VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Catarroja ha decidido reforzar su estructura interna para asumir la carga administrativa y de trabajo diario que implica gestionar la reconstrucción del municipio tras la Dana del 29 de octubre de 2024. El pleno ha aprobado la modificación de la plantilla orgánica y de la Relación de Puestos de Trabajo (RLT) con un objetivo claro: ganar músculo técnico y capacidad de coordinación en un momento en el que el consistorio debe tramitar, supervisar y ejecutar inversiones millonarias.
Como ya avanzó Valencia Plaza hace dos meses, la principal novedad es la creación de un área única encargada de la gestión de emergencias y la coordinación de los trabajos de reconstrucción: el Área de Planificación Estratégica del Territorio y Protección Civil. Esta nueva unidad centralizará la planificación territorial y la respuesta ante situaciones de riesgo.
Hasta ahora, estas competencias estaban repartidas entre distintos departamentos. Con la nueva estructura, el gobierno local busca concentrar la toma de decisiones técnicas y acortar plazos administrativos. La alcaldesa, Lorena Silvent, defiende la medida como un paso obligado tras lo ocurrido: "La Dana nos demostró que las administraciones locales debemos estar preparadas para actuar con rapidez y con una estructura sólida", ha señalado en referencia a la magnitud de la catástrofe.
Entre las funciones del nuevo departamento figura la revisión integral de los planes municipales de emergencia y la organización de simulacros, con el objetivo de mejorar la prevención y la capacidad de respuesta ante futuros episodios extremos.

- Catarroja tras la Dana. -
- Foto: MATIAS CHIOFALO/EP
Más técnicos para una gestión más compleja
El nuevo departamento contará con un arquitecto o arquitecta director/a de área, un técnico/a de emergencias, un técnico/a de administración general (TAG) y un coordinador/a de logística, infraestructuras y obras públicas. Especial relevancia tiene la creación de una plaza específica de técnico/a de emergencias dentro de la plantilla municipal, una figura poco habitual en municipios de este tamaño y cuya convocatoria ya está abierta.
Además, el consistorio refuerza las áreas de Servicios al Territorio y de Organización, Informática y Calidad con la incorporación de un técnico informático y la creación de nuevas direcciones de servicio jurídico y de proyectos e inversiones públicas. La inversión anual prevista para las nuevas incorporaciones y la reorganización de puestos asciende a 213.727 euros.

- Catarroja, tras el paso de la Dana. -
- Foto: EDUARDO MANZANA/EP
La antesala de la Oficina de la Reconstrucción
La reorganización, integrada en el programa municipal Catarroja Avança, es también el embrión de la futura Oficina de la Reconstrucción, concebida como un servicio específico para coordinar de forma transversal todas las actuaciones vinculadas a la recuperación del municipio.
En este marco, el Ayuntamiento prevé apoyarse en personal de Tragsa financiado a través de la Orden TMD/1586/2025, que dependerá funcionalmente de la nueva área. El objetivo es evitar cuellos de botella en la gestión de ayudas y proyectos. No obstante, cabe recordar que la entidad pública —que asume un elevado volumen de encargos tras la dana— ha sido objeto de críticas desde distintas administraciones, entre ellas ayuntamientos y Generalitat, por la lentitud en algunos procesos.

- Simulación de Cecopal en caso de inundación. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE CATARROJA
Un impacto generalizado
Las cifras explican la magnitud del reto. En Catarroja, el 97 % de las viviendas y comercios en planta baja resultaron afectados por la Dana. Se inundaron 180 garajes y las infraestructuras públicas sufrieron daños generalizados. Solo la renovación del sistema de alcantarillado —afectado al 100 %— requerirá más de 70 millones de euros, según las estimaciones técnicas municipales. A ello se suman otras actuaciones de reconstrucción y mejora financiadas por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, que ha concedido 138.097.936,09 euros para infraestructuras municipales.
En conjunto, el volumen de actuaciones supera ampliamente los 200 millones de euros entre inversión estatal y necesidades detectadas, una cifra que multiplica la capacidad ordinaria de gestión de un ayuntamiento como el de Catarroja. Más allá de reparar daños, el reto pasa ahora por planificar mejor el territorio, actualizar protocolos y reforzar la protección civil. La decisión del pleno apunta en esa dirección: adaptar la maquinaria administrativa a un escenario en el que la gestión técnica y la coordinación serán claves para evitar que la reconstrucción se prolongue más de lo necesario.