VALÈNCIA. "Si La Tomatina funciona es porque son los buñoleros quienes la preparan". Así resume el primer Teniente de Alcalde y Concejal de Fiestas de Buñol, Sergio Galarza (Buñol, 1981), una de las claves de una celebración que ha pasado de ser una tradición local nacida en 1945 a convertirse en una fiesta de alcance internacional. El municipio afronta este año una nueva edición marcada por el acuerdo alcanzado con Radio Televisión Española (RTVE) para la retransmisión de La Tomatina y por el refuerzo de las medidas de accesibilidad para facilitar la participación de personas con discapacidad.
La edición de 2026 será también el punto de partida de un proyecto con la mirada puesta en el futuro: RTVE prepara un documental sobre la historia de La Tomatina con motivo de su 80 aniversario, que se celebrará en 2027. En esta entrevista con Valencia Plaza, el edil aborda el acuerdo con RTVE, la preparación del documental y el salto internacional de la fiesta, así como las novedades introducidas este año para hacerla más accesible y segura. Galarza explica también cómo se organiza el dispositivo, ya que este año se lanzarán 150.000 kilos de tomate, y el reto de seguir haciendo crecer La Tomatina sin perder la esencia que, a su juicio, solo pueden mantener viva los propios buñoleros.
- Ya ha pasado un tiempo desde que se anunció el acuerdo con Radio Televisión Española (RTVE). ¿Cómo estáis viviendo estos días previos a La Tomatina sabiendo que este año la fiesta tendrá una difusión diferente?
- Sí, yo creo que es uno de los puntos más importantes. Diría que, junto con la accesibilidad y la seguridad que le estamos dando a esta Tomatina, es lo más destacable de la edición de 2026. Después de que el equipo haya trabajado constantemente desde diciembre para conseguirlo, la verdad es que es un lujo que un ente público como RTVE venga otra vez y sea la televisión oficial del 79 aniversario. Además, nos va a hacer un documental el año que viene que creo que va a ser una pasada.
- Este acuerdo comenzó a gestarse en diciembre. ¿Cómo surgieron esas conversaciones con el Ayuntamiento y cómo se ha llegado hasta este punto?
- Ya no es el Ayuntamiento, porque yo siempre he dicho que, si quieres que La Tomatina funcione, tiene que haber buñoleros trabajando en ello. Y, realmente, son dos buñoleros quienes lo han conseguido. Luis Vallés, que trabaja en RTVE, aunque él pertenece a Radio Nacional de España (RNE), es quien nos abre las puertas a Aitor Pilán, el Director de Comunicación de La Tomatina, y a mí. Cogemos el AVE y nos vamos a Madrid, y ahí es donde empieza a formarse todo. Él nos abre las puertas, nos reunimos con el presidente de RTVE y, después, Aitor y el equipo se quedan perfilando lo que es el convenio y todo el trabajo para poder llegar hasta donde hemos llegado, que creo que es un hito muy bueno. Y espero que, de aquí a unos años, sigamos trabajando con RTVE y que La Tomatina pueda difundirse por todo el mundo.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿La idea es, por tanto, seguir difundiendo La Tomatina a través de este medio durante más tiempo?
- La idea es firmar un convenio de tres años. Se ha firmado uno con ese documental por el 80 aniversario y la idea es que sea de tres años, aunque, por mí, como si son siete, diez o los que hicieran falta. Ellos también van de la mano de la BBC, así que creo que la repercusión va a ser mundial, ya no solamente nacional o internacional. Creo que, para este pueblo de unos 10.000 habitantes, el último miércoles de agosto va a ser una pasada.
- Cuando recibisteis esa propuesta, ¿qué pensasteis?
- Aitor me llamó y me propuso una visita a Madrid junto con Luis Vallés para tratar este tema. Nos sumamos en seguida. Es una emoción poder ver que hay buñoleros que trabajan y apuestan por que La Tomatina funcione mucho mejor de lo que ya funciona.
- ¿Cómo se plantea el despliegue y la cobertura del día 26?
- Es una locura, porque llevan tantísimos medios que no sé cómo vamos a hacer para que quepa todo dentro de las posibilidades que tiene el pueblo. Al final, lo tenemos todo muy acotado y preparado para que todo el mundo esté en su sitio y esté todo seguro, porque lo primero que buscamos es la seguridad de la fiesta, que tiene que estar muy segura. El despliegue de medios es el doble de lo que se estaba haciendo, porque, obviamente, no es lo mismo un medio que otro. Y eso no quita nada a À Punt, porque À Punt nos ayuda en lo que haga falta. Esta es su casa, como yo entiendo que ellos son la nuestra.
- ¿Qué os gustaría que se contara de Buñol y de La Tomatina en esa retransmisión?
- Yo creo que la gente es lo primero que tienen que mostrar. Tienen que mostrar que Buñol es accesible, que puede venir quien sea a disfrutar de La Tomatina. Este año hemos añadido al equipo a Regina Martínez, activista y divulgadora por los derechos de las personas con discapacidad, para que nos ayude a que la fiesta sea más inclusiva. Es importante que se muestre que Buñol no se limita solamente a una "batalla de tomates", sino que, al final, queremos que venga todo el mundo, ya que cualquier persona puede venir a visitar nuestro pueblo.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- Cuando decidisteis dar este paso con RTVE, ¿qué buscabais principalmente? ¿Llegar a más gente, reforzar la imagen internacional que ya tiene la fiesta o darle una mayor dimensión?
- Que ellos nos dieran mayor dimensión. De hecho, en el año 83 vino Javier Basilio y ahí es cuando se produjo el 'boom' de La Tomatina con aquel Informe Semanal. Y lo que queremos es volver a ese principio, porque se acerca el 80 aniversario de la fiesta. Creemos que es un número muy bonito y que tienen que ser ellos los que estén junto a nosotros para retransmitir ese documental de La Tomatina.
- En todo este tiempo, ¿habéis tenido ocasión de hablar con À Punt, que después de tantos años también ha cubierto La Tomatina?
- Sí. Nosotros no tenemos ningún convenio ni nada firmado con ellos, simplemente tenemos una buena relación. Se habla con ellos, se les ha explicado la situación, la han entendido y nosotros tenemos las puertas abiertas. Pueden venir y van a retransmitir la fiesta también. Nosotros no cerramos la puerta a nadie, porque creo que todos los medios tienen su espacio. Como bien te he dicho con la accesibilidad, pues lo mismo con los medios de comunicación.
- La Tomatina ya no se queda solo en el ámbito autonómico, sino que también da el salto al ámbito nacional e internacional. ¿Cómo lo recibís?
- Pues estamos contentísimos de recibir esa noticia. Cuando llegamos al despacho del presidente de RTVE, la verdad es que nos lo puso todo muy fácil. Cuando salíamos del despacho, los tres buñoleros que estábamos allí lo decíamos: una persona simpática, agradable, que nos dio facilidades para lo que hiciera falta. Detrás está el trabajo más burocrático de papeles, condiciones de trabajo... Todo eso es en lo que ha ido trabajando el equipo y, la verdad, es que estamos muy contentos. Además, el Ayuntamiento de Buñol no desembolsa ni un euro por el convenio, ya que los gastos corren a cargo de RTVE.
- Más allá de la retransmisión de este año, hay una parte del acuerdo que mira al futuro: ese documental por el 80 aniversario de la fiesta. ¿Qué os gustaría que recogiera?
- Yo creo que lo antiguo. Y dirás: "Madre mía, lo antiguo". A mí me gusta lo antiguo. Soy una persona que cree que tenemos que reconocer de dónde venimos, hasta dónde hemos llegado y gracias a quién hemos llegado. Creo que se tiene que recordar a toda la gente que ha hecho posible la fiesta y que nos ha dejado ese legado. Y yo creo que deben recoger eso: cómo se inició, gracias a quién se hizo grande, porque, al final, los medios de comunicación son los que engrandecéis la fiesta. Y eso es lo que me gustaría que se recogiera: la historia desde el primer día que nació, pasando por el Entierro del Tomate, cuando se prohibió La Tomatina y su posterior recuperación, y cuando vino Informe Semanal, que creo que fue el momento más álgido de la celebración.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿Tenéis alguna idea de cómo queréis celebrar una fecha tan señalada como el 80 aniversario de la fiesta?
- Hay ideas, muchísimas ideas. Lo tenemos muy trabajado, muy claro, pero ahora falta lo difícil: el dinero. El presupuesto es lo complicado. Pero el equipo ya lo ha trabajado, lo tiene muy confeccionado para ver si tenemos suerte y los que están por encima de nosotros nos echan una mano. Todo el mundo viene y disfruta de La Tomatina, así que intentaremos que nos echen una mano. El documental que emitirá RTVE ya se está preparando con el equipo que hizo el documental de la Dana del 29 de octubre de 2024 y el accidente del metro de Jesús, en València. Estamos ahora mismo en la parte de guion y, al final, todo lo que es el bruto de La Tomatina lo van a tener. Entonces no hace falta preparar nada de eso, pero sí hay que preparar toda la parte del contenido, de cómo se llega desde 1945 hasta ahora.
- Entiendo que es muy emocionante también estar implicado en ello.
- A mí, cuando se propuso, me chiflaba. Yo estaba encantadísimo. Y fíjate que tenemos las elecciones en 2027, o sea que igual no estoy yo para la puesta a punto de ese documental, pero, al final, yo siempre lo digo: yo no trabajo por mi imagen, sino que trabajo por la imagen del pueblo. Me iré de aquí y lo dejaré como está. El documental está previsto para octubre-noviembre de 2027, después del 80 aniversario. Si estamos en las grabaciones, ayudaremos, y si no podemos estar, tampoco pasa nada.
- ¿Qué mejoras habéis ido introduciendo para conseguir que la fiesta sea segura y accesible?
- La accesibilidad, al final, es buacar un espacio que sea seguro para que la gente pueda acceder sin problema y desde ese espacio pueda disfrutar de La Tomatina. Hay que ver qué posibilidades tiene, porque, al final, son calles. Pero parece que el destino había previsto que tenía que ser Buñol, que tenía que ser la calle que atraviesa todo el pueblo la que acogiera esta fiesta. Gracias a eso tenemos muchas vías anexas que utilizamos como "calles pulmón", que están vacías de gente, y cuando pasa el camión por el centro se utilizan para que las personas entren y salgan de La Tomatina. En cada camión hay 40 voluntarios de seguridad que van generando el espacio y, además, en cada camión hay un punto violeta que vigila y protege. Se han implementado en los últimos años unas medidas de seguridad y este año, concretamente, las de accesibilidad. Nosotros acabamos La Tomatina y es como una Falla, que al día siguiente, los artistas falleros ya están diseñando. Pues esto es lo mismo. Nosotros, al final, a la semana siguiente, dejamos un poco de tiempo para descansar y preparamos lo primero, lo que hemos fallado, porque lo que hemos fallado ya no se puede volver a repetir. Y lo siguiente es ver en qué se puede mejorar. Es volver otra vez al principio, como el día de la marmota: tienes que volver otra vez a preparar todo para que esté seguro. Al final, es una fiesta en la que se meten 7 camiones que pasan por delante de más de 22.000 personas. Realmente es una locura.
- Todos los años, además de garantizar la seguridad de la fiesta y también la accesibilidad, ¿intentáis introducir alguna novedad para seguir haciendo atractiva La Tomatina?
- Se ha ido metiendo música, por ejemplo. El tema del agua es muy importante porque, al final, metes a 22.000 personas en una calle. Tienes que ponerles mucha agua y tenemos suerte de que el municipio tiene mucha. Al final, intentas buscarle cosas a la fiesta para que la gente disfrute de Buñol y sepa lo que hay después de La Tomatina.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- Al ser una fiesta tan internacional y a la que viene muchísima gente, quizá corre el riesgo de perder su esencia. ¿Cómo se mantiene viva esa tradición?
- Porque los nacidos en Buñol y que están empadronados tienen la entrada gratuita. Nosotros hacemos la reserva primero de todo para la gente del pueblo. Al final, la tradición somos la gente del pueblo, pero no hay 22.000 personas en Buñol. Somos alrededor de 10.000 personas en el pueblo, de las que la mitad son niños, y a ellos se les prepara La Tomatina Infantil el sábado de antes para que puedan disfrutar de la fiesta. El resto de personas son los que tienen la llama de decir que siga la fiesta. Por ejemplo, este año un grupo de personas se ha juntado para crear la Peña del Palo Jabón, otra de nuestras tradiciones ese día. Al final, la gente de Buñol es la que tiene que seguir haciendo que esta fiesta siga viva. Porque tú vienes y ves a un buñolero o una buñolera con los ojos encendidos de la emoción de ver La Tomatina. Hay gente a la que no le gusta el tomate, como en todos los sitios. Hay gente que el día de La Tomatina se va a otro sitio porque no aguanta el tomate. Pero hay muchísima gente a la que le encanta Buñol y a la que le encanta La Tomatina.
- Al final, cada año van surgiendo iniciativas e ideas nuevas que también hacen que la fiesta se expanda y generan curiosidad.
- Y siempre desde lo local. Si La Tomatina funciona es porque son los buñoleros quienes la preparan. Si algo quieres que funcione, tienen que ser las personas de ese pueblo las que lo organicen. Que no te venga nadie de fuera a organizarte lo que es tuyo. Nosotros tenemos varios grupos de personas del pueblo que trabajan en la preparación de la fiesta durante todo el año. Por ejemplo, están los que conducen los camiones. Este año hemos implementado una idea que han tenido ellos para mejorar una de las zonas más complicadas: se van a colocar cuatro personas para abrir paso y permitir que el camión pueda hacer la bajada correctamente. Pero, con el tomate, al final el suelo patina, así que también van a llevar cepillos para limpiarlo y evitar que el camión patine. Todas esas ideas las aportan ellos. Antes, las argollas para sujetar las cuerdas se ataban por fuera y la gente las asaltaba; ahora se sueldan por dentro. El martes iremos a una empresa, soldaremos las argollas y colocaremos las cuerdas para que puedan aguantar kilos y kilos de peso. Todo eso son cosas nuevas que no salen a la luz, pero detrás hay un trabajo de gente voluntaria que quiere trabajar por su Tomatina.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿Cómo funciona el dispostivo de limpieza?
- Nosotros acabamos aquí a las 13:00 horas, cuando disparamos. Despido a las autoridades que vienen y me bajo con ellos. Me bajo con ellos porque, con 150.000 kilos de tomate repartidos por las calles, hay mucho que limpiar. Y a la depuradora de Alborache ya se le avisa de que va a ir todo para allá. Todo va por conducción y se lleva a la depuradora.
- Este año, ¿cuántos kilos de tomate se van a lanzar?
- 150.000 kilos.
- ¿Ha aumentado la cantidad respecto a otras ediciones?
- El año pasado eran 120.000 y este año son 150.000.
- ¿Y por qué se ha incrementado?
- El concejal (se señala a sí mismo y ríe), que se le va la mano y quiere que la gente disfrute más.
-¿Y el tomate es de aquí?
- El tomate se adjudica mediante una licitación abierta. Una de las condiciones es que el Ayuntamiento no puede ir a más de 80 kilómetros a recoger el tomate. Puede presentarse una empresa de París, pero nosotros iríamos a 80 kilómetros. Esa es una de las condiciones que se establece en el pliego. Este año es una empresa de Badajoz.
- ¿Hay muchas empresas que optan a ese contrato cada año?
- Dos. Antiguamente no se sacaba contrato; ahora llevamos ya tres o cuatro años sacando la licitación y se presentan esas dos empresas.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿Y cuándo se suele publicar la licitación?
- Intentamos que sea en enero, porque, al final, tienen que plantar la mata y tienen muchos kilos que plantar. De todas maneras, es como todo esto que decía: si no existiera La Tomatina, esos 150.000 kilos de tomate no se plantarían, porque no haría falta.
- Con una fiesta que cada año tiene más repercusión, ¿cuál es ahora el reto del Ayuntamiento? ¿Cómo mantener la esencia de La Tomatina a medida que crece?
- Creo que el Ayuntamiento tiene que seguir apostando por la misma línea. Tiene que seguir apostando por que Buñol tenga su Tomatina, que cada año vaya incrementando y metiéndole algo bonito, pero que siga teniendo su esencia. Creo que cada año tiene que haber una chispa de algo nuevo y creo que tiene que ser la gente de Buñol quien tiene que mover esa chispa, sin olvidar de dónde viene la fiesta.
