VALÈNCIA. Si hay un terreno donde Compromís siempre se ha sentido cómodo es el municipalismo. La coalición valencianista nació, creció y se consolidó desde los ayuntamientos, apoyándose en una amplia red de alcaldes y concejales muy vinculados a sus municipios. Durante años, esa implantación territorial le permitió convertirse en una de las principales fuerzas políticas de la Comunitat Valenciana llegando a la Generalitat Valenciana. Sin embargo, las elecciones municipales de 2023 evidenciaron que ni siquiera ese arraigo local era suficiente para evitar un importante retroceso, al menos en términos de representación institucional.
La pérdida de la Generalitat Valenciana y, sobre todo, de la alcaldía de Valencia simbolizó el final del ciclo político iniciado en 2015. Pero el golpe sufrido por Compromís fue mucho más allá de la capital. En el área metropolitana, la coalición perdió alcaldías de gran significado político como Catarroja o Meliana, además de Paiporta, donde se repartió vara de mando. Se trataba de municipios que durante años habían sido referentes para la formación valencianista y que acabaron pasando, en algunos casos, a manos de sólidas mayorías socialistas o populares.
Especialmente significativa fue la situación en l'Horta Sud. Durante la última década, Compromís había logrado abrirse espacio en una comarca tradicionalmente dominada por el PSPV, construyendo una importante red de concejales y socios de gobierno en numerosos ayuntamientos. La formación valencianista reivindica que desde esos ejecutivos locales fue clave en muchas de las políticas impulsadas en los municipios. Sin embargo, en 2023 los socialistas consiguieron atraer parte de ese electorado progresista o valencianista, consolidándose de nuevo como la fuerza predominante en buena parte de la comarca. Todo ello sin contar plazas tan relevantes como Torrent, donde el Partido Popular logró mantener la Alcaldía.

- Compromís Horta Sud. -
Distinta fue la situación en l'Horta Nord. Aunque el PP protagonizó un importante crecimiento y logró mayorías absolutas en municipios donde parecían difíciles de alcanzar, Compromís consiguió conservar algunos de sus principales bastiones. Es el caso de Foios o Albalat dels Sorells, donde la coalición continúa liderando el gobierno municipal y mantiene una implantación local.
A estas alcaldías se suman otros municipios donde la formación sigue formando parte de gobiernos locales mediante acuerdos de coalición. En Moncada y El Puig, Compromís pactó con el PSPV una alcaldía compartida para repartirse la vara de mando durante la legislatura. Una fórmula similar se ha aplicado también en Manises, donde la coalición asumirá la alcaldía en las próximas semanas.
Asimismo, gobierna en localidades como Massalfassar o Beniparrell y conserva una de sus plazas institucionales más relevantes fuera del área metropolitana: Alzira. La capital de la Ribera Alta continúa siendo uno de los principales referentes de gestión para la coalición valencianista.
La batalla por recuperar espacio
Con las elecciones municipales de 2027 ya en el horizonte, Compromís trabaja para reforzar su implantación territorial y recuperar parte del terreno perdido hace tres años. Los colectivos locales han comenzado a activar la maquinaria electoral, con la presentación de algunos candidatos y la preparación de los equipos que deberán encarar la próxima campaña. En algunos municipios se apuesta por nuevos perfiles, mientras que en otros se opta por dar continuidad a concejales con experiencia o a candidatos que ya encabezaron listas en anteriores comicios.
El contraste con el escenario de hace una década resulta evidente. El ciclo electoral de 2015 supuso el gran salto institucional de Compromís, que logró hacerse con alcaldías estratégicas en el área metropolitana y liderar numerosos gobiernos locales. La incógnita de cara a 2027 será comprobar si la coalición es capaz de convertir de nuevo el municipalismo en su principal motor político o si, por el contrario, el PSPV consolida definitivamente el espacio que logró ocupar en buena parte de los municipios donde el valencianismo perdió fuerza durante las últimas elecciones.