VALÈNCIA (EP). Cuatro de cada cinco profesionales de los servicios públicos valencianos han sufrido agresiones en su trabajo, según un estudio pionero realizado por UGT Serveis Públics y la Universitat Jaume I de Castelló sobre la violencia laboral que sufren los trabajadores de la sanidad y la educación pública y el servicio de ayuda a domicilio.
Según los resultados preliminares de la investigación, que se presentará íntegramente en las próximas semanas, casi un 80 por ciento del personal encuestado afirma haber sufrido algún episodio de violencia externa en los últimos diez años, la mayoría de ellos de forma reiterada, no como hechos aislados.
Estos datos muestran que las agresiones, amenazas e intentos de desprestigio se han convertido en una "realidad cotidiana" para muchos servicios públicos esenciales, con un impacto directo en la salud, la motivación y la calidad de la atención que recibe la ciudadanía, según ha informado UGT en un comunicado.
El estudio, basado en trabajo de campo cuantitativo y cualitativo con centenares de profesionales, analiza por primera vez de forma sistemática la exposición a agresiones, amenazas y situaciones de desprestigio que afronta el personal en su trabajo cotidiano.
Esta semana, en concreto, este jueves 12 de marzo, se celebra el Día europeo contra las agresiones a los profesionales de la sanidad, un día que invita a reflexionar sobre un problema que no solo afecta a las trabajadoras y trabajadores de la salud, sino también a otros servicios públicos y que, además, obliga a actuar como sociedad, ha apuntado el sindicato.
En este marco, UGT Serveis Públics PV quiere ser parte de la solución de un fenómeno complejo ante el que -ha destacado- las administraciones públicas "están obligadas a poner solución". Los primeros resultados de este estudio, que está a punto de culminar, son "preocupantes", según el sindicato.
Así, señala que cuatro de cada cinco trabajadores y trabajadoras declaran haberse visto expuestos a situaciones de violencia externa en el ejercicio de sus funciones. La violencia laboral externa se define en el informe como cualquier conducta violenta, amenazante, intimidatoria o abusiva que se ejerce contra una persona trabajadora por parte de personas ajenas a la organización -pacientes, alumnado, familias, ciudadanía, personas usuarias y otros terceros-, en el lugar de trabajo o con ocasión del mismo, y que pone en peligro su salud, seguridad o bienestar.
Incluye formas físicas, verbales, psicológicas, sexuales, simbólicas, materiales y también ciberviolencia. Además, según se desprende de la investigación, estos episodios son una realidad extendida que impacta de forma directa en la salud, la motivación y la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía.
Medidas preventivas "insuficientes"
Las personas encuestadas señalan también que las medidas preventivas y el apoyo institucional resultan "claramente insuficientes" frente a la magnitud del problema, pese a la existencia de protocolos formales y herramientas sobre el papel.
La investigación subraya la necesidad de pasar de las declaraciones formales a una protección efectiva del personal, así como la necesidad de dotar de recursos, formación y acompañamiento al personal cuando se producen agresiones. De hecho, el 69% de las personas consultadas estima que las medidas preventivas son escasas o nulas, lo que supone un "suspenso en toda regla" a las políticas de prevención de la Generalitat, según UGT.
UGT Serveis Públics PV, que lleva años denunciando esta situación, ha advertido de que la violencia laboral en estos ámbitos esenciales para la vida de las valencianas y valencianos se está consolidando como "un riesgo estructural y creciente en los servicios públicos" con múltiples causas, entre ellas "la presión asistencial y educativa, el deterioro organizativo y una preocupante normalización social de las agresiones".
Por ello, el sindicato reclama a la administración un cambio de enfoque que refuerce los recursos humanos y la prevención, mejore la aplicación real de los protocolos y garantice un respaldo "claro y visible" a cada profesional agredido.
El informe completo, elaborado en colaboración con la universidad, incluye datos detallados por sectores, las causas identificadas y un paquete de propuestas específicas para reforzar la protección frente a la violencia laboral externa en los servicios públicos.