VALÈNCIA. La Conselleria de Sanidad ha sacado a licitación un nuevo contrato para reforzar las políticas de salud mental en la Comunitat Valenciana con un presupuesto base de 14,1 millones de euros (sin IVA). El contrato se licita por un plazo inicial de cuatro años, con la posibilidad de una prórroga adicional de un año, lo que eleva el valor estimado total del expediente hasta los 17,6 millones de euros.
La licitación tiene por objeto la prestación del servicio de prevención del suicidio y atención a supervivientes y familiares de personas con intentos autolíticos, con cobertura en las tres provincias de la Comunitat Valenciana. El contrato se articula como lote único, al considerar la administración que la correcta ejecución del servicio exige una actuación integral y homogénea en todo el territorio autonómico.
Según la documentación del expediente, el servicio no se divide por provincias ni áreas sanitarias, pero sí contempla un despliegue operativo de alcance autonómico, con capacidad para atender a pacientes derivados desde cualquier punto de la Comunitat. Para ello, la adjudicataria deberá disponer de una infraestructura centralizada, complementada con centros logísticos territoriales que permitan garantizar la atención presencial y la coordinación con los recursos sanitarios en Valencia, Alicante y Castellón cuando sea necesario.
El contrato está orientado a tres perfiles principales: pacientes con problemas de salud mental y alto riesgo de suicidio, personas con intentos autolíticos previos y familiares o supervivientes. La Conselleria justifica la licitación en la necesidad de reforzar la continuidad asistencial, especialmente tras el alta hospitalaria, un punto crítico detectado de forma transversal en las tres provincias.
Se exige al licitador experiencia acreditada
En el plano económico, las licitadoras deberán acreditar un volumen anual de negocio superior a 5,29 millones de euros, equivalente a una vez y media el valor medio anual del contrato, con el fin de garantizar la capacidad financiera necesaria para sostener un servicio continuado y de alta intensidad durante varios ejercicios. En cuanto a la solvencia técnica, se exige experiencia previa en servicios de naturaleza similar, con trabajos ejecutados en los últimos tres años por un importe anual mínimo de 2,47 millones de euros.

- El director general de Salud Mental y Adicciones, Bartolomé Pérez. -
- Foto: EDUARDO MANZANA
En el ámbito operativo, la adjudicataria deberá disponer de personal sanitario cualificado, con psicólogos con especialidad clínica, máster en psicología general sanitaria o habilitación equivalente, así como de una infraestructura propia que incluya un centro de atención operativo las 24 horas y herramientas tecnológicas para el seguimiento continuo de los pacientes. El contrato impone además condiciones especiales de ejecución, como que al menos el 50% de la plantilla adscrita sea indefinida, junto con obligaciones en materia de igualdad, conciliación y protección de datos, lo que eleva el listón de acceso a empresas con una estructura sólida y experiencia contrastada en el ámbito de la salud mental.
Incremento de las consultas por la ideación o tentativa suicida
Los informes técnicos que acompañan al expediente apuntan a un incremento sostenido de las consultas por ideación o tentativa suicida en el conjunto de la Comunitat Valenciana, con una elevada presión asistencial tanto en los departamentos de salud de la provincia de Valencia como en los de Alicante y Castellón. En este contexto, el nuevo contrato busca garantizar un seguimiento prolongado y homogéneo, con independencia del lugar de residencia del paciente.
La prestación del servicio se articulará en torno a un Centro de Atención para la Prevención del Suicidio operativo las 24 horas del día, desde el que se coordinará la atención remota y, cuando sea necesario, la intervención presencial en cualquiera de las tres provincias. El modelo incorpora además dispositivos de comunicación bidireccional y aplicaciones móviles, que permitirán a los usuarios mantener un contacto permanente con los profesionales y activar alertas en situaciones de emergencia.
El contrato también incluye seguimiento psicológico continuado, coordinación con las unidades de salud mental del sistema público y atención específica a familiares y allegados, un colectivo considerado clave en la prevención de recaídas y en la recuperación emocional tras un intento de suicidio.
La licitación se enmarca en el Plan Valenciano de Salud Mental y Adicciones 2024-2027, que sitúa la prevención del suicidio como una de las prioridades estratégicas del sistema sanitario valenciano. Desde la Conselleria se subraya que la elevada prevalencia de trastornos mentales y el aumento de la demanda asistencial afectan al conjunto del territorio, lo que justifica un modelo de servicio único y de alcance autonómico.