VALÈNCIA. El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, se enfrenta en la recta final invernal a diversos retos que, tal y como informaba este diario, serán claves para determinar si el jefe del Consell puede liderar su propia remontada política o si, por el contrario, determinan el hundimiento definitivo de su crédito.
La consulta educativa sobre la lengua, las manifestaciones contra su gestión de la Dana, el avance del proceso judicial ya abierto por la catástrofe, las diversas comisiones de investigación o la aprobación del Presupuesto de 2025 dependiente de la decisión de Vox, son algunos de los problemas que tiene sobre la mesa el presidente de la Generalitat.
Pero no son los únicos. En las últimas semanas se ha puesto de manifiesto la distancia creciente entre la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) y Presidencia de la Generalitat. Una falta de sintonía que distintas fuentes sitúan en la fractura existente entre el propio Mazón y el máximo responsable de la patronal, Salvador Navarro.
Tal y como informó este diario, diversos movimientos acaecidos en Alicante, la zona de máxima influencia del jefe del Consell, son el síntoma que corrobora que las relaciones entre el Palau y la CEV no atraviesan su mejor momento. La gestión de la Dana por parte del Consell ha sido criticada por Navarro, quien además se vio envuelto de forma supuestamente accidental en la comida que el presidente mantuvo el día de la tragedia; dado que algunos medios nacionales llegaron a informar, señalando Presidencia como fuente, que Mazón almorzó con el presidente de la CEV el fatídico del 29O, algo desmentido por Navarro.
Más allá de ese encontronazo, que llegó a los oídos del presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, fuentes del Consell consultadas por este diario apuntan a que desde el Palau entienden que el máximo responsable de la patronal no ha cerrado filas con Mazón en los momentos críticos derivados de la Dana.

- Mazón, Feijóo y Navarro, juntos en un acto -
- Foto: EP/Rober Solsona
A renglón seguido, se ha conocido que el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Carlos Baño, muy próximo a Mazón, ha decidido sacar a su empresa Tescoma de la CEV y, hace apenas unos días, también se hizo público que la Institución Ferial Alicantina (IFA) también se daba de baja de la Confederación Empresarial Valenciana. Una decisión que, según las fuentes oficiales, se había solicitado en reuniones previas esgrimiendo el ahorro (9.000 euros anuales), que venía acompañado de la salida de otras organizaciones, además de la justificación de que la pertenencia de IFA carecía de sentido por ser una entidad pública.
Al margen de la mayor o menor lógica de estos argumentos, parece claro que esta decisión podría haberse pospuesto si la intención hubiera sido evitar el 'runrún' político que se cernía sobre la relación entre el Presidencia y la CEV, por lo que todo parece indicar, y así lo confirman distintas fuentes de ambos ámbitos, que existe un "problema político" entre ambas instituciones.
Este martes, y abundando en esta cuestión, una información del diario La Razón apuntaba a que Feria Valencia también se situaría en la rampa de salida para abandonar la CEV. Preguntados por esta posibilidad, desde la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, que a través de la responsable autonómica, Marián Cano, preside el Consejo de Administración, señalaron que el camino adoptado por IFA no tenía por qué ser el mismo que el de Feria Valencia, si bien sería una cuestión a deliberar si algún miembro del consejo lo pusiera sobre la mesa.
En este sentido, para una entidad que en 2024 contaba con un presupuesto de 33 millones de euros, se antojaría en cierto modo llamativo que decidiera precisamente en este momento de cierta tensión que se tomara la decisión de abandonar la CEV, lo que pondría de manifiesto la intención de refrendar y mantener el conflicto que ha comenzado a explicitarse en las últimas semanas a través de los medios de comunicación.
Un conflicto que sigue coleando en Alicante estos días. En diferentes sectores económicos de la provincia tampoco se ha acabado de aceptar de buen grado la salida de IFA-Fira Alacant de la CEV, pese a que también se ha hecho de otras asociaciones empresariales como Ineca o Cedelco (la patronal de Elche). Por si falta más leña, el artículo publicado este martes por Salvador Navarro en el diario Información, ha añadido, si cabe, más distancia. Al menos así lo ven desde el grupo de empresarios que respalda a Carlos Baño, desde donde sostienen que a Navarro "le falta autocrítica" y "aportar soluciones" para lograr el buen acomodo de todas las patronales sectoriales.