VALÈNCIA. La Generalitat y los principales agentes sociales de la Comunitat Valenciana han decidido sentarse de nuevo en la misma mesa para reeditar un gran acuerdo económico y social. El contenido, en buena medida, no es nuevo: reindustrialización, innovación, empleo de calidad o refuerzo de los servicios públicos vuelven a aparecer como ejes centrales. La diferencia está en el contexto. Tras la experiencia de la dana y ante un escenario climático cada vez más extremo, el nuevo pacto introduce un elemento que hasta ahora ocupaba un papel secundario: la seguridad del territorio como condición imprescindible para atraer inversiones y garantizar el futuro productivo.
Ese es el espíritu del denominado ‘Pacto valenciano por la Prosperidad, la Inclusión y la Sostenibilidad’, un documento que han empezado a trabajar de forma conjunta UGT-PV, CCOO-PV y la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) y que pretende convertirse en la hoja de ruta económica de los próximos años. Hace poco más de una semana, los agentes sociales lo anunciaron junto al presidente del Consell, Juanfran Pérez Llorca, tras reunirse por primera vez desde que el que fuera alcalde de Finestrat ascendiera al Palau de la Generalitat.
Aunque todavía se trata de un borrador, el texto ya marca claramente el enfoque. "Es necesario construir un modelo que actúe como palanca de modernización, impulse el conocimiento y garantice una cohesión social y territorial que no deje a nadie atrás", recoge el documento, que sitúa la resiliencia frente al cambio climático y la estabilidad institucional como elementos clave para el desarrollo económico.
El clima entra de lleno en la agenda económica
Una de las grandes novedades del pacto es que asume de forma explícita que la política económica no puede diseñarse al margen de los riesgos climáticos. Inundaciones, olas de calor o episodios meteorológicos extremos pasan a considerarse factores estructurales que condicionan la competitividad de las empresas.
"Reconocer una realidad que fue evidente con la dana es imprescindible. La Comunitat tiene que trabajar para estar prevenida frente al impacto del cambio climático, que nadie debería cuestionar", explica el secretario general de UGT-PV, Tino Calero.
El acuerdo plantea reforzar infraestructuras críticas, especialmente las hidráulicas, culminar obras pendientes en cauces, adaptar polígonos industriales y apostar por soluciones urbanísticas que reduzcan riesgos. "Dotar de seguridad a las empresas en sus inversiones es fundamental. Que vean que ampliar su actividad en la Comunitat no es un ejercicio de riesgo", añade Calero.
Esta idea atraviesa todo el documento: sin un territorio seguro y preparado, difícilmente se podrán captar proyectos industriales de gran envergadura.
Reindustrialización como prioridad
Junto al eje climático, el pacto vuelve a colocar la reindustrialización en el centro de la estrategia. Pero con un enfoque más concreto que en acuerdos anteriores. Se identifican expresamente sectores históricos y estratégicos como la cerámica, la automoción, la química, el textil o el calzado y se reclama un impulso decidido para modernizarlos mediante la transición energética y digital.
La secretaria general de CCOO PV, Ana García, lo resume así: "La articulación de este nuevo modelo de desarrollo debe orientarse hacia la reindustrialización sostenible y el reequilibrio territorial. Es necesario apoyar la modernización de sectores productivos clave e impulsar la integración de tecnologías de la industria 4.0 como la automatización o la robótica".
Para Calero, reforzar este eje es una cuestión casi de supervivencia económica. "Tenemos en marcha una estrategia de reindustrialización que marca el objetivo de alcanzar un 20% del PIB industrial, pero ahora estamos en torno al 14%. Es necesario reforzar esto. La industria es fuente de empleo estable, con salarios altos y sectores tractores", subraya.
En ese contexto, destaca además la importancia de proteger industrias históricas y, al mismo tiempo, apostar por nuevas actividades emergentes. "Castellón es la provincia más industrializada de España y no podemos renunciar a dar más peso a la industria. Diversificar es clave para afrontar futuras crisis", apunta.
El papel del IVACE+i y las cadenas de suministro
El acuerdo otorga un papel protagonista al IVACE+i como herramienta para canalizar inversiones y dinamizar el ecosistema empresarial. Según UGT-PV, el instituto debe asumir un rol "más activo", capaz de generar sinergias y consolidarse como estímulo de la inversión privada.
Otro de los aspectos que se refuerzan es la necesidad de acortar cadenas de suministro y fortalecer el tejido industrial local. "Cada vez la producción está más descentralizada. Necesitamos crear un ecosistema que permita que proveedores e industria estén cerca. Un ejemplo sería el parque logístico de Ford", señala Calero, que vincula esta cuestión a la mejora de infraestructuras y a la reducción de costes logísticos.
Innovación, talento y digitalización inclusiva
El pacto dedica un capítulo específico al conocimiento y la innovación como motores del nuevo modelo productivo. "El desarrollo económico no puede desligarse del talento y la I+D+i", insiste Ana García, que reclama reforzar los vínculos entre universidades, institutos tecnológicos y empresas, además de políticas eficaces para atraer y retener talento.
La digitalización aparece también como una prioridad, pero con un claro enfoque social. Se apuesta por ayudar a pymes y autónomos a abordar su transformación tecnológica y por garantizar que nadie quede fuera del proceso. "Resulta clave avanzar hacia una transformación digital inclusiva", subraya la líder de CCOO.
Empleo de calidad y servicios públicos
En materia laboral, el documento reivindica la negociación colectiva, la estabilidad en el empleo y la formación permanente como pilares para acompañar la transición ecológica y digital. Además, insiste en que el progreso económico debe ir de la mano de una fuerte cohesión social.
"No hay desarrollo posible sin servicios públicos de calidad", recuerda García, que exige inversiones estables y plurianuales en sanidad, educación, dependencia y servicios sociales, así como políticas activas de vivienda y de lucha contra la despoblación.
Un pacto para dar estabilidad
Para la patronal valenciana, el objetivo último del acuerdo es ofrecer un marco de certidumbre a medio y largo plazo. El presidente de la CEV, Vicente Lafuente, destaca que se trata de "una propuesta impulsada por los agentes sociales" que ahora debe desarrollarse de forma consensuada con el Consell.
"Queremos definir su gobernanza, sus prioridades y cómo se financia para convertirla en una hoja de ruta compartida que aporte estabilidad y certidumbre", explica Lafuente. El dirigente empresarial aspira a que la Comunitat se convierta en "referente en cohesión social, innovación, sostenibilidad y calidad de vida".
Calendario y próximos pasos
El documento todavía está en fase de construcción. Según Tino Calero, en las próximas semanas se constituirán las mesas de trabajo para concretar medidas y antes del verano debería estar cerrado el texto definitivo. "Será un pacto adaptado a la realidad actual", afirma, recordando que el último gran acuerdo fue el Pacto Alcem-nos, ligado a la pandemia.
Uno de los elementos clave será la dotación presupuestaria. "Muchas de las líneas de actuación requieren planificación plurianual", advierte el líder de UGT-PV, consciente de que sin financiación real el pacto corre el riesgo de quedarse en una declaración de intenciones.
Continuidad con cambio de prioridades
En el fondo, el nuevo pacto recoge buena parte de la agenda económica de siempre: industria, innovación, empleo, infraestructuras y cohesión social. Lo que cambia es el prisma desde el que se miran esas políticas.
La dana y la emergencia climática han introducido la variable de que la seguridad del territorio es una condición previa al desarrollo de cualquier actividad. El mensaje que trasladan sindicatos y empresariosal Consell es que en la Comunitat Valenciana del futuro, la competitividad ya no dependerá solo de costes o incentivos, sino también de la capacidad para ofrecer un entorno seguro, estable y resiliente.