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Batteryfly invertirá 6 millones de euros en una planta de reciclado y segunda vida de baterías de VE en Zaragoza

  • Javier Alcalá en la planta de Batteryfly en Moncada.
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VALÈNCIA. La compañía especializada en la gestión integral de vida de baterías de electromovilidad, además del reacondicionamiento de las mismas, Batteryfly, invertirá 6 millones de euros en el diseño y puesta en marcha de una planta para el reciclado y segunda vida de baterías de vehículos eléctricos de 12.000 metros cuadrados que se ubicará en el Parque Tecnológico del Reciclado de Zaragoza. 

El proyecto, que cuenta con una subvención del Ministerio para la Transición  Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) de 1,8 millones de euros, cuenta con un plazo máximo de ejecución hasta marzo de 2029 y se inserta en el marco del programa RENOCICLA. 

Esta planta de reciclado y segunda vida de baterías de vehículo eléctrico (VE) tendrá inicialmente una capacidad anual de reciclaje superior a las 1.000 toneladas de tratamiento de residuos de bienes de equipo renovables, y la posibilidad de ampliarse hasta unas 75.000 toneladas en el medio plazo. 

El proyecto ha sido uno de los cinco mejor puntuados en la categoría de reciclado de baterías a nivel nacional. Su objetivo es incentivar la economía circular y crear una cadena de valor industrial a partir de los residuos asociados al despliegue de las energías limpias, así como recuperar materias fundamentales. 

La nave industrial contará con espacio para almacenamiento, caracterización y testing, desmontaje, manipulación y reparación, fabricación de megabaterías y ensamblaje de nuevos productos, certificación de sistemas de almacenamiento energético y desarrollo de nuevos componentes. Además de una planta piloto de reciclado y obtención de “black mass” o masa negra, polvo oscuro de alto valor compuesto por metales críticos como cobalto, litio , níquel y manganeso, que se obtiene de la trituración y reciclaje de baterías de iones de litio. El espacio contará además con laboratorios y centro de I+D, oficinas y área de ingeniería. 

Las ayudas a fondo perdido reguladas en esta convocatoria gestionadas por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), adscrito al MITECO, se han otorgado en régimen de concurrencia competitiva entre los expedientes mejor valorados por su rigor técnico, viabilidad económica, innovación y demás criterios ponderables incluidos. Y todas las instalaciones receptoras de subvenciones se atienden al principio de no causar prejuicio significativo al medio ambiente. 

El programa RENOCICLA se alinea con la estrategia del PERTE de Economía Circular y contribuirá a impulsar la renovación de equipos obsoletos, incorporar un porcentaje creciente de materias primas secundarias en los procesos de fabricación y recuperar materiales valiosos como litio, níquel, cobalto y manganeso, entre otros, catalogados por la Comisión Europea como críticos y/o estratégicos. Las ayudas de esta convocatoria pertenecen al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) con fondos europeos NextGenEU.    

En este sentido, el director general de Batteryfly, Javier Alcalá, explica que esta planta de reciclado y segunda vida de baterías de vehículo eléctrico en Zaragoza, “al reutilizar baterías usadas, reducirá la necesidad de extraer recursos adicionales para la fabricación de nuevas baterías y por tanto, minimizamos la generación de residuos. Batteryfly está comprometida en promover la reutilización de componentes y materias primas, especialmente en el contexto de la transición hacia una economía circular y más sostenible con el entorno de la movilidad y con el medioambiente, además de lograr la reducción de la dependencia de los países asiáticos para la fabricación de nuevas baterías”. 

Sobre Batteryfly

Batteryfly surge como una necesidad a la creciente evolución del vehículo eléctrico a nivel europeo, y con la especialización en el cumplimiento de la normativa que obliga a la reutilización de las baterías descartadas de los coches eléctricos. Así, además de proporcionar una segunda vida a las baterías, de forma estratégica, se tiene una menor dependencia de los países asiáticos en cuanto a componentes de alto valor, como son las baterías. 

Su equipo cuenta con una sólida trayectoria de más de 25 años de innovación en los sectores de automoción y energías renovables. Y está compuesto por ingenieros, técnicos y operarios, especializados en las áreas de energía, electrónica y programación que cuentan con una amplia experiencia en el diseño y fabricación de baterías. La labor de Batteryfly ha permitido la reducción de 20 toneladas de CO₂ en los últimos 5 años.    

En la actualidad, opera desde su sede en Moncada (Valencia) que tiene una extensión de 1.800 metros cuadrados de planta industrial, laboratorios de desarrollo y testeo, y una capacidad para el reacondicionamiento de baterías de litio derivadas de la electromovilidad.

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