ALFAFAR. El futuro PAI de la Font Baixa en Alfafar da un nuevo paso para desbloquear su desarrollo urbanístico. La Comisión de Evaluación Ambiental Municipal ha emitido el informe ambiental y territorial favorable, lo que permite continuar la tramitación de un proyecto que, tal y como contó Valencia Plaza hace unos meses, había quedado condicionado a la revisión de los criterios de inundabilidad tras la Dana del 29 de octubre de 2024.
El avance llega después de que tanto la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) como la Generalitat Valenciana hayan informado favorablemente sobre el desarrollo del sector. Dos pronunciamientos especialmente relevantes después de que la Dana obligara a revisar las condiciones de una de las principales bolsas de suelo residencial pendientes en Alfafar y l'Horta Sud.
El proyecto contempla actualmente la creación de un nuevo barrio residencial concebido con criterios de sostenibilidad y especialmente adaptado frente al riesgo de futuras inundaciones. Tras la Dana, el Ayuntamiento planteó reforzar las medidas inicialmente previstas para adaptar la urbanización a lo ocurrido el 29 de octubre.

- Imagen del PAI de la Font Baixa. -
- Foto: ALFAFAR 2030
El proyecto se adapta al PATRICOVA
Uno de los principales cambios respecto a la tramitación anterior a la Dana llega de la mano del nuevo análisis realizado por la Generalitat. El Servicio de Gestión de Riesgos en el Territorio emitió el pasado 1 de julio su informe sobre la adaptación del proyecto al PATRICOVA después de estudiar una adenda específica que incorpora la cartografía y los efectos de la riada del 29 de octubre.
La conclusión reconoce que la zona de la Font Baixa se encuentra afectada por peligrosidad de inundación. No obstante, la Generalitat considera el desarrollo compatible con el PATRICOVA siempre que se incorporen las medidas planteadas para reducir el riesgo y se cumplan una serie de condiciones en la futura urbanización y las edificaciones.
El análisis hidráulico del episodio del 29 de octubre sitúa la lámina de agua registrada en el sector entre las cotas 8 y 7,5 metros sobre el nivel del mar. A partir de esta referencia, el informe establece que los usos considerados vulnerables deberán ubicarse por encima de ese intervalo. En caso de situarse por debajo, tendrán que hacerlo dentro de recintos estancos hasta alcanzar la cota máxima establecida.
Las exigencias encajan con el rediseño del proyecto planteado después de la Dana. El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, ya explicó el pasado mes de mayo a Valencia Plaza que las viviendas se proyectaban a una altura aproximada de cuatro metros respecto al nivel alcanzado por el agua durante la riada, mientras que los aparcamientos quedarían también por encima de la inundación registrada.
La CHJ también avala el desarrollo
El pronunciamiento de la Generalitat se suma al informe favorable emitido por la Confederación Hidrográfica del Júcar, que establece también la obligación de introducir sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS). Así, Font Baixa deberá incorporar superficies y acabados permeables que permitan gestionar mejor el agua durante episodios de fuertes precipitaciones.
Estas medidas se suman a las actuaciones ya previstas en el diseño del ecobarrio para incrementar su capacidad de respuesta ante futuras inundaciones, entre ellas los sistemas de drenaje, un posible tanque de tormentas, un lago o los cerca de 60.000 metros cuadrados de zonas verdes previstos.
Sostenibilidad y una inundabilidad todavía en revisión
Más allá de las medidas frente a inundaciones, el informe establece otras condiciones para el desarrollo de la Font Baixa. El futuro barrio deberá incorporar criterios de urbanismo bioclimático, eficiencia energética y aprovechamiento de aguas pluviales, además de potenciar la movilidad peatonal y ciclista y preservar elementos patrimoniales como la Alquería de Canón, la Casa del Nitro, el Motor de San Sebastián o el Sequer.

- Imagen del PAI de la Font Baixa. -
- Foto: ALFAFAR 2030
El avance, sin embargo, no supone todavía la aprobación definitiva del proyecto. Tanto la CHJ como la Generalitat continúan revisando las cartografías de inundabilidad de las zonas afectadas por la Dana y cualquier modificación deberá tenerse en cuenta durante las siguientes fases de tramitación y ejecución.
Con el informe ambiental favorable, Font Baixa supera así uno de los trámites pendientes y puede continuar con la tramitación de su Plan de Reforma Interior, aunque condicionado al cumplimiento de las medidas establecidas para adaptar el futuro barrio al riesgo de inundación.
