VALÈNCIA. La expansión y consolidación del área metropolitana de València se ha convertido en una de las principales respuestas a la grave crisis habitacional que atraviesa el mercado inmobiliario valenciano. La necesidad de aumentar la oferta para atender el crecimiento de la población y aliviar la escalada de precios ha llevado a la Generalitat Valenciana a poner el foco en los municipios del entorno de la capital y buscar nuevos polos de crecimiento. Y, tras este análisis, se ha conseguido identificar 33 millones de metros cuadrados de suelo con potencial para nuevos desarrollos, de los que 16,4 millones de metros cuadrados de superficie podrían destinarse a uso residencial, con capacidad para construir 136.919 viviendas.
Pero la estrategia no solo busca aliviar la presión sobre el mercado de la vivienda. También pretende dar respuesta a las necesidades de muchas empresas que buscan ampliar su capacidad o instalarse en el territorio valenciano, para lo que se han localizado otros 16,6 millones de metros cuadrados para actividades económicas.
Y es que la amplia disponibilidad de suelo en la provincia ofrece numerosas posibilidades de crecimiento, aunque no todos los ámbitos reúnen las condiciones necesarias para su desarrollo inmediato. El estado de algunos sectores, la falta de urbanización o los largos procesos administrativos dificultan que muchos de estos terrenos resulten atractivos para promotores e inversores por los largos tiempos de espera hasta la culminación de sus iniciativas.
Por ello, con el objetivo de conocer aquellos sectores en un estado óptimo y de ágil ejecución, bien por sus condiciones o su fase de tramitación, la Generalitat Valenciana, a través de la Dirección General de Urbanismo, encargó hace unos meses a la Universitat Politècnica de València (UPV) la elaboración de un estudio para radiografiar la disponibilidad de suelo en el área metropolitana. El trabajo, dirigido por el urbanista Alejandro Escribano, ha identificado diferentes ámbitos estratégicos con capacidad para responder a uno de los principales retos de la legislatura: incrementar la oferta de vivienda sin renunciar a generar nuevos espacios para la implantación de empresas y el desarrollo de actividades económicas.

- Imagen de archivo. -
- Foto: KIKE TABERNER
De acuerdo con los datos, a los que ha tenido acceso este diario, el mapeo del área metropolitana de València concluye que existen 33.043.265 metros cuadrados de superficie residencial e industrial con potencial para su desarrollo estratégico en los próximos años. De ellos, 16.397.398 metros cuadrados son para uso residencial y en ellos se podrían levantar cerca de 137.000 nuevas viviendas en el cinturón de Valencia, mientras que los 16.645.867 metros cuadrados restante tienen destino logístico e industrial. Destacan con grandes bolsas en ambos segmentos municipios como Paterna, Picassent o Sagunt, zonas de gran expansión y que actualmente concentran importantes desarrollos en marcha.
Suelo residencial
Concretamente, en el ámbito residencial, el estudio estima 16,4 millones de metros cuadrados de suelo, con una edificabilidad residencial de 12,5 millones de metros cuadrados para levantar cerca de 136.919 viviendas en el área metropolitana de València. El mayor ámbito de actuación por superficie se localiza en la Pobla de Vallbona, con 3,82 millones de metros cuadrados, una edificabilidad total de 2,67 millones de metros cuadrados y capacidad para 28.665 viviendas, convirtiéndose en el principal foco de crecimiento residencial del análisis.
Le siguen Torrent Este, con 3,29 millones de metros cuadrados de superficie y potencial para 24.648 viviendas, y Sagunto Norte, donde se identifican 2,62 millones de metros cuadrados con capacidad para desarrollar 19.652 viviendas. No obstante, en cuanto a volumen residencial, un sector en Paterna en el entorno de la CV-35 es el más grande, ya que aunque cuenta con 2,79 millones de metros cuadrados, su edificabilidad es mayor y tiene capacidad para 34.854 viviendas.
Asimismo, el documento identifica oportunidades en la parte oeste de Picassent, con 2,5 millones de metros cuadrados para 18.760 viviendas. El listado se completa con Manises Norte, donde se proponen 695.736 metros cuadrados de suelo para unas 5.218 viviendas, y el este de Bétera, con 681.694 metros cuadrados y capacidad para 5.112 viviendas.
Suelo industrial
En paralelo, el informe selecciona cinco sectores que suman 16,6 millones de metros cuadrados de superficie, con un potencial edificable total cercano a 10 millones de metros cuadrados para usos industriales, logísticos, terciarios y vinculados a actividades dotacionales. En este segmento destaca el municipio de Chiva que concentra dos grandes bolsas de suelo que conjuntamente suman 6,6 millones de metros cuadrados de edificabilidad terciaria e industrial.
La de mayor tamaño está en la parte este del municipio y cuenta con 7,87 millones de metros cuadrados de superficie y una edificabilidad total de 4,72 millones de metros cuadrados. Le sigue Sagunto Sur, con 3,07 millones de metros cuadrados y un potencial edificable de 1,84 millones de metros cuadrados, mientras que Picassent Este aporta 2,06 millones de metros cuadrados de suelo y 1,24 millones de metros cuadrados de edificabilidad.
Asimismo, el estudio identifica Chiva Oeste como otro de los grandes enclaves para la implantación de actividad económica, con 3,22 millones de metros cuadrados de superficie y cerca de 1,93 millones de metros cuadrados edificables. Finalmente, incorpora un ámbito en Paterna Norte, de menor dimensión, con 419.046 metros cuadrados destinados principalmente a usos terciarios, oficinas y equipamientos dotacionales, que permitiría desarrollar 251.428 metros cuadrados edificables.

- Parc Sagunt.
Este trabajo se enmarca en la estrategia del Consell para aumentar la oferta de vivienda y disponer de más suelo preparado para nuevos desarrollos. No en vano, la pasada semana el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, anunció que la nueva Ley del Suelo de la Comunitat Valenciana se presentará en Les Corts tras el verano para su tramitación y posterior aprobación.
Se trata de una norma que pretende simplificar la gestión del territorio y que introduce cambios significativos en la planificación urbanística al flexibilizar la obligación de reservar vivienda protegida en algunos desarrollos urbanos. Asimismo, introduce otras novedades como la posibilidad de construir cierto tipo de instalaciones de ocio, deportivos o de restauración en suelo no urbanizable común, así como simplifica la tramitación ambiental y establece la declaración responsable como título ordinario para agilizar proyectos.
En este sentido, Llorca avanzó que la futura norma permitirá agilizar la tramitación de los planes generales municipales e incorporará instrumentos urbanísticos como los Planes Especiales y los Proyectos Habitacionales Locales (PHL) para poner a disposición suelo destinado a vivienda protegida "de forma rápida, segura y con plazos claros".
De hecho, este análisis de suelo también va a servir precisamente para ser un apoyo a los planes de reconstrucción local impulsados tras la Dana, facilitando la implantación de nuevas empresas y el desarrollo de vivienda en los municipios afectados. Por ello, se ha iniciado con la radiografía por el entorno metropolitano de València con el fin de revitalizar las zonas más afectadas por la riada. No obstante, según explicaron fuentes de la Generallitat a este diario, la voluntad es extender esta iniciativa a otras grandes áreas urbanas de la Comunitat Valenciana como son Castellón, Elche y Alicante, dado que el problema de la vivienda afecta a toda la Comunitat Valenciana, especialmente a sus principales ciudades.