VALÈNCIA (EP). La Delegación de Valencia de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido "diálogo y flexibilidad" a trabajadores y a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), al tiempo que ha reclamado que se respeten los derechos de los usuarios, durante los paros anunciados en Metrovalencia para Fallas, por lo que ha reclamado unos servicios mínimos "acordes a la demanda".
Así se ha manifestado la organización en un comunicado, en el que ha lamentado que los pasajeros se verán "gravemente afectados, dado que se trata de la mejor opción para facilitar el acceso y regreso de diversos actos falleros a las poblaciones cercanas a la ciudad".
La OCU ha apuntado que, de no alcanzarse un acuerdo, la huelga se realizará los días 8, 9, 11 y 14 de marzo, así como en plenas Fallas, los días 15, 16, 17, 18 y 19, cuando se prevé "mayor densidad de pasajeros".
Asimismo, ha señalado que los viajes en transporte público "se complican aún más", ya que los paros en FGV coincidirán con los anunciado por Renfe y Adif, que "en el caso de Valencia afectará a los servicios de Cercanías, Media Distancia y Alta Velocidad, los días de mayor afluencia (17 y 19 de marzo)".
La OCU ha indicado que, habitualmente, la oferta de metro y tranvía se incrementa durante la semana fallera, con más horarios y frecuencias, en especial en las franjas de mayor afluencia, para "atender las elevadas demandas de movilidad y ofrecer servicios adicionales para facilitar el acceso y regreso de diversos actos falleros". Esta situación, ha advertido, "hará insuficientes los servicios mínimos que se presten y llevará a dejar mucha gente en su casa o a abocarlas al caos en el acceso a la ciudad previsible en tales jornadas".
En este sentido, la OCU ha criticado "la elección de estas fechas" para realizar los paros, ya que considera que son "las que más perjuicio pueden causar a la ciudad". Por ello, ha realizado un llamamiento al diálogo para "evitar que los únicos perjudicados terminen siendo los miles de viajeros afectados".
Igualmente, ha instado a las autoridades competentes a "fijar unos servicios mínimos acordes con la demanda de los usuarios y el incremento tan significativo del uso del servicio que se produce durante la semana fallera, anteponiendo los intereses públicos a otros que, siendo legítimos, no deben suponer mayores perjuicios a la ciudadanía".