VALÈNCIA. La memoria industrial del Camp de Morvedre ha tardado décadas en transitar desde la nostalgia a la planificación cultural. Entre ambas orillas se ha abierto un espacio de discusión cívica que ha acompañado la rehabilitación de las antiguas instalaciones de los Altos Hornos del Mediterráneo (AHM).
Justo en ese tránsito destaca la futura puesta en marcha del Museo Industrial y de la Memoria Obrera, ubicado en la histórica Nave de Efectos y Repuestos, un edificio de 1927 que funcionó como engranaje logístico de la factoría siderúrgica que dio origen a Puerto de Sagunto. La fase definitiva del proyecto, la musealización, ya está adjudicada.
Así lo avanzó el alcalde, Darío Moreno, en un desayuno informativo este jueves, donde también deslizó un calendario de obras relativamente corto: seis meses de ejecución y cerca de 400.000 euros de inversión. La adjudicataria de los trabajos es Reinadecorazones Cultura de Proyectos, que asumirá la adecuación del inmueble para convertirlo en un espacio institucionalizado y destinado a la divulgación histórica del pasado siderúrgico del municipio.
Puerto de Sagunto se planificó alrededor del acero. La siderurgia integral, con su enorme complejidad técnica y sus ritmos productivos, configuró una identidad que aún persiste en la memoria de sus vecinos. Precisamente, el proyecto museístico busca trabajar esa estratigrafía: los procesos industriales, las condiciones de vida y la memoria de las luchas laborales.

- - Foto: AYUNTAMIENTO DE SAGUNTO
Es por eso que en el edificio se destinará una planta para la producción industrial, otra para la vida cotidiana y una última para el conflicto social. Además, se plantea un centro con dispositivos audiovisuales, criterios de accesibilidad lingüística y funcional, espacios educativos y zonas para el archivo y la mediación.
La infraestructura, según el ayuntamiento, aspira a situarse en la intersección entre cultura, educación y turismo patrimonial, en línea con los modelos que han reactivado antiguas áreas industriales en otros municipios europeos de tamaño mediano.
El museo podría adherirse a la red de la Diputación de Valencia
Por otro lado, la trayectoria del inmueble evidencia la complejidad temporal de los proyectos culturales ligados al patrimonio. La Fundación de la Comunitat Valenciana del Patrimoni Industrial i Memòria Obrera cedió el edificio al consistorio en 2007, pero la rehabilitación arquitectónica —iniciada en 2011— quedó suspendida dos años después.
No fue hasta 2021 cuando el proyecto se reactivó, culminando un año después la consolidación del edificio. Solo entonces fue posible devolverlo a la Fundación y activar la etapa museística. Dos décadas para transformar una nave vacía en un posible nodo cultural. En paralelo, el Ayuntamiento de Sagunto busca integrar el museo en la red de estos espacios a nivel provincial, lo que permitiría escalar su proyección más allá del ámbito comarcal y reforzar su dimensión turística.
Moreno explicó que el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, ha mostrado predisposición, aunque advirtió de que el proceso deberá acompañarse de coordinación técnica y calendarios claros. "Pedimos que, conforme avancen los trabajos y tengamos una fecha de finalización definida, el museo se incorpore a la red provincial. No solo es una fórmula para compartir costes, sino una oportunidad para elevar un proyecto que consideramos de primer orden y situarlo en un eje turístico y cultural de mayor alcance", expresó el alcalde.
El Museo Industrial y de la Memoria Obrera se inserta así en una agenda municipal orientada a reactivar el legado de AHM como activo cultural y turístico. Si se cumplen los plazos, Sagunto cerrará un proceso iniciado hace más de una década y que aspira a consolidar un nuevo polo patrimonial en la Comunitat Valenciana.