VALÈNCIA. El PSOE de Albal ha anunciado oficialmente que Melani Jiménez Blasco será su candidata a la alcaldía en las elecciones municipales de 2027. La decisión, aprobada por la dirección local del PSOE, destaca la trayectoria política, juventud y preparación académica de Jiménez como pilares de su liderazgo para la próxima contienda electoral.
Melani Jiménez, que actualmente es concejala del grupo socialista en el Ayuntamiento de Albal, acumula ocho años de experiencia en el gobierno municipal del anterior alcalde Ramón Marí. Su perfil encarna la apuesta del PSOE local por una renovación generacional y por reforzar la representación femenina al frente de la gestión municipal tras décadas de liderazgo tradicional, según asegura la Agrupación Socialista de Albal.
"Estamos convencidos de que Melani es la persona adecuada para liderar un proyecto progresista que continúe transformando Albal y respondiendo a las necesidades de la ciudadanía", señalan desde del partido tras la presentación de la candidatura.

- Melani Jiménez y el exalcalde Ramón Marí. -
- Foto: VP
Cambio político tras 20 años de gobierno socialista
La elección de Jiménez se enmarca en un contexto político de renovación en el PSOE local. Desde 2003, el municipio estuvo gobernado por el socialista Ramón Marí Vila, una figura histórica que lideró el consistorio durante más de dos décadas. Sin embargo, las elecciones municipales de 2023 marcaron un punto de inflexión: aunque el PSPV-PSOE fue la fuerza más votada, no logró mayoría absoluta y quedó en empate técnico con el Partido Popular, lo que permitió la formación de una coalición de gobierno entre PP, Avant Albal y Vox.
Este pacto otorgó la alcaldía a José Miguel Ferris, del PP, poniendo fin al prolongado ciclo socialista en la alcaldía local. El pacto entre estas tres formaciones fue justificado por sus firmantes como un paso hacia "un proyecto con visión de futuro" para Albal, aunque desde las filas socialistas fue criticado por considerarse una alianza que relegó a la fuerza más votada a la oposición.
Las próximas elecciones, por tanto, suponen un reto para un partido socialista que debe equilibrar la memoria de sus décadas de gestión con las demandas y expectativas de una población que ha conocido recientemente un cambio en la dirección política local.