VALÈNCIA. El pulso que mantiene la agrupación socialista de Almussafes con la dirección nacional del PSPV que lidera Diana Morant se ha convertido en el epicentro de la crisis de esta fuerza política que, tal y como informó este diario, se encuentra abierta con cada vez mayor nitidez en la provincia de Valencia.
Los últimos cruces de declaraciones entre el alcalde de la localidad, Toni González, y la propia secretaria general, Diana Morant, han convertido el enfrentamiento en una contienda de interés para los medios autonómicos e incluso nacionales. En este sentido, cabe recordar que el dirigente municipal, sobre el que el PSPV ha abierto un expediente informativo, se enfrenta a dos acusaciones realizadas a través del sistema CADE (órgano federal del PSOE) por supuesto acoso laboral y sexual.
Ante ello, el alcalde está protagonizando una defensa activa, tanto en el citado órgano interno como públicamente, en la que ataca a las denunciantes y también a la propia Morant, lo que ha derivado en un incremento de la tensión entre la agrupación y la dirección nacional del partido.
Prueba de esto, las declaraciones ofrecidas por parte de la líder del PSPV este viernes, preguntada por otras previas de González en el programa Sociedad Valenciana de la 99.9 Valencia Radio, en las que se mostró crítico, no sólo con la propia Morant, sino también con otros dirigentes cercanos a ella como el secretario de Organización, Vicente Mascarell; o el portavoz de la ejecutiva y alcalde de Cullera, Jordi Mayor, que pasa por ser su archienemigo histórico en la Ribera Baixa, y a quien atribuye relación con una de las denunciantes.
Además de estos ataques, González trató de restar crédito a la primera denunciante señalando que no existía ningún tipo de prueba en la acusación y trasladando distintas actas notariales en el citado programa radiofónico que presentó en su defensa. Uno de los hechos narrados es que, al encontrarse con ella junto otros compañeros en un bar de la localidad, se le preguntó cómo se encontraba tras una operación estética de aumento de pecho y ella respondió que había sido una intervención muy satisfactoria para, de forma espontánea, levantar la ropa que cubría el torso y mostrar el resultado, invitando a palparlo a los presentes. Un relato plasmado en acta notarial e incluido entre los argumentos de defensa remitidos al CADE, según publicó El Español.
Desde la otra orilla, llegó la respuesta de Morant a las últimas reacciones de González: "Yo siempre voy a estar del lado de la víctima y no de los victimarios. Y ya con el caso de Almussafes, el alcalde se está retratando a sí mismo", comentó la también ministra, quien prefirió evitar pronunciarse sobre el "profundo malestar" que se vive en la citad agrupación con la dirección del PSPV, tal y como se expresaron en un comunicado días atrás. "La gestora de Almussafes ha contestado y ha desautorizado ese pronunciamiento. Primero, eres concejal de un partido, respetas al partido. Y el partido en este caso está haciendo lo que tiene que hacer, que es, con rigor, con tranquilidad, con sensatez, evaluar estas dos denuncias", sentenció.
En este sentido, el problema de esta agrupación ha ido ensanchándose en las últimas semanas hasta convertirse en un conflicto de importante tamaño y simbolismo dentro del partido, por diversos factores que contribuyen a la atención mediática, más allá de la propia gravedad de las denuncias por acoso.
El primero de ellos es que González lidera, o al menos lo hacía antes de que el PSPV impusiera una gestora, una agrupación con en torno a 350 militantes, la segunda más grande de la provincia de Valencia. Esta situación siempre ha chocado internamente, porque es una altísima afiliación para un municipio de poco más de 9.000 habitantes, y se ha relacionado con el poderío económico del consistorio merced a la proximidad de la factoría de Ford.
Esta circunstancia siempre ha convertido al alcalde de la localidad y líder municipal en un aliado interesante en los distintos procesos orgánicos que ha atravesado el PSPV-PSOE en estos años. En el último proceso de importancia, el congreso provincial, González y los suyos apoyaron en bloque al alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, quien pudo reeditar su liderazgo frente a la candidatura de Robert Raga, alcalde de Riba-roja, apoyado precisamente por el entorno de la propia Morant.

- Diana Morant, ante los medios. Foto: EP/ALEJANDRO MARTÍNEZ VÉLEZ
Un antecedente que ha servido como un factor más para embarrar el proceso. El alcalde y su equipo creen que las denuncias, cuyo contenido rechazan, han estado auspiciadas por rivales internos y se preguntan si el trato recibido por González, a quien se le pidió de inmediato que renunciara al acta, habría sido el mismo si hubiera sido un alcalde próximo a Morant y su equipo.
Unas especulaciones respecto a las que contestaba la propia líder del PSPV este viernes, al ser inquirida sobre si todo este escándalo podría desembocar en la pérdida de la alcaldía: "Estoy aquí para defender los valores que tengo y que tiene este partido, y uno de ellos es la igualdad, la lucha contra todo tipo de violencias contra las mujeres. Si alguien piensa que estoy en cálculos electorales, se equivoca absolutamente", zanjó.
De esta manera, los puentes entre la agrupación de Almussafes y la dirección del PSPV se antojan prácticamente rotos. González, tal y como expresó en la mencionada radio, ve próxima su expulsión, algo sobre lo que no quisieron pronunciarse las fuentes de la dirección consultadas por este diario. Esto, además, podría conllevar otra vicisitud para la formación socialista: la marcha en bloque de un importante número de afiliados a una nueva plataforma independiente que, posiblemente, buscaría un acercamiento con Ens Uneix, tal y como ha informado este diario.