Comarca y empresa

Catarroja moviliza a 5.000 vecinos en el primer simulacro por inundaciones de la 'zona cero'

El municipio pone a prueba su protocolo en casos de alerta roja por fuertes lluvias y viento

  • Simulación de Cecopal en caso de inundación.
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VALÈNCIA. Catarroja ha dado un paso nuevo operativo en la gestión de situaciones de riesgo tras las inundaciones provocadas por la Dana de 2024. El municipio de l’Horta Sud se ha convertido en el primero de los afectados por la catástrofe que organiza un simulacro integral de emergencias por riesgo de inundaciones, un ensayo a escala real que ha movilizado a cerca de 5.000 vecinos.

La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento en colaboración con la Universitat Politècnica de València, la Universitat de València y la Universidad de Waseda, se enmarca en el programa Catarroja Avança y busca reforzar la preparación de las unidades básicas y del conjunto de actores municipales ante una hipotética situación de alerta roja.

El ejercicio se desarrolló durante la mañana de este miércoles en menos de una hora y sin incidencias destacables. Pero más allá de los tiempos y la logística, el mensaje es político y sobre todo, técnico: no esperar a la próxima emergencia para coordinarse.

¿Cuál es el protocolo a seguir en el caso de una alerta roja?

El simulacro arrancó con la comunicación de la Policía Local a la alcaldesa, Lorena Silvent, ante la recreación del paso de alerta naranja por fuertes vientos a alerta roja por lluvias intensas. A partir de ahí, se activaron todos los mecanismos previstos en el protocolo municipal: Treinta megafonías distribuidas por el término municipal, patrullas con altavoz móvil, dos drones con sistema de sonido, avisos por redes sociales y mensajería instantánea, correos electrónicos y llamadas telefónicas dirigidas a personas no usuarias de plataformas digitales.

El objetivo de esta primera parte era comprobar que la información llega por múltiples vías y en tiempo útil. A continuación, la alcaldesa activó el Cecopal y presidió la sesión de coordinación para evaluar la situación junto a los distintos servicios implicados. Fue a partir de ese momento cuando se procedió al corte de calles y túneles, a la colocación de vallas y a la aplicación de medidas preventivas que simulaban una crecida inminente.

  • Policía Local de Catarroja volando drones. -

Seguimiento del barranco y evacuación a familias

Durante el ejercicio se realizó seguimiento en tiempo real del barranco del Poyo mediante el sistema de webcams recientemente incorporado por el consistorio. Además, se puso a prueba el sistema de apertura remota de edificios municipales, que permite habilitar espacios como puntos de resguardo sin necesidad de acceso físico con llave.

En paralelo, se simuló la evacuación de una familia de tres miembros, uno de ellos con movilidad reducida y residente en una vivienda en planta baja. La actuación, con traslado a la plaza de la Llotgeta, sirvió para testar la respuesta con colectivos vulnerables y la coordinación con el voluntariado de emergencias.

  • Simulación de Cecopal. -

Un simulacro anual

En la clausura, Silvent subrayó que "lo importante es saber que estamos protegidos y coordinados, pero también que contamos con protocolos claros para actuar en cada momento", y defendió que este tipo de acciones permiten "avanzar en seguridad, autoprotección y formación de la ciudadanía".

Tras la experiencia, el Ayuntamiento prevé activar una segunda fase con formación específica, adquisición de nuevo material y recopilación de conclusiones para institucionalizar un simulacro anual. Catarroja ensayará así lo que espera no tener que repetir en la realidad. Pero, a diferencia de 2024, la próxima vez quiere que todo esté medido al minuto.

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