Comunitat Valenciana

El zumo de naranja, víctima de la desinformación: cómo Internet ha cambiado la forma de consumirlo

Un estudio del Comité de Gestión de Cítricos y Zuvamesa alerta del impacto de las redes sociales en los hábitos de consumo y denuncia la equiparación "injusta" entre el zumo 100% exprimido y las bebidas azucaradas

  • Imagen de archivo de un zumo de naranja exprimido.
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VALÈNCIA. El zumo de naranja no solo compite con las infusiones detox, las bebidas energéticas o los batidos proteicos. También se enfrenta a otra batalla mucho más difícil de controlar: la que se libra en Internet, entre consejos rápidos sobre nutrición y titulares llamativos que simplifican cuestiones complejas sobre alimentación. Cada vez más consumidores forman su opinión sobre lo que es saludable —y lo que no— a golpe de vídeos de 30 segundos, publicaciones virales o el mensaje que los influencers comparten en sus redes sociales.

En ese nuevo ecosistema digital, el sector citrícola valenciano asegura que el zumo de naranja 100% exprimido se ha convertido en uno de los productos más cuestionados. Así lo muestra el informe Efectos de la (Des)información en los hábitos de alimentación actuales: El caso del zumo de naranja, que ha presentado este martes el Comité de Gestión de Cítricos (CGC) y Zumos Valencianos del Mediterráneo (Zuvamesa). El estudio ha contado con el apoyo de la Generalitat Valenciana y la Universidad Complutense de Madrid

El informe analiza cómo Internet está cambiando los hábitos alimentarios y concluye que la desinformación, los mensajes simplificados y los titulares alarmistas condicionan la percepción que muchos consumidores tienen sobre el zumo de naranja. "La viralidad no distingue entre información rigurosa y desinformación", ha puntualizado la presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu, quien ha advertido de que durante los últimos años han proliferado contenidos que "mezclan conceptos y confunden al consumidor" al comparar el zumo natural con las bebidas azucaradas.

Sanfeliu ha explicado que buena parte de esos mensajes se basan en titulares "sensacionalistas, impactantes y alarmistas", que reducen debates nutricionales complejos a mensajes rápidos y fáciles de compartir. "El algoritmo premia la emoción y el titular sensacionalista viaja más rápido que el matiz científico", ha señalado. Precisamente, uno de los objetivos del informe es explicar cómo ha cambiado la forma de informarse sobre alimentación. Según los datos expuestos durante la presentación, más del 80% de los españoles consulta Internet para buscar información relacionada con salud y nutrición. 

  • Imagen de archivo de naranjas. - Foto: CGC

En concreto, el socio director de la consultora Zinc —responsable del estudio—, Juan De los Ángeles, explicó que el 81,4% de las decisiones de consumo vinculadas al bienestar están condicionadas por Internet. Según ha detallado De los Ángeles, incluso los propios medios de comunicación han adaptados sus contenidos a estas nuevas dinámicas digitales. Como ejemplo ha citado las newsletters elaboradas por nutricionistas que ofrecen recetas rápidas y saludables o el auge de documentales sobre alimentación en plataformas como Netflix. Entre ellos, De los Ángeles ha mencionado la miniserie You Are What You Eat (2024), en la que varios gemelos idénticos siguen dietas distintas —una basada en vegetales frente a otra omnívora— durante ocho semanas para analizar cómo afecta la alimentación al organismo. 

Uno de los ejes centrales del informe es el papel de los llamados foodfluencers, perfiles especializados en alimentación que acumulan miles de seguidores en redes sociales y que, según el estudio, tienen una capacidad cada vez mayor para influir en las decisiones de consumo. El informe distingue entre varios tipos de creadores de contenido. Por un lado, figuran los divulgadores con formación científica, que priorizan el rigor y la explicación detallada, pero cuyo mensaje tiene un impacto menor por el tamaño de su audiencia. "Es curioso porque cuanto más experto eres, menos seguidores tienes", ha comentado De los Ángeles.

Después aparecen los famosos que comparten hábitos alimentarios o rutinas saludables desde una experiencia más personal y aspiracional. Y, finalmente, el estudio sitúa a los "foodfluencers polarizantes", perfiles que simplifican mucho los mensajes para ganar audiencia. "No cuentan cosas extremadamente falsas, pero ponen el énfasis en cuestiones que no son rigurosas y reducen la complejidad de la nutrición a fórmulas fáciles de repetir", ha explicado De los Ángeles. Muchos de esos perfiles, ha añadido, priorizan el impacto y la viralidad frente al matiz científico. En este contexto, el zumo de naranja se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de ese fenómeno. "Se habla del zumo como una 'golosina líquida' y se simplifica el debate sin diferenciar entre azúcares naturales y añadidos", ha indicado De los Ángeles.

El consumo del zumo de naranja ha caído un 30%

El sector insiste en que detrás de ese debate no solo hay una cuestión alimentaria, sino también económica, agrícola y social. La presidenta del CGC ha recordado que España sigue siendo el sexto productor mundial de cítricos y el primer comercializador de cítricos frescos del mundo, con más de tres millones de toneladas exportadas. Además, la actividad citrícola genera un valor económico superior a los 4.000 millones de euros, integra alrededor de 300 empresas privadas y sostiene cerca de 280.000 empleos entre recolección, manipulado y operativas del sector.

"Cuando se ataca a nuestro zumo natural se ataca a un sector estratégico y clave para nuestra agricultura, economía y territorio", ha defendido Sanfeliu. El informe forma parte de la iniciativa "Nada más que zumo, nada menos que zumo", impulsada desde hace tres años por el sector para responder a lo que consideran una creciente desinformación alrededor de este producto. Entre sus objetivos figura estudiar cómo influyen Internet, las redes sociales y los nuevos formatos de comunicación en los hábitos de consumo, además de reivindicar una información más rigurosa sobre nutrición.

Por su parte, el consejero delegado de Zuvamesa, Carlos Artigues, ha denunciado que el zumo de naranja lleva años recibiendo "ataques indiscriminados" basados, a su juicio, en mensajes "alarmistas" y poco rigurosos. "El zumo 100% exprimido se equipara a otras bebidas azucaradas olvidando que, por ley, no puede llevar azúcar añadido y que el azúcar que contiene es el propio de la fruta", ha explicado.

Artigues ha insistido en que varios estudios científicos muestran que la respuesta metabólica del zumo natural no es igual que la de un refresco azucarado. Según ha detallado, la absorción del azúcar en sangre es más lenta en el zumo de naranja debido a componentes naturales presentes en la fruta, como la vitamina C. Durante la presentación del estudio, Artigues ha hecho referencia al impacto glucémico del zumo frente a la fruta fresca. Artigues ha reconocido que esta sigue siendo la mejor opción porque contiene toda la fibra, aunque ha insistido en que eso no convierte automáticamente al zumo natural en una bebida comparable a un refresco.

"El índice glucémico del zumo de naranja es bajo", ha asegurado el consejero delegado de Zuvamesa. "La fruta es mejor porque contiene toda la fibra, pero beber zumo es mejor que cualquier otra bebida azucarada", ha resumido. Cabe recordar que el consumo de zumo de naranja ha descendido alrededor de un 30% en mercados desarrollados como Europa o Estados Unidos en los últimos años. Además del impacto sobre el consumo, el sector ha defendido el papel estratégico de la industria transformadora del zumo. Artigues ha explicado que entre un 10% y un 15% de la producción citrícola termina destinada a la elaboración de zumo, una actividad que permite aprovechar fruta que no puede comercializarse en fresco y reducir así el desperdicio alimentario.

"La naranja se aprovecha prácticamente entera", señaló. De la piel se obtienen aceites esenciales, la pulpa se reutiliza y la cáscara deshidratada termina destinada a alimentación animal. "Es un claro ejemplo de economía circular", ha afirmado Artigues. En la misma línea, Sanfeliu ha defendido que la industria del zumo cumple una función "reguladora y valorizadora" para el conjunto del sector citrícola porque permite dar salida a fruta afectada por cuestiones estéticas o por desequilibrios entre oferta y demanda.

Adaptarse a los nuevos formatos digitales

En representación de la Generalitat, la Directora General de Producción Agrícola y Ganadera, María Ángeles Ramón-Llin Martínez, ha advertido de que la desinformación alimentaria "viaja siete veces más rápido que la información basada en evidencia científica". Ramón-Llin ha alertado de que muchos consumidores reciben consejos sobre alimentación a través de vídeos de pocos segundos "sin rigor científico", algo que acaba influyendo tanto en los hábitos de compra como en la percepción de determinados productos. "Detrás de cada vaso de zumo hay agricultores, cooperativas y empresas que generan empleo y mantienen el paisaje agrario", ha reivindicado.

Consciente de que el debate se mueve principalmente en redes sociales y plataformas digitales, el sector prepara ahora nuevas campañas orientadas al público joven. Entre ellas figuran "Presumo de mi zumo" o el videojuego "Zumotron", diseñado para explicar de forma didáctica el proceso que hay detrás de un vaso de zumo exprimido. El siguiente paso, ha reconocido Artigues, será adaptarse a los nuevos lenguajes digitales. "Tendremos que utilizar otros medios de comunicación para llegar a los consumidores", ha admitido. 

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