VALÈNCIA. La Conselleria de Medio Ambiente mueve ficha con una de las actuaciones llamadas a transformar la movilidad en el área metropolitana de València. El proyecto para construir una plataforma exclusiva para autobuses entre Xirivella, Aldaia, Alaquàs y el Cap i Casal se ha sometido a información pública este miércoles, según recoge el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), un paso administrativo que permite avanzar hacia la licitación y adjudicación de las obras.
A partir de ahora se abre un plazo de 30 días para presentar alegaciones, en el que se incluyen el estudio informativo, el de impacto ambiental y el de integración paisajística. Se trata de la primera exposición pública completa del proyecto, que da continuidad a la propuesta presentada el pasado mes de febrero por el departamento que dirige Vicente Martínez Mus.
Según la documentación aportada, el presupuesto de la actuación finalmente asciende a 25 millones de euros y el plazo estimado de ejecución de las obras se sitúa en 18 meses desde su inicio. Desde la Conselleria señalan que el planteamiento del proyecto apenas ha sufrido variaciones respecto al presentado hace dos meses, cuando se definió como una solución "realista y asumible" para mejorar la conexión con València sin depender del vehículo privado.
La intervención se centra en uno de los puntos más problemáticos del área metropolitana: el acceso oeste a la ciudad. En la práctica, los trayectos entre estos municipios y València se convierten a diario en recorridos largos y poco competitivos. Los autobuses comparten espacio con el tráfico general y quedan atrapados en los mismos atascos, sobre todo en la entrada por la A-3 y la Avenida del Cid.
En ese sentido, la propuesta de la Generalitat pasa por crear una plataforma reservada de 8,7 kilómetros, con carriles exclusivos para el transporte público. El objetivo es que los autobuses dispongan de un recorrido propio, sin interferencias, que les permita ganar velocidad y regularidad en el servicio. El elemento central de toda la actuación es la construcción de un nuevo puente sobre el cauce del Túria y la V-30. Esta infraestructura, de 13 metros de ancho, permitirá salvar el principal obstáculo físico entre Xirivella y València sin recurrir a las vías actuales, que concentran buena parte de las retenciones de tráfico.
Recorrido de los autobuses por la plataforma reservada
Este nuevo paso discurrirá en paralelo a la línea de Cercanías C3 y facilitará una entrada directa a la ciudad. Una vez superado este punto, la plataforma continuará por la avenida de Tres Forques y Tres Cruces hasta conectar con la avenida del Cid, mejorando el acceso a zonas de alta demanda y equipamientos como el Hospital General.
La mejora en los tiempos de viaje es uno de los argumentos principales del proyecto. Según las estimaciones trasladadas en su presentación, el trayecto entre Xirivella y València podría reducirse a unos cinco minutos. La clave está en la segregación total del tráfico, que permitirá evitar atascos y tiempos de espera en semáforos.
La infraestructura está diseñada para canalizar el paso de unos 700 autobuses diarios en días laborables. Además, se contempla la posibilidad de incorporar en el futuro vehículos de mayor capacidad, como autobuses eléctricos tipo BRT, lo que permitiría ampliar la oferta sin necesidad de modificar el trazado.
La actuación dará servicio directo a Xirivella, Aldaia y Alaquàs, tres municipios que suman cerca de 97.000 habitantes. Pese a su proximidad con València, la conexión real está condicionada por infraestructuras como el nuevo cauce del Túria, la V-30, la A-3 y la red ferroviaria, que dificultan los desplazamientos cotidianos.
Este contexto explica el peso del vehículo privado en los desplazamientos diarios a la capital. En Xirivella, más del 72% de los trayectos se realizan en coche, mientras que en Aldaia y Alaquàs el porcentaje supera el 75%. La Generalitat plantea la plataforma como una forma de ofrecer una alternativa directa y competitiva al uso del coche. Tras el periodo de información pública, el proyecto continuará su tramitación con la evaluación ambiental. Superado ese trámite, la Conselleria podrá avanzar en la licitación y posterior ejecución de las obras.
