VALÈNCIA. Los dos partidos más votados en la Comunitat Valenciana en las elecciones autonómicas de 2023 pasan sus respectivos apuros. Los sondeos hasta ahora publicados señalan que el PPCV, actualmente liderado por Juanfran Pérez Llorca, presidente de la Generalitat, perdería representación en las urnas y el PSPV-PSOE, encabezado por la ministra Diana Morant, haría lo propio o, en todo caso, no registraría un ascenso significativo si los comicios se celebraran ahora en mismo. En cambio, la mayoría de las encuestas apuntan a una mejoría en las urnas de las otras fuerzas en Les Corts, Compromís y Vox.
En este contexto, existen factores que agravan las posiciones de los referentes de ambos partidos. Algunos de ellos son sobrevenidos y otros se producen por las decisiones de los protagonistas, aunque el resultado es el mismo: problemas añadidos para los que ya acarrean desde estas fuerzas políticas. En el caso del PSOE, unas siglas desgastadas por distintos escándalos relacionados con presunta corrupción y una debilidad gubernamental manifiesta que se revela con la imposibilidad de aprobar presupuestos. En la orilla del PP, las dificultades para no depender de Vox en cada una de las autonomías donde se han celebrado las últimas elecciones, lo que evidencia la incapacidad de Núñez Feijóo para aglutinar todo el voto conservador.
En los últimos días, uno de los nuevos lastres que ha aparecido para la formación socialista es la investigación sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por su supuesto papel en el rescate a Plus Ultra y también por las joyas halladas en su caja fuerte tasadas en 1,3 millones de euros. Más allá del problema de crédito que supone para el partido esta situación, el camino de defensa vehemente elegido por varios referentes del PSPV, como su propia líder, Diana Morant, es una apuesta que, al menos a corto plazo, parece más bien poco rentable.
No obstante, la ministra sostenía este miércoles la inocencia de Zapatero y recalcaba que "nada" borraría todas las medidas que adoptó en su etapa de presidente "para mejorar la vida de las personas, ni siquiera unas joyas". Además, admitió que le suscitaba "muchas sospechas" el hecho de que en Estados Unidos a un ciudadano venezolano en un aeropuerto se le clonara el móvil en el año 2021 y justamente cuando en España gobernaba un presidente que había 'plantado' al presidente Donald Trump y había proclamado el "no a la guerra", llegaran estas informaciones sobre el 'caso Plus Ultra'. Una operación que, a su juicio, entraba "dentro de la normalidad" y que ya había sido fiscalizada por el Tribunal de Cuentas.
Una posición la de Morant, sobre la que se le volvía a preguntar este jueves, y respecto a la que la ministra y líder del PSPV se reafirmaba: "Lo mantengo, soy la misma que ayer y que anteayer. Mantengo las declaraciones que hice. Cada uno que saque sus conclusiones", sentenció.

- Morant y Zapatero, juntos en un acto meses atrás. Foto: EP/JORGE GIL
La defensa de la secretaria general de los socialistas valencianos, que va incluso más allá de la que suelen esgrimir incluso otros compañeros del Gobierno de España, pone de manifiesto la convicción de Morant sobre la inocencia de Zapatero, respecto al que siempre ha mantenido una gran admiración política, tal y como ella misma ha proclamado públicamente. El problema, así lo admiten en privado algunas fuentes socialistas, es que a la vista del cariz que está tomando el caso -este jueves se imputaba a las hijas del expresidente y a su secretaria- tal vez la opción preferible sería optar por una mayor prudencia, dado que además el proceso se encuentra en la fase de instrucción y pueden aparecer nuevas informaciones, además de intuir que se prolongará durante un tiempo considerable.
O lo que es lo mismo, la vehemencia y compromiso en la defensa de Zapatero por parte de Morant habla bien de la lealtad y confianza que la ministra tiene en el expresidente, pero resulta más discutible este ímpetu desde el punto de vista estratégico, especialmente cuando el caso posee además connotaciones llamativas como las joyas tasadas en 1,3 millones de euros encontradas en el despacho del expresidente y sobre las que todavía no ha dado explicaciones.
Pero si al PSPV y más en concreto a Morant puede desgastarle este caso, tampoco es cómoda la situación del líder del PPCV y presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en este caso respecto a su predecesor en el cargo, Carlos Mazón.
Esta misma semana, el síndic de Compromís, Joan Baldoví, ponía el foco en el ex jefe del Consell por los mensajes hechos públicos a petición judicial del grupo de whatsapp del Gobierno valenciano en el día de la Dana, y donde Mazón instaba a los miembros de su ejecutivo a "desprender la sensación de estar alerta que te cagas". El diputado recordaba esto en el pleno de Les Corts y afeaba a Pérez Llorca que continuara manteniéndolo en su escaño como diputado -una condición que le permite ser aforado-, algo en lo que también insistía la propia Morant este jueves, instando a que Feijóo propiciara este cese.

- Mazón y Pérez Llorca, juntos en Les Corts meses atrás. Foto: EP/EDUARDO MANZANA
Este, precisamente es otro lastre para el actual presidente, que además sigue todavía sufriendo la incertidumbre de no haber sido señalado como futuro candidato a la Generalitat en 2027. Pérez Llorca no parece dispuesto a enseñar la puerta de salida a Mazón y en Génova tampoco lo han ordenado; una circunstancia que, como ha ocurrido esta semana, puede tornarse en ocasiones bastante molesta, especialmente si se conocen nuevas informaciones en el marco del proceso judicial sobre la Dana que salpiquen a Mazón y, por tanto, también de alguna manera a Pérez Llorca. Un Pérez Llorca que, por otra parte, ha mantenido al grueso del equipo del expresidente en unos u otros puestos de responsabilidad.
Así, estos dos asuntos, con especial visibilidad esta semana, apuntan a ser un lastre a presente y futuro tanto para la ministra como para el presidente de la Generalitat. Y de ambos casos, puede verse beneficiados los otros compañeros de bloque: en este caso Compromís y Vox, que tienen menos mochila que las dos formaciones mayoritarias, aunque en el caso de la coalición valencianista se hayan dedicado a apoyar al Gobierno de Pedro Sánchez y Sumar en esta legislatura o, en lo que se refiere a Vox, no hayan tenido problema alguno en pactar presupuestos con el propio Mazón y facilitar todo lo posible su continuidad pese a la gestión en la catástrofe de la Dana.