VALÈNCIA. Si históricamente la plaza hotelera en València se ha concentrado en el centro de la ciudad, el auge del turismo ha propiciado que se desarrollen hoteles casi en cualquier punto del Cap i Casal' debido a la alta demanda. Incluso en zonas que todavía están consolidándose. Y este es el caso de un nuevo establecimiento de 200 habitaciones en el barrio de Malilla, junto a la salida de Ausiàs March hacia la pista de Silla, a pocos metros de La Fe y el nuevo hospital Quirónsalud.
Se trata de un nuevo hotel que promueve la sociedad e Income Rental S.L en un solar baldío de 2.910 metros cuadrados en la calle de la Ilusión. El suelo no se encuentra urbanizado y, por tanto, no dispone de los servicios de infraestructura: acceso rodado, luz, agua, alcantarillado y gas, por lo que el plan de a compañía también contempla la urbanización del entorno.
Este proyecto estaba previsto en el planeamiento y de hecho su suelo se definió como terciario, razón por la cual no se ve afectado por la moratoria, al no ser suelo residencial ni ir en detrimento del fomento de la vivienda, según detalla la documentación que ha salido a exposición pública, para la obtención de la licencia por parte del Ayuntamiento de València.
Con una superficie total construida de 11.282,93 metros cuadrados, el alojamiento contará con categoría cuatro estrellas y 200 habitaciones distribuidas en cinco plantas. El inmueble se completará con locales comerciales en planta baja y semisótano, que funcionarán de forma independiente y no estarán vinculados a la actividad hotelera.
En cada planta habrá 40 habitaciones y diversas zonas comunes, entre ellas restaurante-desayunador, gimnasio, aseos de uso general y cocina, ubicada en uno de los sótanos. Además, la cubierta del edificio albergará una terraza con piscina. El proyecto incluye también un aparcamiento subterráneo con capacidad para 80 plazas, de las que 20 estarán reservadas para los clientes del establecimiento, mientras que el resto serán libres.
Según la memoria del proyecto, el hotel contará con una plantilla de 25 trabajadores desempeñando distintas funciones de forma simultánea. El horario de funcionamiento previsto será las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Esta nueva apertura vendrá a completar una zona de suelo inacabada en la ciudad que, además, se encuentra en uno de los barrios de mayor crecimiento residencial de los últimos años. Y es que la mayoría de la actividad promotora se ha concentrado precisamente en Malilla porque quedaba superficie por ejecutar de la pasada crisis con importantes proyectos tanto de viviendas como sanitarios, con nuevos centros, o de retail con el gran centro comercial Infinity.