VALÈNCIA. Con el paso del tiempo, la mayoría de las ciudades han ido alterando su morfología y su aspecto. Pasear por sus cascos históricos y antiguas avenidas poco tiene que ver con hacerlo por los nuevos barrios. Las formas de construir evolucionan y, con ellas, también cambian las modas, los materiales y la estética de las urbes. Si durante el desarrollismo español de finales de los años 60 y 70 se consolidó el ladrillo caravista como uno de los elementos característicos de los edificios, hoy predominan otras soluciones, como las fachadas industrializadas y los paneles prefabricados. Así, se ha pasado de fachadas cargadas de elementos a un estilo más homogéneo, de líneas rectas y con predominio del blanco, el gris y el negro, en lo que algunos han bautizado coloquialmente como 'bloques cebra'.
Pero no solo ha mutado la apariencia de las ciudades por una cuestión de estilo, sino que también lo ha hecho la forma de vivir en ellas. La transformación de los hogares, el descenso del tamaño medio de las familias, la inmigración o el éxodo hacia las áreas metropolitanas están modificando las necesidades residenciales. Y, en este escenario, el precio de la vivienda se ha convertido en otro factor determinante que ha contribuido al rediseño de las ciudades. Todas estas dinámicas también tienen su reflejo en el interior de los edificios: en los metros cuadrados disponibles y en el tamaño de las viviendas que se construyen, se compran y se habitan.
Con este panorama, València es una amalgama de diferentes composiciones de inmuebles cuya singularidad refleja su propia historia. De este modo, los distritos más antiguos concentran los pisos con superficies medias más elevadas, como Pla del Real, Eixample y Ciutat Vella, mientras que otros con una tradición residencial más popular e, incluso, que siguen en plena expansión, como l'Olivereta, Poblats Marítims y Rascanya, cuentan con viviendas de tamaños más pequeños.
Según los datos del Anuario Estadístico del Ayuntamiento de València de 2025, el 'Cap i Casal' cuenta con 419.150 inmuebles de uso residencial, con una superficie media de 109,9 metros cuadrados. La mayor parte del parque residencial se concentra en viviendas de tamaño medio: 103.031 pisos tienen entre 101 y 120 metros cuadrados, el tramo más numeroso. Le siguen las viviendas de 81 a 100 metros cuadrados, con 99.846 unidades, y las de 121 a 150 metros cuadrados, que suman 76.846.
En cambio, las viviendas de grandes dimensiones son mucho menos habituales: 13.342 inmuebles superan los 200 metros cuadrados. También son minoritarias las más pequeñas, aunque en este caso su número es mayor: 19.546 tienen menos de 60 metros cuadrados, de acuerdo con los datos del consistorio.
Eso sí, la fotografía de València muestra que los distritos con la superficie media de mayor tamaño son aquellos que están más consolidados. Así, Pla del Real, con 15.719 inmuebles, encabeza el ranking, con 131,6 metros cuadrados de superficie media, seguido de l'Eixample, con 25.258 inmuebles, con 127 metros cuadrados de media, y Ciutat Vella, con 19.210 inmuebles, con 122,7 metros cuadrados. En cualquier caso, existen diferencias entre barrios de un mismo distrito como se puede apreciar en el mapa superior. Así, la Xerea roza los 149 metros cuadrados de media frente a los 109 metros de El Mercat, ambos en el distrito de Ciutat Vella.
Estos puntos de la ciudad son, además, las zonas donde las viviendas de grandes dimensiones tienen un peso especialmente importante. En Pla del Real, por ejemplo, hay 1.547 viviendas de más de 200 metros cuadrados y solo 593 por debajo de los 60 metros cuadrados, mientras que en l'Eixample son 2.154 unidades por encima de los 200 metros cuadrados y en Ciutat Vella, 2.111 superan esa superficie.
Además, en l’Eixample los inmuebles mayoritarios son los que van de los 121 a los 150 metros cuadrados, con 5.661 viviendas, mientras que en Pla del Real predominan las de 101 a 120 metros cuadrados, con 3.817 unidades. Ciutat Vella, pese a su particularidad como distrito histórico, mantiene también un parque residencial de grandes dimensiones: las viviendas de entre 81 y 100 metros cuadrados son las más numerosas (3.048), seguidas muy de cerca por las de 61 a 80 metros cuadrados (3.019), pero cuenta además con más de 5.000 viviendas que superan los 120 metros.
Quatre Carreres lidera en número de viviendas
El tamaño de los pisos también refleja diferencias entre los barrios más céntricos y otras zonas de la ciudad. Extramurs, con 27.823 inmuebles, alcanza los 116,1 metros cuadrados de media y Campanar, con 19.148, los 113,2 metros, mientras que Patraix, con 27.826, y Quatre Carreres, con 39.041, se sitúan en torno a los 110 metros cuadrados. En estos distritos predominan las viviendas de tamaño medio y medio-grande, aunque con diferencias en la distribución.
Quatre Carreres, por ejemplo, concentra el mayor número de viviendas de la ciudad y su categoría más habitual es la de viviendas de entre 81 y 100 metros cuadrados, con 11.159 pisos. Le siguen las viviendas de 101 a 120 metros cuadrados, con 10.506, mientras que las de más de 200 metros cuadrados son las que menos predominan, con 883 unidades. En Patraix, en cambio, el grupo más numeroso, 9.509 viviendas, tienen entre 101 y 120 metros cuadrados; seguidas de las que están entre 121-150 metros cuadrados, unas 6.204 viviendas.

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- Foto: Kike Taberner
En una posición intermedia aparecen distritos como Jesús, con 25.019 inmuebles; Benicalap, con 22.244; Camins al Grau, con 32.144; y Benimaclet, con 15.440, donde la superficie media se mueve entre los 101,8 y los 106,7 metros cuadrados. En Jesús, el piso más habitual es el de entre 81 y 100 metros cuadrados, con 7.817 viviendas, aunque también existe un importante parque de entre 101 y 120 metros cuadrados, que suma 6.375 unidades. Benicalap presenta un reparto similar, con 6.005 viviendas de entre 81 y 100 metros cuadrados y otras 5.481 de entre 101 y 120 metros cuadrados.
En Camins al Grau y Benimaclet, sin embargo, gana peso este último tramo. En el primero, 7.849 viviendas tienen entre 101 y 120 metros cuadrados, frente a las 7.577 que se sitúan entre 81 y 100 metros cuadrados. En Benimaclet, la diferencia es algo mayor: 5.538 pisos están entre los 101 y 120 metros cuadrados, mientras que 3.250 tienen entre 81 y 100 metros cuadrados. Son, por tanto, distritos donde el parque residencial se concentra fundamentalmente en viviendas de tamaño medio.
L'Olivereta y Poblats Marítims, los distritos con menos metros
En el otro extremo se encuentran l'Olivereta, con 24.125 inmuebles; Poblats Marítims, con 30.408; y Rascanya, con 24.309, los tres por debajo de los 100 metros cuadrados de media, salvo Rascanya, que se queda muy cerca con 99,5 metros cuadrados. En l'Olivereta, la superficie media es de 97 metros cuadrados y el grupo más numeroso corresponde a viviendas de entre 81 y 100 metros cuadrados, con 7.270 unidades. Poblats Marítims presenta una situación prácticamente idéntica: 97,4 metros cuadrados de media y 8.230 viviendas dentro de ese mismo tramo.
Rascanya, por su parte, eleva ligeramente la media hasta los 99,5 metros cuadrados, pero mantiene un patrón similar. Las viviendas de entre 81 y 100 metros cuadrados son las más numerosas, con 6.209 unidades, mientras que otras 5.907 se encuentran entre los 61 y los 80 metros cuadrados. En estos tres distritos, por tanto, el peso de las viviendas de tamaño contenido es mayor, especialmente si se compara con las zonas donde los pisos de más de 120 metros cuadrados tienen una presencia mucho más significativa.
Por tanto, el mapa residencial de València muestra importantes diferencias en la superficie de sus viviendas. Mientras las zonas más consolidadas concentran los pisos de mayor tamaño, otros distritos cuentan con viviendas más contenidas, pero con un parque residencial más numeroso. Una diferencia que refleja la propia evolución urbanística de la ciudad y, a su vez, las distintas formas de habitarla.