VALÈNCIA. Síntomas de desaceleración en el mercado de la vivienda de la Comunitat Valenciana. Tras años de fuerte demanda, récord de compraventas y una oferta en constante rotación en los principales núcleos urbanos, el frenesí inmobiliario se modera en los primeros meses de este año. Las compraventas han caído en comparación con otros años y las ventas se están alargando más en el tiempo, por lo que no se trata de un parón en seco, pero sí de una ralentización que dibuja un nuevo horizonte y anticipa un cambio de ciclo.
Así lo están detectando las inmobiliarias valencianas, que han registrado a nivel general un descenso medio del 4,6% de las operaciones en el primer trimestre de 2026. De hecho, para cerca del 40% de los negocios agrupados en la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (Asicval), las compraventas han bajado entre un 5 y un 25%, según el primer barómetro inmobiliario de 2026 de la asociación, mientras que han aumentado en las mismas proporciones para cerca del 24%. En cambio, el 25% restante considera que el mercado se ha mantenido y comportado prácticamente igual que en el mismo periodo del año anterior.
Pero más allá de la caída de operaciones, el enfriamiento del mercado también se percibe en la actividad diaria de las agencias. Casi la mitad de los profesionales consultados (44%) asegura que ha disminuido el número de personas que acuden a las inmobiliarias interesadas en comprar, vender o alquilar una vivienda. Un 33,3% considera que estos contactos se han mantenido estables, mientras que solo un 22,5% aprecia un incremento.
Una tendencia similar se observa en la captación de inmuebles para su comercialización. El 42,75% de las agencias reconoce haber incorporado menos viviendas a su cartera en el primer trimestre, frente a un 35,4% que no detecta cambios y un 21,8% que, por el contrario, sí ha logrado aumentar su volumen de captaciones. En esto también tiene mucho que ver la falta de producto en el mercado.

En paralelo, los precios continúan al alza, aunque con menor intensidad. La vivienda se encareció de media un 5,4% en los tres primeros meses del año hasta situarse en una media de 270.000 euros , pero el sector da por hecho que esta tendencia perderá fuerza en el corto plazo, con previsiones que apuntan a un incremento medio de apenas el 2,5% al cierre del segundo trimestre.
En cuanto a la evolución de las reservas y compraventas, el comportamiento es más heterogéneo. Mientras un 36,4% de las inmobiliarias sostiene que el volumen se ha mantenido estable, un 33,3% señala descensos y un 30,2% afirma haber registrado un aumento de la actividad. Eso sí, de media, las transacciones se alargan más en el tiempo, ya que mientras en 2025 el plazo medio fue de 2 meses en los primeros tres meses de este 2026 se tarda en cerrar una operación una media de 2,3 meses.
Tensión en el alquiler
En el mercado del alquiler, la tensión no da tregua. En torno al 46% de las inmobiliarias constata que la demanda se ha mantenido o incluso ha aumentado al mismo tiempo que se reducía la oferta de viviendas disponibles, consolidando un escenario de desequilibrio.
De cara al segundo trimestre de 2026, el sector no prevé un alivio significativo. La mayoría de las agencias cree que la demanda seguirá en niveles similares (54,2%) o continuará creciendo (38,5%), frente a un escaso 7,3% que anticipa una caída. Por el lado de la oferta, las perspectivas apuntan a que la escasez persistirá: el 83,1% de las inmobiliarias considera que se mantendrá igual o seguirá descendiendo, aunque aumenta ligeramente —hasta el 16,8%— el porcentaje de quienes confían en una mejora.
En cuanto al perfil del cliente, el mercado valenciano sigue sustentándose principalmente en la demanda local. El 90,5% de las agencias señala que sus compradores o inquilinos proceden de la propia Comunitat Valenciana. No obstante, el cliente internacional mantiene un peso relevante: el 93,7% de las inmobiliarias trabaja con compradores extranjeros, en su mayoría procedentes de la Unión Europea (63,2%), aunque también hay presencia de otras nacionalidades (30,5%). En conjunto, el cliente extranjero representa, de media, el 25% de la cartera.
Ante la emergencia habitacional actual, el 71,9% de las inmobiliarias valencianas coincide en que, para estimular la oferta de vivienda, la medida más efectiva a corto plazo sería agilizar los desahucios en caso de ocupación. Algo más de la mitad de las agencias valoraría también positivamente otras medidas como que la Administración se haga cargo de las rentas impagadas por situación de vulnerabilidad (58,3%), beneficios fiscales para los propietarios que pongan sus inmuebles en alquiler habitual (54,2%), así como iniciativas para promover y financiar la rehabilitación de viviendas destinadas a este uso (54,2%).