VALÈNCIA. Cada día, miles de coches circulan por el área metropolitana de València con un único ocupante. Hospitales, campus universitarios o parques empresariales concentran un flujo constante de vehículos en hora punta, lo que provoca saturación en los accesos, una elevada emisión de gases contaminantes y una ocupación media que apenas supera 1,1 personas por coche. En cifras concretas, cuatro de cada cinco asientos viajan vacíos.
Sobre esa realidad se articula "Valencia Comparte Coche", el proyecto piloto que ha presentado este viernes la startup TRIBBU —antes Hoop Carpool— y en el que también colabora la Generalitat Valenciana. La iniciativa se extenderá sobre seis grandes polos de actividad que generan decenas de miles de desplazamientos diarios. Entre ellos, figuran el Campus de Burjassot de la Universitat de València (UV); el Hospital La Fe de València; la Ciudad Administrativa del 9 d'Octubre; la zona industrial de Riba-roja del Túria; el polígono Jaume I de Almussafes y el entorno del centro comercial Bonaire en Aldaia.
La propuesta de TRIBBU persigue un objetivo claro. En lugar de construir más infraestructuras, se trata de utilizar mejor los vehículos que circulan. La tecnología que aplica la startup conecta a conductores y pasajeros con rutas y horarios similares, verifica perfiles y mide tanto el impacto ambiental como económico de cada trayecto. Además, el principal elemento que lo diferencia de otras aplicaciones de coche compartido es que los conductores cobrarán por cada pasajero que transporten.
Según explica a Valencia Plaza el responsable de proyectos estratégicos de la compañía, Adrià Aguado, este programa es fruto de una licitación pública convocada por la Generalitat con el fin de aliviar la presión en los principales accesos metropolitanos. TRIBBU resultó adjudicataria tras presentar una propuesta basada en su experiencia previa en la Comunitat Valenciana y en otros territorios del país.
En concreto, el incentivo económico se articula a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAEs) impulsados por el Ministerio de Transición Ecológica. "El conductor recibe cuatro céntimos por kilómetro y por pasajero en cada trayecto compartido", detalla Aguado. La cuantía final depende de la distancia recorrida, del número de viajes mensuales y del nivel de ocupación del vehículo.
Por tanto, si se toma como referencia un mes laboral de 20 días, con desplazamiento de ida y vuelta diario, y una distancia media provincial en torno a los 30 kilómetros por trayecto, la cifra puede ser relevante. "Una persona que comparte coche a diario con uno o dos pasajeros puede situarse entre 100 y 200 euros al mes", señala Aguado. Cuantos más ocupantes, mayor retribución, ya que el cálculo se multiplica por pasajero.
Revertir tendencias
El objetivo no es solo compensar gastos, sino modificar hábitos. La experiencia de TRIBBU demuestra que la principal barrera no es tecnológica, sino cultural. Compartir coche con desconocidos todavía genera reticencias en determinados entornos laborales o académicos. "Cuando el ahorro mensual es significativo, la decisión de compartir coche se vuelve mucho más sencilla", sostiene Aguado. El precedente más claro se observa en el área industrial de La Reva, en Riba-roja, uno de los nodos logísticos más importantes del arco mediterráneo y también uno de los más tensionados en términos de movilidad.
Tras la Dana del 29 de octubre 2024, que colapsó accesos y anegó instalaciones, la entonces startup Hoop Carpool puso en marcha un proyecto solidario para facilitar los desplazamientos de los trabajadores. En apenas dos semanas, más de 200 empleados comenzaron a compartir coche de forma recurrente. Según los datos facilitados por la empresa a este diario en aquel momento, se evitaron más de 11.900 trayectos individuales, lo que supuso una reducción de emisiones que alcanzó las 45 toneladas de CO2.
Pese a esos buenos resultados, la implantación de la iniciativa en este polígono dependía en gran medida de la capacidad de la entidad gestora del área industrial para trasladar la información a todas las empresas. "La acogida no fue tan amplia como nos habría gustado y eso limitó el crecimiento del proyecto", reconoce Aguado. De ahí que ahora el piloto cuente con el apoyo de la Generalitat y se focalice en grandes zonas con mayor capacidad de arrastre.
Aumentar la ocupación de los vehículos en estas zonas
Por otro lado, el éxito de "Valencia Comparte Coche" se medirá con indicadores concretos. Número de usuarios registrados, volumen de viajes realizados, toneladas de CO2 que se han evitado y el ahorro económico generado para la comunidad serán las principales métricas. En ese sentido, la ambición de TRIBBU pasa por aumentar de forma progresiva la ocupación media de vehículos en estos enclaves estratégicos.
La startup ha reorientado su modelo en los últimos años para especializarse en trayectos diarios de corta distancia. El cambio de marca desde Hoop Carpool responde, según Aguado, a una nueva etapa vinculada a este sistema de incentivos energéticos y a una apuesta más clara por la experiencia de uso intensiva.
La aplicación está diseñada para quienes realizan ida y vuelta cada jornada laboral, no para viajes esporádicos de larga distancia. En esta primera fase, el programa se limita a las seis entidades seleccionadas y funciona como proyecto piloto. El resto de ciudadanos podrá seguir utilizando la aplicación general de TRIBBU, pero sin formar parte de la comunidad específica coordinada con la Generalitat.