VALÈNCIA. El concejal de Contratación del Ayuntamiento de València, José Marí Olano, no es capaz de concretar las razones por las que incumplió su deber de abstenerse a tiempo en la Mesa de Contratación de dos concursos al haber mantenido en los dos últimos años una relación profesional con alguna de las empresas licitadoras.
Así se refleja en las alegaciones presentadas a la Agencia Valenciana de Anfifraude (AVAF), cuyo informe definitivo se ha conocido este miércoles a través de la rueda de prensa convocada por Compromís respecto a este proceso.
El informe afirma que "la existencia de una causa de abstención preexistente (servicios profesionales prestados en los dos últimos años) contradice las declaraciones suscritas por el concejal al inicio de las sesiones".
Esta situación se produjo en dos expedientes, ambos financiados con fondos de la Unión Europea-Next Generation, y que, por ende, requieren la emisión de una declaración de ausencia de conflictos de interés: las obras de ejecución de los huertos urbanos de Orriols y las obras de eficiencia energética del Centro de Pilota en el Polideportivo de Nazaret.
En ambos expedientes se formuló la abstención fundada en la causa prevista por el artículo 23.2.e.) LRJSP, si bien extemporáneamente. Es decir, en ambos expedientes el concejal participó en sesiones de la Mesa de Contratación cuando ya se conocían las empresas licitadoras y firmó una declaración de ausencia de conflictos de interés que fue "incorrecta, porque sí que concurría tal conflicto de interés", según reconoce él mismo.
Al respecto, José Marí Olano presenta la a la Agencia Antifraude la siguiente explicación: "La razón o por qué de esta situación no puedo explicarla, más allá de que no me percaté en los trámites del procedimiento de contratación inmediatamente posteriores a la presentación de las ofertas que uno de los licitadores era una persona jurídica a la cual había prestado servicios profesionales en los dos últimos años. Quizás fuera debido a una falta de lectura atenta de la relación de licitadores, o a una distracción, pero el caso es que no me percaté. Si me hubiera percatado, habría comunicado mi abstención y no habría emitido la correspondiente declaración de ausencia de conflictos de interés".
En sus conclusiones, Antifraude afirma que corresponde al Ayuntamiento de València "evaluar las posibles responsabilidades legales" que se puedan derivar de la "falta de veracidad" en las Declaraciones de Ausencia de Conflicto de Intereses (DACI) del concejal.
