VALÈNCIA. La Generalitat ha sometido a consulta pública la revisión del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova), la norma que determinará cómo se podrá construir en las zonas afectadas por la Dana del 29 de octubre de 2024 y en el resto de la autonomía. Cuando el Consell presentó en enero los trabajos previos para actualizar el plan ya avanzó que los nuevos modelos obligarían previsiblemente a "endurecer" las restricciones urbanísticas en las áreas más vulnerables.
Sin embargo, la documentación que se ha sometido a consulta pública este jueves incorpora un nuevo enfoque. La actualización del plan no solo pretende limitar nuevos desarrollos en zonas inundables, sino también actuar sobre aquellos municipios donde gran parte del suelo ya está consolidado. El documento señala que uno de los objetivos de la revisión del Patricova es abordar la exposición al riesgo de inundación en áreas urbanas que se han desarrollado bajo planeamientos anteriores a 2003.
En ese sentido, reconoce que el plan vigente se centró "de manera casi exclusiva" en limitar la reclasificación de nuevos suelos inundables. Fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio explican a Valencia Plaza que esa es una de las principales novedades. La Dana inundó áreas que hasta entonces quedaban fuera de los mapas de riesgo utilizados para la planificación urbanística, por lo que la futura revisión del Patricova ampliará las restricciones en estos ámbitos.
Asimismo, incorporará medidas para actuar allí donde ya existen edificaciones y no resulta viable eliminar o trasladar núcleos urbanos. La Conselleria pone como ejemplo las obras de encauzamiento que ejecuta el Gobierno de España en los barrancos afectados por la Dana, como el de la Saleta. Según explican las mismas fuentes, esas actuaciones permitirían reducir la altura que alcanzaría el agua en una futura inundación, pero deben complementarse con otras medidas.
"Efecto barrera" de las infraestructuras y SUDS
En ese contexto, el documento plantea corregir el "efecto barrera" que generan algunas grandes infraestructuras de transporte y movilidad e incorporar de forma obligatoria Sistemas de Drenaje Urbano Sostenible (SUDS) en la planificación territorial. También prevé adaptar la normativa urbanística y de infraestructuras a la situación hidrológica actual y desarrollar actuaciones para mitigar el riesgo de inundación.
Un planteamiento que encaja con algunas de las medidas que la Generalitat desarrolla tras la Dana, como la futura red de parques inundables metropolitanos que se prevé en las riberas del Turia y del sistema Poyo-Saleta. El Consell ha definido este proyecto como la infraestructura verde y azul "más importante de Europa", con una superficie de 1.500 hectáreas y más de 72 kilómetros de recorridos verdes y fluviales.
La consulta pública del Patricova supone el primer paso formal para revisar una norma que no se actualiza desde 2015. Según recoge el documento, la Generalitat considera necesario revisar el plan para adaptarlo a la nueva cartografía oficial y a los cambios registrados en la Comunitat durante la última década.
