VALÈNCIA.La comisión de investigación de la Dana en Les Corts Valencianes citó este lunes, más de un año y cuatro meses después de la tragedia, a las primeras asociaciones de víctimas por las inundaciones. Una sesión que dio comienzo, de acuerdo con lo acordado por la mesa de la comisión que controlan PP y Vox, con la asociación Liberum, cuya presidenta, Concha Cuevas, compareció para señalar la responsabilidad del Gobierno central además de la Generalitat Valenciana y donde aprovechó para dar pábulo a teorías conspirativas al cuestionar el número de fallecidos de la catástrofe e incluso del apagón eléctrico que sufrió España a finales de abril.
Cuevas, quien explicó a los diputados que es asturiana y estuvo hace 11 meses en Valencia, acudió a la comisión de investigación la primera en representación de los afectados donde reconoció que la asociación que representa no es una asociación "de víctimas como tal" sino "pro derechos humanos" con unos 1.000 asociados en la Comunitat Valenciana. De hecho, la asociación está personada en la causa judicial que investiga la catástrofe como acusación popular, no particular, por lo que no representa en el proceso a ninguna víctima mortal ni de lesiones. Así, explicó que "bastantes asociados" están "afectados de alguna manera con negocios y viviendas". "Todos son víctimas en realidad y tienen la necesidad de que les entiendan porque no ven que se les resuelvan los problemas", justificó.
En su intervención, donde pidió a los diputados que hablaran castellano al no entender el valenciano, lanzó varias hipótesis sobre posibles conspiraciones relativas a la trágica riada del 29-O, como que "las víctimas reales no se corresponden con las identificadas", que posiblemente haya fallecidos que fueron arrastrados y que no han sido contabilizados y que "no lleguen a encontrarse", o que "los vecinos dicen que las personas que aparecieron muertas en sus coches fueron contabilizadas como víctimas de accidentes de tráfico". También advirtió que "unos 4 millones de teléfonos Android, los más antiguos, no reciben los mensajes Es_Alert", y que estos terminales "son sobre todo de gente mayor".
Unas tesis, las que cuestionan las cifras de víctimas, que fueron reprochadas por los grupos de la oposición, en concreto por los diputados Isaura Navarro (Compromís) y Toni Gaspar (PSPV). Por su parte, el portavoz de Vox, José María Llanos, se atribuyó que las víctimas acuden a la comisión de investigación gracias a su partido y el PP. "Queríamos que vinieran todas las que quisieran", reivindicó. Mientras que el 'popular' Nando Pastor agradeció a la presidenta de Liberum que ponga "voz" a las víctimas a las que representa, que son "tan dignas, tan legítimas y tan merecedoras de respeto" como otras, y le pidió disculpas ante el hecho de que "se cuestione si tiene derecho o no a estar aquí sentada" mientras que defendió que él ni le iba a "reñir ni a reprochar qué dice ni cómo lo dice".
Así, Cuevas sostuvo que la responsabilidad de lo ocurrido corresponde a todas las administraciones. Dijo que aquel día en el 29-O "todos los avisos fueron tardíos" y apuntó al 'apagón' informativo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Algo que sostiene un informe de la Guardia Civil pero que la jueza de la Dana ha rechazado en varias ocasiones por la responsabilidad de la administración autonómica en la vigilancia de barrancos, teniendo a su disposición muchas herramientas como los bomberos forestales —que se retiraron— o los agentes medioambientales.
Con todo, a juicio de Cuevas, la gestión de la riada "no se puede solamente echar la culpa a la Generalitat" porque la Dana afectó a más de una comunidad autónoma, por lo que cargó contra el Gobierno de España por no declarar el estado de emergencia y reprochó a sus representantes que no digan "toda la verdad". Y aprovechó su última intervención, en la que no respondió a las intervenciones de los diputados, para lanzar un alegato político contra la "ineptitud de unos y otros, que ha provocado más de 200 muertos".
La presidenta de Liberum aseguró a los representantes del PSPV que ella había estado afiliada al PSOE una veintena de años, lo cual no le hace "sospechosa de ser de derecha", y que incluso había "buscado avales para que Pedro Sánchez esté donde esté". Y en sus conclusiones, que leyó del papel, recordó la incompleta e incierta frase de Pedro Sánchez "si necesita ayuda, que la pidan" y se erigió en altavoz de una "ciudadanía que está harta" de los políticos, tras recordar la falta de obras hidráulicas, la permisividad de construir en zonas inundables y la "falta de técnicos cualificados dirigiendo las actuaciones, el gran problema del país".
Cuevas hizo uso de su intervención en la comisión de la Dana para hacer un popurrí de referencias mediáticas: mencionó el apagón eléctrico del pasado abril, que "provocó muertes de las que nadie habla" e hizo referencia al accidente ferroviario de Adamuz para lamentar que "los trenes del siglo XXI no tienen GPS" mientras "los políticos, en general, obligan a los ciudadanos a llevar una baliza con GPS en el coche". Sacó a colación el caso Koldo o el del hermano de Sánchez para hablar del enchufismo en la política y dijo que, "dios no lo quiera, solo nos faltaría que se estrellase un avión por falta de controladores aéreos, porque al ritmo al que vamos...".