VALÈNCIA. CaixaBank ha exhibido músculo este viernes en Valencia durante la Junta General de Accionistas, celebrada en el Palacio de Congresos. La entidad ha anunciado un incremento del 15% del dividendo, pero lo ha hecho con las protestas de fondo de más de un centenar de trabajadores a las puertas del edificio y mientras multitud de sus oficinas han decidido cerrar para secundar una huelga de 24 horas.
En la presentación del presidente de la entidad, Tomás Muniesa, destacó la solidez de los resultados de 2025 pero también la incertidumbre global de 2026. Tal y como anunció, el banco repartirá 3.499 millones de euros en efectivo, un 15% más que el ejercicio anterior. El valor de la acción se duplicó en un año, desde los 5,24 euros hasta los 10,45 euros.
El consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, destacó 2025 como un ejercicio de "recuperación" para los accionistas. "Más allá de la actividad comercial quiero destacar la fortaleza de balance. La ratio de morosidad también ha caído, al pasar del 2,6% a 2,1%, muy por debajo de la media de sector que se sitúa en el 2,7%", añadió.
50 céntimos por acción
La plana mayor de CaixaBank ha sometido a examen unas cuentas que consolidan al banco en la sexta posición del ranking de capitalización del Euro Stoxx Banks. El plato fuerte para los inversores ha sido la confirmación del dividendo complementario de 33,21 céntimos brutos, que se abonará el próximo 9 de abril.
Con este pago, sumado a los 16,79 céntimos ya entregados en diciembre, la retribución total correspondiente al ejercicio 2025 alcanza los 50 céntimos de euro bruto por acción. Esta cifra supone destinar el 59,4% del beneficio neto consolidado al accionista ('payout'), situándose en la banda más alta de su política de distribución. "Nos permite aumentar la retribución de todos nuestros accionistas en más de 400 millones respecto al año pasado", ha subrayado Muniesa durante su intervención.
El incremento de CaixaBank fue del 99,5% frente al 80% del Euro Stoxx Banks y el 49% del IBEX‑35, por lo que superó ampliamente a ambos índices de referencia. "Ello refleja la fuerte confianza y el reconocimiento del mercado a la estrategia y la gestión del banco", señaló Muniesa.
Además, se ha referido a la política de dividendo y a las recompras de acciones. "La fortaleza financiera demostrada en este primer ejercicio del Plan Estratégico nos permite aumentar la retribución a todos nuestros accionistas", afirmó, para recordar que más del 31% del dividendo se destina a la Fundación 'la Caixa', su accionista de referencia. "Reforzando así nuestro orgullo de pertenencia a un grupo que hace realidad su total compromiso con la sociedad", agregó.
Un 2026 bajo el signo de la "incertidumbre"
Pese al optimismo por el dinamismo de la economía española en 2025 (con un crecimiento del PIB del 2,8% y un paro en el 10,5%), el discurso de Muniesa ha girado hacia la cautela para el presente ejercicio. La palabra clave ha sido "incertidumbre".
La escalada bélica en Oriente Medio este mes de marzo ha obligado a la entidad a recalibrar sus previsiones. "De la duración y evolución del conflicto dependerá la profundidad de los eventos", ha advertido el vicepresidente. Bajo este nuevo escenario de tensión geopolítica y volatilidad en los mercados, CaixaBank estima que el PIB español podría enfriarse hasta el 2%, frente al 2,4% previsto inicialmente, mientras los mercados ya descuentan posibles movimientos al alza en los tipos por parte del BCE.
Los retos estructurales: de la IA a la vivienda
Muniesa no ha esquivado los grandes debates de fondo que afectan a la economía española y europea. Ha señalado la "hiperregulación" europea como un lastre frente a otros bloques y ha puesto el foco en tres desafíos domésticos relacionados: "La longevidad, el mercado laboral, la inmigración y la vivienda, tan interrelacionados entre sí, necesitan un planteamiento global y un gran consenso político y social", indicó.
Por lo que respecta a longevidad y las pensiones, puso el acento en la mayor esperanza de vida de la OCDE. Muniesa ha pedido un "debate sereno y maduro" ante una previsión de gasto en dependencia y pensiones que la AIReF sitúa en el 18,1% del PIB para 2070.
En cuanto al relevo laboral, la jubilación del baby boom no podrá cubrirse solo con jóvenes. "Se requerirá planificación y formación especializada", ha apuntado.
En cuanto a vivienda y el incremento de población migrante, el banco asume que la migración es "incuestionable" para mantener el empleo, pero advierte de que esto añade una presión extrema a un mercado de vivienda con un grave "problema de oferta".
Hoja de ruta 2025-2027 tras elevar el beneficio un 1,8%
A pesar del entorno convulso, la entidad mantiene su ambición. Muniesa ha concluido reafirmando el compromiso con el Plan Estratégico 2025-2027, asegurando que el banco ya avanza hacia nuevos objetivos que superan las metas marcadas en el diseño inicial de la hoja de ruta.
Gortázar se mostró confiado en la evolución del entorno económico en 2026 pese a los riesgos asociados a la situación geopolítica actual y a la incertidumbre generada por la guerra en Irán. "La situación de fortaleza de CaixaBank nos permitirá seguir apoyando a la economía, a las empresas y a las familias, además de reforzar nuestro compromiso social y seguir creando valor para nuestros accionistas", afirmó.
Según indicó, 2025 ha sido un "gran año" para CaixaBank. El consejero delegado explicó que la entidad obtuvo un beneficio neto de 5.891 millones de euros, un 1,8% más, "gracias a la buena evolución de la actividad comercial, que permitió incrementar el volumen de negocio un 6,9% en el año (hasta situarse en 1,1 billones de euros)".
Gortázar ha destacado el "fuerte aumento del crédito, impulsado por el dinamismo de la demanda", que supuso un aumento del 7% en la cartera de crédito sana, con incrementos significativos tanto en empresas como en particulares; y ha puesto en valor "el crecimiento robusto en recursos", con un alza del 6,8% en el año.