Terror en Somalia

Opinión

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AL OTRO LADO DE LA COLINA
Publicado: 29/08/2026 · 06:00
Actualizado: 29/08/2026 · 06:00
  • El presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi reunido con el presidente somalí, Hassan Sheikh Mohamud
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Mientras algo se mueve en la guerra de Ucrania, o eso parece ser, en el mundo existen muchos otros conflictos, por ejemplo en África, y entre ellos en Somalia, donde también se producen nuevos acontecimientos cada día, sobre todo tristemente muertos.

Y antes de hablarles del cuerno de África, es inevitable comentar muy someramente, por lo poco que se sabe además, de una serie de hechos que han tenido gran relevancia al nivel diplomático-negociador-inteligencia, ya que al inicio de esta semana se han producido diferentes reuniones, por separado, entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y representantes rusos no identificados en Moscú, así como también la reunión del ministro de AAEE ruso, Sergei Lavrov, con el jefe de la diplomacia de la Santa Sede, arzobispo británico Paul Richard Gallagher, sin saber bien su agenda, lo hablado ni lo concluido.

Simplemente comentarles que hay elucubraciones para todos los gustos, desde las más buenistas, que opinan que todo se debe a un intento de desbloquear negociaciones de paz en el conflicto de Ucrania o del estrecho de Ormuz, a las más pesimistas. Estos últimos, optimistas bien informados, creen que las cosas no van bien a consecuencia de la beligerancia de países de la OTAN contra Rusia, como las últimas manifestaciones del nuevo premier británico Andy Burnham, o el aparente uso del espacio aéreo de los países bálticos de drones ucranianos para atacar la zona de San Petersburgo, y que prácticamente cambiaría la posición de no beligerancia actual de la OTAN a una posición de beligerante; o al retroceso ruso que le impulsaría al uso de armamento nuclear táctico; hay para todos los gustos.

Por lo que Rusia, por la lógica de la guerra, y además ya lo ha manifestado, de una forma u otra actuaría en consecuencia, realizando operaciones bélicas o no, sobre esos países citados u otros de la alianza atlántica, y que, a diferencia de lo publicado, excesivamente convencional, en mi opinión, en caso de haber respuesta, serían más de tipo híbrido o de zona gris, como el uso de corrientes migratorias para inundar Europa de emigrantes desesperados (¿les suena?) o el apoyo a grupos terroristas yihadistas o no, como ya ocurriera en la Guerra Fría, y que nosotros sufrimos con los asesinos separatistas vascos de ETA y en mucha menor medida catalanes de Terra Lliure (indepes que ahora parecen coquetear con agentes externos o foráneos). En fin, seguiremos atentos, y les contaré lo que se pueda contar…

Pero volvamos al continente cuna de la humanidad, que no está, por supuesto, exento de las consecuencias de esos conflictos globales, y en concreto, como les anticipé, de esa antigua colonia italiana y británica (ese es uno de los motivos de sus conflictos civiles) que se llama Somalia, oficialmente República Federal de Somalia.

Somalia como nación (cultura, etnia…) ocupa un mayor territorio del que lo hace como Estado, y esto le ha generado conflictos con sus vecinos, en concreto con Etiopía, de forma bélica en la Guerra Fría, como la guerra del Ogadén, y que, de una forma u otra, es otro de los motivos, también, que explican su situación actual. Porque en un inicio, tras independizarse, se alineó con el bloque comunista, hasta que la URSS coaptó a Etiopía, enemigo de Somalia, por lo que esta decidió cambiar de bando, alineándose con Occidente, provocando una crisis económica por el cambio de modelo que conllevaba, y esto, entre otras múltiples causas, llevó a las disputas civiles en las que se encuentra, como hemos dicho.

Pero, ¿por qué es objeto de este artículo Somalia, ahora mismo? Pues porque el conflicto civil está en escalada en las últimas semanas; desde que el gobierno de Mogadiscio, presidido por Hassan Sheikh Mohamud, decidió en marzo una reforma constitucional, algunos afirman que fue un auténtico golpe de Estado desde dentro, por la que prorrogaba su mandato presidencial, así como el de los parlamentarios. También introducía modificaciones en el sistema electoral (partidos frente a clanes) y reestructuraba la relación política entre el poder central y los Estados federales, por lo que ha provocado una grave crisis institucional, con combates y atentados en las semanas de junio y julio, en la capital, donde fuerzas del gobierno central se enfrentaron a milicias de clanes integradas por líderes de la oposición como el ex primer ministro Hassan Ali Khaire; o también ha provocado la batalla de Baidoa, en el Estado del Suroeste, a mediados de este mes de agosto, donde milicias leales a Abdiaziz Hassan Mohamed Laftagareen (el exlíder de ese Estado federado) lanzaron una ofensiva coordinada con el apoyo táctico de células de Al-Shabaab para intentar recapturar esa ciudad estratégica de Baidoa en manos centrales.

Por otra parte, y abundando en todo ello, se está produciendo el debilitamiento de toda la estructura de seguridad internacional existente en el país, en parte por la crisis financiera de la ONU. Pues existen tres misiones internacionales; la UNTMIS o Misión de Asistencia de Transición de las Naciones Unidas en Somalia, heredera de la recientemente disuelta UNSOM; la EUTM Somalia o Misión de Formación de la Unión Europea en Somalia; y la AUSSOM o Misión de Apoyo y Estabilización de la Unión Africana en Somalia, como ven, un potente conjunto de capacidades de seguridad, cuya viabilidad parece que flaquea.

Todos los anteriores factores han provocado una nueva ruptura del poder central con las diferentes regiones y Estados federados, como Jubalandia, Puntlandia y el Estado del Sudoeste, además de la ruptura, ya existente y mantenida desde 1991, con Somaliland, que se declaró independiente. Y como ya saben que el refranero es muy listo, y a río revuelto, ganancias de pescadores, los terroristas islámicos de Al-Shabaab han recobrado fuerzas y recuperado territorios, por lo que el otoño se presenta duro en la lucha contra ellos, y en la que, por ejemplo, ya han participado hasta drones del AFRICOM USA.

Y como en la geopolítica se aplica perfectamente la teoría del caos, que todo está relacionado y afecta al todo y a las partes, existen curiosas carambolas; ahora mismo Somalia participa de una forma u otra en dos grandes conflictos internacionales, uno más regional y el otro más global, y que siempre puede añadir, colateralmente, más tensión a su conflicto civil, al aparecer agentes foráneos e intereses exógenos en aquel país del Cuerno de África, alterando los frágiles equilibrios, lo que evidencia la complejidad de las relaciones internacionales.

El conflicto regional al que me refiero es el pulso entre Egipto (120 millones de habitantes) y Etiopía (140 millones de hablantes) en el este del continente y que tiene al río Nilo (padre del país de los faraones) como eje de sus enfrentamientos y a la presa etíope “Gran Renacimiento” como cuasi casus belli. El Cairo, aplicando el viejo aforismo de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, ha firmado una serie de acuerdos y alianzas con Somalia y Eritrea para aplicarle a Adís Abeba una pinza geopolítica y contener sus ambiciones.

El otro conflicto es más global, el del Oriente Medio, y se ha producido porque uno de esos estados indepes, en concreto Somaliland, ha logrado que Israel le reconozca e intercambien embajadores (además de facilidades logísticas en el golfo de Adén), cosa que había empezado a gestionar con Etiopía, pero por presiones y mediación de Turquía se ha quedado en suspenso. Y ustedes me dirán: ¿qué pinta Israel en el Cuerno de África? Pues sencillamente tener más a tiro a uno de sus enemigos, los hutíes del Yemen, que ya saben, no pierden oportunidad ni excusa para atacar Tierra Santa; también intentar proteger su tráfico marítimo en torno al estrecho de Bab el-Mandeb, zona sensible donde se producen numerosos ataques a buques propios o de sus aliados.

Como ven, la geopolítica no descansa ni en verano; la rueda del mundo sigue girando, y se necesita orden y estabilidad para avanzar y progresar, pues, por ejemplo, ese tráfico marítimo (80% del total del comercio) debe seguir fluyendo, porque si no, su cesta de la compra y su depósito de gasolina se van a encarecer este otoño mucho, mucho. Mientras, en aquellas lejanas tierras, la emergencia humanitaria se cobrará la vida de miles de personas, y cientos de miles se desplazarán, formando parte de esa legión de emigrantes que buscan un futuro mejor, entrando en colisión, inevitablemente, con los territorios receptores; ya lo adelantó, aunque para la física, Avogadro con su ley y la ecuación de gases ideales.

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