VALÈNCIA. Ha vuelto a pasar. Morrissey ha cancelado a última hora su concierto, previsto para esta misma noche en el Palau de les Arts, tras la que ha descrito como una noche de insomnio debido a las Fallas y que él mismo ha calificado de insoportable.
El músico británico llegó a València el miércoles por la noche desde Milán. Sin embargo, las Fallas se han cruzado por el camino del descanso que supuestamente necesita para defender su nuevo álbum, Make-up is a lie. Según ha comunicado en su web oficial, "cualquier forma de sueño o descanso durante la noche fue imposible debido al ruido del festival, el techno y los megáfonos".
Sus portavoces oficiales aseguran ahora que "esta experiencia ha dejado a Morrissey en un estado catatónico". Por lo que anuncian que "el espectáculo de esta noche en València se ha vuelto imposible debido a la falta de sueño". Más tarde, un tercer comunicado se seguía ensañando con València. Y más concretamente, con su hotel, ubicado en la Plaza Manises. "Un infierno indescriptible. Tardaré un año en recuperarme, y eso es quedarse corto".
La cancelación que Morrissey no quería verbalizar
Fiel a su estilo críptico y controvertido, el cantante se resistía, en el primer comunicado, a usar la palabra "cancelación" en términos contractuales, prefiriendo un matiz: "El espectáculo no está cancelado. Las circunstancias hacen que el espectáculo sea imposible”.
Pero la promotora SeriousFanMusic, que ya se enfrentó hace menos de un año a otra cancelación de Morrissey sobre el toque de bocina, ha oficializado la noticia enviando un correo electrónico a los afectados. En el mensaje, Les Arts lamenta que el evento no se haya celebrado por "circunstancias ajenas al promotor y fuera de su control". También ha confirmado que se procederá al reembolso automático próximamente.