VALÈNCIA. El sindicato mayoritario en la educación pública valenciana, STEPV, ha convocado una marcha lenta por la ciudad de València para la tarde del viernes 11 de septiembre, justo dos días después del inicio del curso escolar. Se trata de una acción de protesta ya contemplada en la hoja de ruta de movilizaciones para el nuevo ejercicio académico y que permitirá a la comunidad educativa protestar a bordo de "vehículos de movilidad sostenible".
La marcha arrancará a las 18.00h en la Plaza de la Virgen de València, donde iniciará un recorrido que culminará sobre las 20.00h en el polideportivo de la Malvarrosa. Según el cartel difundido este martes por el sindicato, se trata de la sexta marcha lenta "por la educación pública" y puede acudir cualquier persona que desee apoyar las movilizaciones: "Todo el mundo es bienvenido: niños y niñas, familias y ciudadanía". En este sentido, animan a la ciudadanía a acudir a bordo de su bicicleta, patinete, patines, o cualquier tipo de vehículo de movilidad personal.
Según el sindicato, se trata de una marcha autorizada por la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana. La protesta llegará pocas horas después de que concluya la primera semana del curso escolar a nivel autonómico, que arranca el periodo lectivo el 9 de septiembre. Esta acción reivindicativa se suma a la manifestación que se celebrará durante la tarde del 12 de septiembre en las ciudades de Alicante, València y Castellón de manera simultánea.
De hecho, el sindicato STEPV anunciaba este lunes la convocatoria de la manifestación y remarcaba que las movilizaciones seguirán durante el inicio de este curso escolar "ante la falta de avances reales y significativos por parte de la Conselleria de Educación en cuanto a las medidas sindicales propuestas en la plataforma reivindicativa".
En esta línea, cabe mencionar que la Conselleria de Educación y los sindicatos con representación - STEPV, Anpe, CSIF, CCOO y UGT - apenas han alcanzado un acuerdo por mayoría sobre los temas que llevaron a la convocatoria de huelga indefinida el pasado mes de mayo. El punto de burocracia fue rubricado por todas las formaciones salvo Anpe, mientras se han logrado acuerdos parciales en puntos como salarios o lengua valenciana, pero sin la firma de la mayoría sindical.
Quedan pendientes de entendimiento cuestiones relacionadas con las plantillas docentes, reducción de ratios, infraestructuras educativas, inclusión educativa o Formación Profesional, entre otras. Una serie de demandas a las que cabe sumar la reciente polémica por los cambios introducidos en materia de inspección educativa a través de la reciente ley de Acompañamiento.
Tal y como explicó este periódico, los cambios normativos señalan que este cuerpo deberá velar por el cumplimiento de la "neutralidad ideológica en los centros". En esta línea, la nueva normativa insta a los inspectores a que supervisen actividades, materiales y actos escolares, garantizando que se mantengan "ajenos a cualquier tipo de adoctrinamiento o proselitismo político".
Además de establecer esta función de supervisión, la norma contempla la creación de un canal de comunicación de incidencias en el que cualquier miembro de la comunidad educativa puede comunicar vulneraciones de la norma educativa, que deberán tener una primera valoración en un plazo máximo de diez días hábiles.
Una serie de novedades que los sindicatos STEPV, UGT y CCOO califican de "caza de brujas" al profesorado valenciano, mientras para la Confederación Gonzalo Anaya supone un "retroceso", un "cambio preocupante" y una "falta de respeto" a los docentes. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, salió hace escasos días al paso de las críticas y aseguró que "ningún profesor va a ser perseguido" en la Comunitat Valenciana. "Lo que sí que vamos a intentar es que haya libertad de pensamiento, que haya libertad educativa, porque era nuestro proyecto estrella cuando nos presentamos a las elecciones y fuimos el partido más votado de la Comunitat Valenciana", declaró.
