VALÈNCIA. El presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, visitará en las próximas semanas la planta de Almussafes para reunirse con la plantilla y abordar su futuro, pendiente de que se concrete la nueva inversión del prometido modelo multienergía, que se anunció hace ya más de un año para 2027. Una cita que, además, se producirá tras conocerse que la firma del óvalo negocia con la china Geely y otras empresas el uso de las instalaciones valencianas para la fabricación de vehículos. "Estamos en conversaciones con muchas empresas sobre varios temas; es el curso normal de los negocios. A veces se materializan, a veces no", admiten desde Ford España.
Ante estos contactos, desde UGT, sindicato mayoritario en la factoría, prefieren guardar silencio, ya que señalan que "no hay nada cerrado". En cambio, avanzan que en las próximas fechas se celebrará en Valencia una reunión con el presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, como había solicitado la organización en diciembre. "Estamos a la espera de que se concrete ese encuentro para las próximas semanas", afirma el sindicato en un comunicado.
Fue este miércoles cuando trascendió que Ford negociaba con la empresa china Geely el intercambio de capacidad de fabricación en Europa, que incluiría, entre otros aspectos, analizar oportunidades para usar la planta de montaje de la compañía estadounidense en Almussafes. Además, la compañía asiática anunciaba el inicio de operaciones en España con los primeros acuerdos con concesionarios en España. Además, prevé el lanzamiento comercial de dos modelos electrificados, el E5 y el Starray EM-i, para la primera mitad de 2026.
La utilización de las instalaciones de Valencia sería beneficiosa para ambas partes, ya que permitiría a Geely evitar el pago de los elevados aranceles europeos sobre las importaciones de vehículos eléctricos fabricados en China, al tiempo que daría un nuevo impulso a la planta, necesitada de nueva carga de trabajo. Eso sí, las conversaciones se centran en la fabricación y no incluyen la posibilidad de compartir tecnologías como la conducción autónoma.
Desde 2024, las instalaciones valencianas solo producen el Ford Kuga, tras las salida de la furgoneta Transit el modelo Mondeo. Una merma de actividad que ha provocado que la actividad en las instalaciones valencianas en 2025 se redujera un 17,6% respecto al año anterior hasta los 98.500 vehículos, pese a tener una capacidad para 400.000 unidades al año. De hecho, el pasado ejercicio fue el peor año de Almussafes en términos de fabricación desde que se puso en marcha la planta en 1976, según datos de UGT, sindicato mayoritario en la planta.
Y las previsiones para 2026 no se antojan mejorables. La crisis se agrava por la falta de pedidos y no será hasta 2027 cuando llegue el nuevo modelo multienergía prometido a Almussafes que, además, llegará en menor volumen del esperado. En un principio, Ford cifró en 300.000 unidades anuales la producción de ese híbrido, pero algunos proveedores ya deslizan que esa previsión inicial se ha rebajado y lo más probable es que finalmente sean en torno a los 200.000 vehículos al año. Eso sí, de momento la firma no ha concretado la inversión, por lo que en esta reunión del directivo a nivel europeo se podría desvelar la incógnita.
Por tanto, la fábrica seguiría teniendo capacidad para una posible alianza. Además, el replanteamiento de la estrategia de Ford en materia de vehículos eléctricos ha llevado al fabricante de automóviles estadounidense a recurrir cada vez más a algunas de las marcas más conocidas de China, como BYD y Xiaomi.