VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Vilamarxant reanudará en las próximas semanas las obras de recomposición del camino 'Matadero Viejo', cerrado al tráfico desde el 29 de octubre de 2024 a causa de los daños provocados por la Dana. El inicio efectivo de los trabajos había quedado en suspenso pese a que el contrato fue adjudicado en diciembre del año pasado, debido a una serie de "discrepancias técnicas" con la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que se han resuelto esta semana tras haber mantenido el consistorio una reunión con el organismo de cuenca.
El vial discurre en el entorno del final del barranco de la Teulada, uno de los puntos donde impactó con mayor intensidad el episodio de lluvias torrenciales que también afectó a otras zonas del municipio, como el barranco de la Llomaina, en el que las inundaciones del 29-O perjudicaron a las viviendas de una urbanización que atraviesa el cauce. La proximidad del barranco de la Teulada dejó el camino "gravemente deteriorado", según describen fuentes municipales a Valencia Plaza, sobre todo en el tramo comprendido entre el badén de Gicerca y la zona de Jamones Gallent, dos empresas ubicadas en el polígono industrial de la localidad.

- Camí de l'Assagador en la zona de Jamones Gallent, uno de los puntos próximos a "Matadero Viejo" que estuvieron afectados por la Dana.- Foto: VP
Desde entonces, la vía permanece inhabilitada, lo que ha obligado a redirigir el tráfico por el interior del núcleo urbano. El consistorio explica que el cierre de este y otros caminos agrícolas dañados por la riada ha tenido consecuencias directas sobre la movilidad del municipio. El camino 'Matadero Viejo' constituye una conexión estratégica en Vilamarxant, que permite enlazar la carretera CV-37 con el Carrer València sin atravesar el centro. Su inutilización ha concentrado el paso de vehículos en calles que no estaban dimensionadas para absorber ese volumen adicional. "Ha saturado en exceso el casco urbano", señalan desde el Ayuntamiento.
La actuación fue licitada por la Concejalía de Urbanismo y se adjudicó a la empresa Vicente Subiela, con un presupuesto de 101.995 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de tres meses, según consta en la Plataforma de Contratación del Sector Público. El contrato contempla trabajos de reparación del firme, adecuación del badén y mejora de las condiciones de seguridad en un punto especialmente sensible desde el punto de vista hidráulico.
Ajustes técnicos en el proyecto requeridos por la CHJ
Sin embargo, tras la adjudicación surgieron observaciones técnicas por parte de la CHJ. En concreto, las consideraciones del organismo de cuenca afectaban a determinados elementos estructurales previstos en el proyecto, principalmente al volumen y dimensiones de algunos pilares. Estas cuestiones obligaron al Ayuntamiento de Vilamarxant a detener el inicio de las obras mientras se analizaba si los cambios requerían una nueva redacción del proyecto y su posterior licitación.
La reunión celebrada este lunes entre los responsables municipales y técnicos de la CHJ ha permitido aclarar el alcance de las modificaciones. Según trasladan desde el Ayuntamiento, se trata de "ajustes de carácter técnico" que pueden incorporarse al proyecto actual sin alterar su esencia ni presupuesto, por lo que no será necesario iniciar un nuevo procedimiento de licitación ni formalizar una nueva adjudicación. De este modo, la solución que se ha adoptado desbloquea una actuación considerada "prioritaria" para la movilidad del municipio.
En concreto, los trabajos previstos en el camino 'Matadero Viejo' incluye la regularización y refuerzo del firme, así como la adecuación del paso para favorecer que, en episodios de lluvia intensa, el agua pueda discurrir sin generar acumulaciones que comprometan la estabilidad del vial. En definitiva, la intervención pretende mejorar la respuesta hidráulica del punto y reducir su vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos adversos.
El restablecimiento de esta conexión resulta relevante para la actividad del polígono industrial y los desplazamientos cotidianos entre la CV-37 y el núcleo urbano. Durante más de un año, la imposibilidad de utilizar este itinerario ha incrementado la presión sobre el viario del municipio, con afecciones tanto al tráfico rodado como a la circulación de vehículos pesados vinculados a la actividad empresarial. Por tanto, una vez incorporados los ajustes técnicos acordados con la CHJ, el Ayuntamiento de Vilamarxant prevé que los trabajos puedan iniciarse en breve.