ALICANTE. Incógnitas desveladas. Como mínimo, gran parte de ellas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, y el alcalde de Alicante, Luis Barcala, han desgranado este lunes los primeros avances de la propuesta de ordenación urbanística pormenorizada para la denominada Operación Integrada número 2 (OI/2) para los 468.925 metros cuadrados de los terrenos liberados por las vías del ferrocarril tras la construcción del cajón soterrado ejecutado con motivo de las obras de la llegada del AVE a la ciudad. Esa propuesta, pendiente todavía de tramitación administrativa, comprenderá el desarrollo de una gran zona verde de 200.000 metros cuadrados de uso peatonal, según ha destacado el alcalde de Alicante, Luis Barcala, en la primera intervención con la que se ha abierto el acto de presentación del proyecto. Será, además, una zona verde con un trazado en continuidad desde la Vía Parque hasta las inmediaciones de la Plaza de la Estrella, con una longitud de 2.100 metros lineales, y una amplitud variable de 68 a 275 metros, en función de cada tramo, que permitirá la conectividad entre los barrios separados históricamente por las vías y que, además, supondrá la conservación del Puente Rojo. Al menos en su estructura central, ya que se prevé eliminar sus respectivos extremos para favorecer la permeabilidad, mientras que sus elementos laterales quedarán sustituidos por dos futuras rotondas.
Con esa nueva propuesta, según ha detallado el primer edil, se atenderán varias de las principales reivindicaciones planteadas por los ciudadanos en el proceso participativo desplegado el pasado verano, en el que se recopilaron más de 3.000 sugerencias. Además, el proyecto también comprende la redistribución de la futura edificabilidad de 220.000 metros cuadrados (en torno a 1.400 viviendas) que se había previsto concentrar inicialmente en el entorno de Benalúa y de la Plaza de la Estrella, de forma que esos futuros inmuebles se distribuirán en el extremo opuesto del ámbito de actuación, entre el Juan Pablo II y Ciudad de Asís, antes del entorno del Puente Rojo. Al tiempo, se primará la verticalidad en la construcción de esos futuros bloques de viviendas con el fin de liberar suelo para ampliar la superficie dedicada a la formación de ese gran pulmón verde pretendido por los vecinos. Igualmente, se incluye la reserva de parcelas para usos dotacionales en La Florida y Ciudad de Asís, según ha apuntado Barcala, con un destino que no ha llegado a concretar.
Eso sí, no se contempla la posibilidad de soterrar el último tramo de la playa de vías que comunica con la Estación Alicante Término, toda vez, que esa opción supondría multiplicar la inversión necesaria para el conjunto de la actuación, así como construir una estación provisional en otro emplazamiento fuera de ese ámbito, además de retrasar las obras de remodelación del espacio, según ha explicado con posterioridad el ministro Puente, quien ha detallado que se prevé acometer una inversión global de 420 millones (cerca de la mitad de lo que habría supuesto la opción del soterramiento) a cofinanciar entre las tres administraciones implicadas que forman parte de la sociedad Avant: Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento de Alicante.
En lugar de la redistribución de las vías en subterráneo, según ha concretado Puente, se ha optado por la integración del trazado actual mediante la construcción de una suerte de cubierta sobre el paso de las vías, que permitirá dar continuidad a la zona verde del Parque Central, con la generación de pasos peatonales para cruzar sus espacios ajardinados (en torno a media docena, según figura en las recreaciones difundidas, no definitivas), y, además, salvar el desnivel existente en la actualidad de más de 9 metros de altura entre la calle Bono Guarner y la avenida de Aguilera mediante un diseño abancalado, con superficies en varios niveles.

- Puente, Pérez Llorca, Barcala y Martínez Mus, en la presentación del proyecto. -
- Foto: RAFA MOLINA
Puente ha señalado, además, que se mantendrá el edificio de la estación actual, sobre el que se prevé acometer su restauración y recuperación de su fisonomía histórica original, al margen de que también se construirá un nuevo edificio anexo para el procesamiento de viajeros. Y, de igual modo, ha destacado que se prevé dar un tratamiento singular al borde entre el espacio ferroviario y el límite del barrio de San Blas, en el entorno de Bono Guarner, con la previsión de que puedan desarrollarse edificios destinados a usos comerciales, hoteleros y administrativos.
Ese cambio y la redistribución de la edificabilidad en el entorno de la vía Parque, permitirá despejar el acceso sur a la estación mediante la generación de una gran plaza, según ha detallado el ministro, en sintonía con la información anticipada por este diario a cuenta de la modificación del proyecto de la Estación Central del Tranvía para incorporar el soterramiento del parking de vehículos de Adif, que antes se preveía reponer en superficie. Ese cambio permitirá generar una gran plaza abierta al público que Puente ha denominado como nuevo acceso sur a la estación, en el que se integrará el arbolado monumental preexistente (los ficus centenarios), además del desarrollo de más espacios ajardinados como prolongación del Parque Central.
Sin plazos concretos, pero lo antes posible
En todo caso, ha señalado que la propuesta, pactada después de 30 años de intentos y estudios previos, no deja de ser más que una propuesta sujeta todavía a modificaciones en cuanto a los detalles de la disposición de sus elementos. Puente ha señalado, además, que ya están en curso la primera actuación prevista para remodelar la estación, en alusión al proyecto de ampliación de vías que permitirá que la terminal disponga de hasta 10 vías de ancho estandar, lo que permitirá multiplicar su capacidad operativa y convertir a la estación de Alicante en "una de las terminales no pasantes con mayor capacidad de toda la red española", en una intervención que debe finalizar la primavera de 2027. De ahí que, aunque no haya precisado plazos concretos para el desarrollo de las futuras obras del Parque Central, si haya apuntado, al menos, que la intención es que pueda ponerse en marcha lo antes posible. En este sentido, ha anticipado que el siguiente paso a adoptar ahora será la firma de un nuevo convenio en el que se regularán los compromisos alcanzados en torno al proyecto, así como los plazos, el reparto de la financiación para el desarrollo de las obras y un cronograma para su ejecución con concreción anual.

- Recreación virtual de la integración pretendida con el Parque Central de Alicante. -
En esta línea, en la intervención que ha cerrado el acto, el presidente de la Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca, ha expresado su confianza en que las obras del Parque Central puedan iniciarse o estar en curso en el momento en el que concluya la obra de la Estación Central del Tram, cuya finalización se prevé para finales de 2028 o principios de 2029. De este modo, se procuraría la continuidad de los trabajos en ese mismo espacio, una vez superada la fase de negociación, de diálogo y de entendimiento político que los representantes de las tres administraciones han coincidido en poner en valor en sus respectivas alocuciones. En esta línea, Pérez Llorca también ha considerado que el ejemplo de las conversaciones sobre el Parque Central debería prolongarse respecto al resto de infrestructuras pendientes de ejecución en la provincia de Alicante, como la ampliación del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández o las obras del Corredor Mediterráneo, por ejemplo. De hecho, ha señalado que se trata de actuaciones que deben entenderse como inversión que repercuten en la economía nacional gracias al retorno que generan.
Lo cierto es que el propio Puente ya había anticipado en su discurso que el Gobierno continúa trabajando en la definición de esas infraestructuras pendientes, como la variante de Torrellano o la finalización del Corredor Mediterráneo. En esta línea, ha manifestado que, como mínimo, en el caso del Parque Central, "lo difícil ya está hecho, que es la política".
Siete acuerdos
¿Qué comprende, de forma detallada, la propuesta concertada entre las tres administraciones que conforman la sociedad Avant? Ese acuerdo incluye siete compromisos. El primero, la "redistribución de la edificabilidad": los ya citados 220.000 metros cuadrados de terreno edificable que se trasladarán hacia el borde oeste del futuro parque, distribuyéndola a ambos lados entre el PAU-1 y el barrio de Ciudad de Asís y evitando, así la compresión del parque por parte de los edificios en el extremo sur de la actuación, en el entorno de la Plaza de la Estrella y de la avenida de Salamanca, como se preveía inicialmente.

- Puente, Barcala y Pérez Llorca. -
- Foto: RAFA MOLINA
En segundo término, se redistribuyen los recorridos perimetrales de los vehículos, reordenando el tráfico rodado alrededor del parque sin permitir entrar en él, con lo que se garantiza también su trazado continuo, en función de las reivindicaciones planteadas por los vecinos. El tercer punto concertado consiste en la ya citada pervivencia del histórico Puente Rojo, para el que se diseña un plan de mantenimiento de la estructura central de este puente eliminando los extremos que actúan de barrera. En cuarto lugar, se procura la integración ferroviaria, "piedra angular de todo el proyecto y que se sustenta en la cubrición de las vías por la propia estructura del parque". Esto permite a la vez mantener la cota actual. O lo que es lo mismo, las vías mantendrán su disposición quedando tapadas y sin soterrarse, lo que procura que se dispongan zonas ajardinadas del Parque Central sobre la losa de esa cubierta.
El quinto acuerdo comprende la continuidad de la estación en su emplazamiento actual con la construcción de un nuevo edificio anexo al edificio actual para procesar a los viajeros. Esa estación se ubicará en el acceso sur del parque (liberado gracias al primer acuerdo de edificabilidad), convirtiéndose en la "puerta sur" de la estación de Alicante, según ha defendido Puente. Y el séptimo y último acuerdo está vinculado a la conservación del patrimonio, y busca poner en valor los edificios históricos con la estación como pieza central, gracias a la recuperación de su imagen original.
Intermodalidad
Por último, otra de las claves del proyecto, resaltadas por Barcala en su intervención, es la consecución de un gran nodo de transporte intermodal en mismo ámbito en el que se integrarán de forma interconectada la Estación de ferrocarril, estación central del tranvía, parking subterráneo (vehículos y bicicletas), estación de autobuses, zona de kiss and ride, parada de taxi, bus, bici y otros modos de transporte sostenible. En su disposición se garantiza la conectividad peatonal, tanto exterior como interior, entre todos estos modos de transporte. Así, la estación de autobuses se comunica peatonalmente por el interior con la estación central de tranvía y desde esta última con la estación del ferrocarril y con el parking subterráneo.
En el marco de este nodo intermodal, además de la Estación de ferrocarril renovada y la nueva estación de TRAM, se creará una nueva estación de autobuses. En este sentido, se ha acordado que esta estación se sitúe en los terrenos situados en el borde sur de la actuación a la altura de Princesa Mercedes y de la estación del TRAM. Este emplazamiento busca por su proximidad al resto de las infraestructuras de transporte su interconexión peatonal al tiempo que permite un acceso rodado independiente y propio.