VALÈNCIA. La historia se repite en la calle Rafael Valls de Manises. Un camión que circulaba por esta estrecha vía ha vuelto a golpear uno de los balcones afectados por el grave accidente del pasado mes de noviembre, cuando otro vehículo pesado arrancó la reja y parte de la fachada del inmueble. El nuevo impacto se ha producido mientras la estructura aún estaba en proceso de reparación y ha provocado el desprendimiento de parte de la barandilla.
El golpe ha vuelto a encender las alarmas entre los residentes, quienes, desde hace años, denuncian el riesgo constante al que están expuestos en una calle por la que sigue circulando tráfico pesado pese a las restricciones municipales. "Menos mal que no han rematado, si no hubiera saltado todo el piso", expresa la propietaria de la vivienda afectada. Según explicaron los vecinos de Rafael Valls a Valencia Plaza, el desprendimiento en noviembre se produjo a escasa distancia de la acera y de la calzada, en una zona muy transitada tanto por peatones como por vehículos.

- El balcón afectado por el golpe de un camión en la calle Rafael Valls de Manises. -
- Foto: TONI VIVAS
Ese accidente obligó entonces a la intervención de los bomberos, que tuvieron que apuntalar la estructura ante el peligro de derrumbe, y motivó una nueva denuncia por parte de los afectados. Aquel suceso se sumó a una larga lista de incidentes similares registrados en esta calle, una de las principales vías de acceso al municipio y, al mismo tiempo, una de las más antiguas y estrechas de Manises.
Los residentes llevan años alertando de que las dimensiones de la vía, con aceras de apenas un metro de ancho y viviendas pegadas a la calzada, la hacen incompatible con el paso de camiones de gran tonelaje. Aun así, denuncian que estos vehículos continúan circulando, especialmente cuando se cruzan con otros coches y se ven obligados a invadir las aceras para poder maniobrar.
La Ronda Norte, una solución definitiva
Desde el Ayuntamiento de Manises han reconocido en reiteradas ocasiones la complejidad del problema y recuerdan que en el último año se han reforzado las medidas de control, con cámaras de videovigilancia, señalización específica y un mayor control policial. No obstante, admiten que se siguen produciendo accesos indebidos de vehículos pesados.
La solución definitiva, según el consistorio, llegará con la puesta en marcha de la Ronda Norte, una infraestructura destinada a desviar el tráfico pesado fuera del casco urbano. Tal y como avanzó este diario, el proyecto tiene previsto estar finalizado a mediados de febrero y, tras su apertura, el Ayuntamiento reorganizará la circulación en Rafael Valls y acometer una actuación integral en la calle.
Hasta entonces, los vecinos lamentan que los impactos se sigan repitiendo y advierten de que cada nuevo incidente aviva el temor a que pueda producirse una desgracia mayor.