Comunitat Valenciana

Sanidad mantiene un presupuesto de hasta 55 millones para módulos de refuerzo a pesar de querer limitarlos

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. El Consell aprobaba este viernes el acuerdo que habilita los programas específicos de productividad para reforzar de forma puntual la capacidad asistencial del sistema sanitario público valenciano, con una dotación económica que podrá alcanzar los 55 millones de euros en 2026. Una cifra que mantiene el presupuesto del pasado año, por lo que contrasta con el giro estratégico anunciado por la Conselleria de Sanidad en los últimos meses para reducir al mínimo los módulos de refuerzo, las conocidas peonadas, y apostar por cambios organizativos estructurales dentro de la jornada ordinaria.

El acuerdo regula las condiciones en las que el personal sanitario podrá participar voluntariamente en estas actividades adicionales, siempre fuera de su jornada ordinaria y de atención continuada. También fija la tipología de las actuaciones, los perfiles profesionales que pueden acogerse, la dotación presupuestaria y la cuantía del complemento de productividad, que variará en función de la actividad realizada, la categoría profesional y el horario (laborable, nocturno o festivo).

Las actividades asistenciales se articularán mediante módulos de refuerzo o de sustitución con una duración de entre dos y cuatro horas en los centros sanitarios, mientras que en el ámbito quirúrgico se contemplan sesiones de entre tres y cinco horas. Estos programas podrán aplicarse tanto en Atención Primaria como Hospitalaria, además de en los servicios de Inspección Sanitaria y de Salud Pública.

Un marco más restrictivo

La aprobación de este acuerdo llega después de que la Conselleria, dirigida por Marciano Gómez, anunciara en noviembre de 2025 un cambio de rumbo para combatir las listas de espera. El departamento decidió entonces limitar al máximo los autoconciertos y retirar a las gerencias de los departamentos de salud la capacidad de autorizarlos de forma autónoma. Desde el 1 de noviembre, cualquier módulo extraordinario requiere la autorización expresa de la Secretaría Autonómica de Sanidad.

Desde la Conselleria, justificaban la decisión como parte de un plan más amplio de reorganización de la asistencia. En palabras del conseller, el objetivo era ampliar la actividad en horario ordinario, especialmente por las tardes, con turnos rodados que eviten la prolongación sistemática de la jornada. “Habrá autoconcierto, sí, pero será muy puntual", tal y como señalaba Gómez en una entrevista con Valencia Plaza, limitándolo a situaciones de falta de personal o especialidades deficitarias.

Para poder participar en estos programas será imprescindible haber cumplido previamente los objetivos de accesibilidad, calidad y eficiencia en la actividad ordinaria. La aprobación y asignación de los módulos corresponderá a la Secretaría Autonómica de Sanidad o, en su caso, a la Subsecretaría, que podrán revocar o suspenderlos si no se justifican adecuadamente o los resultados no son satisfactorios.

El seguimiento técnico recaerá en las direcciones de cada departamento y en una comisión paritaria con representación sindical y administrativa, mientras que la Dirección General competente en información sanitaria, calidad y evaluación se encargará de monitorizar, auditar y evaluar trimestralmente el impacto de los programas.

Críticas del sector

Pese a este mayor control, las críticas persisten. La Sociedad Valenciana de Cirugía calificó de "error de bulto" la eliminación de los autoconciertos, recordando que en 2024 algunos servicios realizaron hasta 200 operaciones adicionales gracias a este sistema. A su juicio, esa actividad es “imposible de absorber” con las plantillas actuales dentro del horario ordinario, por lo que alertan de un inevitable aumento de las listas de espera quirúrgicas.

Así, mientras la Conselleria defiende un modelo más ordenado, basado en objetivos y reorganización interna, el mantenimiento de una bolsa presupuestaria de hasta 55 millones para módulos de refuerzo desprende que, pese al discurso de contención, el sistema sanitario valenciano sigue necesitando recurrir a estos mecanismos extraordinarios para responder a picos de demanda y a la falta estructural de profesionales en determinados ámbitos.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo