En concreto, entre los españoles que quieren ser jefes, el 78% declara que merece un cargo directivo por su experiencia y profesionalidad y que su interés es el éxito profesional, no el económico. Para el 7%, por el contrario, su motivación para ascender es únicamente la de conseguir un aumento de sueldo.
Por su parte, el 16% de los españoles encuestados no aspira a ser jefe, la mitad porque no quiere asumir más responsabilidades, aunque eso conlleve más salario, y la otra porque le gusta su actual posición en el trabajo y aprecia el trato cercano con sus compañeros de oficina.