,9 millones de fondos europeos, mientras que asumirá el 5% restante, equivalente a 473.550 euros.

Este tipo de planes es un requisito del programa plurirregional Feder 2021-2027 para que los municipios afectados por la Dana del 29 de octubre de 2024 puedan acceder a estas ayudas, lo que obliga a los consistorios a presentar propuestas de reconstrucción vinculadas a una estrategia previa. En el caso de Aldaia, esa base es la Agenda Urbana de Reconstrucción (AUR) que el Ayuntamiento aprobó en 2025.

El PAI parte de un diagnóstico claro: Aldaia es un municipio vulnerable al agua. La Dana no solo dejó daños materiales, también evidenció que el sistema urbano no estaba preparado para absorber grandes volúmenes de agua en poco tiempo. El desbordamiento del barranco de la Saleta y la acumulación de lluvias provocaron inundaciones en más de la mitad del término municipal, con afecciones a viviendas, comercios y servicios básicos.

A ello se sumaron problemas en la red de drenaje, cortes de suministros y dificultades de movilidad. El plan interpreta ese episodio como un fallo del conjunto del sistema urbano. Por ello, plantea una respuesta integral en la que el agua deja de ser un elemento a evacuar y pasa a formar parte de la planificación urbanística del municipio.

Cinco líneas estratégicas de actuación 

La estrategia se concreta en dos ámbitos de actuación que concentran los principales riesgos. El primero se sitúa al noroeste del casco urbano, en el entorno del barranco de la Saleta. Es el punto por el que acceden los caudales procedentes de otros municipios y donde el impacto de la Dana fue más intenso. En esta zona, las actuaciones buscan reducir la velocidad y el volumen del agua, actuando como una primera barrera de protección para el resto del municipio.

El segundo ámbito es el barrio del Cristo. Aunque no sufrió daños directos en aquel episodio, presenta problemas estructurales de drenaje que provocan inundaciones cuando se producen lluvias intensas. En esta zona, el plan plantea intervenciones orientadas a mejorar la evacuación del agua y corregir estas deficiencias. Por otro lado, el plan se articula en cinco grandes líneas de actuación que combinan infraestructuras hidráulicas, adaptación del espacio urbano y digitalización.

  • Cartografía que muestra el nivel de peligrosidad por inundación en Aldaia. - Foto: INSTITUT CARTOGRÀFIC VALENCIÀ

La primera se centra en implantar soluciones para reducir el riesgo de inundación, especialmente en los puntos de entrada de agua al municipio. La segunda plantea adaptar calles y espacios públicos para que puedan cumplir una función activa en situaciones de emergencia. La tercera línea aborda la mejora de la red de saneamiento, con la renovación y ampliación de más de dos kilómetros de tuberías para aumentar su capacidad. A ello se suma la regeneración del espacio público tras las intervenciones hidráulicas, con el objetivo de consolidar las mejoras y reforzar la habitabilidad. Por último, el plan incorpora la digitalización del sistema mediante herramientas de control que permitan monitorizar el comportamiento del agua y mejorar la respuesta ante situaciones de riesgo.

Actuaciones con impacto medible 

El PAI fija indicadores concretos para evaluar su desarrollo. Entre ellos, la creación de 2,5 hectáreas de infraestructuras verdes destinadas a la gestión del agua y la adaptación urbana, así como la regeneración de 19.500 metros cuadrados de espacios urbanos. También prevé la protección de cerca de 34.000 habitantes frente al riesgo de inundaciones.

La mayor parte de la inversión se destina a actuaciones vinculadas directamente al agua, que concentran más del 60% del presupuesto. La regeneración urbana representa en torno a un tercio, mientras que la digitalización tiene un peso menor. La aprobación del plan se produjo en una sesión extraordinaria del pleno municipal, celebrada el pasado 10 de febrero, ante la proximidad del plazo para concurrir a la convocatoria de fondos europeos.

El documento contaba con informe técnico favorable y cumplía con los requisitos exigidos.El PAI no tiene carácter normativo, sino que actúa como el documento estratégico necesario para solicitar las ayudas. Su ejecución dependerá de que el proyecto obtenga financiación europea.

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