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El emprendedor solitario, cada vez más frecuente

Se les conoce como solopreneur y alude a un emprendedor que decide articular y lanzar por su cuenta un proyecto, sin socios ni empleados

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VALÈNCIA. En un país de micropymes como es el nuestro, a nadie extraña que existan empresas sin un solo empleado. El Instituto Nacional de Estadística registraba, a comienzos del año pasado, un total de 1,80 millones de empresas sin empleados, equivalente al 54,4% del tejido nacional correspondiente a las empresas económicamente activas. La misma fuente estimaba en un 27,2% las organizaciones que contaban solo con uno o dos empleados. 

Lo novedoso es que la figura del autónomo se extienda cada vez más al ecosistema emprendedor. Se les conoce como solopreneur y alude a un emprendedor que decide articular y lanzar por su cuenta un proyecto, sin socios ni empleados. El último mapa del emprendimiento realizado por la organización de South Summit ponía de relieve el salto del 7% al 23% de solopreneurs en nuestro país en solo un año.

Hasta hace poco, este tipo de proyectos en solitario solían asociarse a una solución modesta, de autoempleo, impulsados por pura necesidad más que por una verdadera vocación emprendedora. Ahora la visión es muy distinta, sobre todo desde que el CEO y fundador de Open AI, Sam Altman, anticipó que pronto veremos unicornios de startups individuales sin oficinas ni empleados. Las gracias, obviamente, habría que dársela a la inteligencia artificial, a su capacidad multitarea y a la automatización de procesos.

Afirmaciones como las de Altman, parece haber animado a que 41,8 millones de personas sean ya emprendedores individuales en Estados Unidos. A éstos, se les atribuye la aportación conjunta de  1,3 billones de dólares a la economía del país.

Otra forma de escalar

Asimismo, si hasta no hace mucho las startups se jactaban de formar plantillas de más de tres dígitos como muestra incuestionable de éxito y escalabilidad, ahora de lo que se enorgullecen es de sacar cada vez más trabajo adelante con menos mano de obra. 

Javier Sanz, fundador del grupo ADSLZone, es uno de ellos. Reconocía este emprendedor en una conferencia ofrecida en Salamanca Tech Summit 2026 que actualmente generan “el triple de contenidos que generábamos antes en ADSLZone con la mitad de la gente”. En la misma línea afirmaba que “el 50% del contenido que sale ahora es pura IA”. Matizó, no obstante, que la publicación final se somete a supervisión humana. 

Habló Sanz de otro de sus nuevos proyectos: Nido energía, una comercializadora energética que supera ya los 1.000 clientes y en que la solo trabajan dos personas, incluyéndose el fundador.

Obviamente, una vez hecho el desembolso en las herramientas IA adecuadas, la eliminación del gasto en nóminas o el alquiler de un espacio permiten que el capital sea mucho más eficiente que en una startup tradicional. Ellos sin hablar del ahorro en desavenencias con los socios, una de las causas más frecuentes del cierre de estas organizaciones.

La inversión

Otra peculiaridad de los proyectos solopreneur es que tienden a arrancar y crecer con los propios recursos del emprendedor, pero en el escalado la autonomía financiera no siempre es posible. Los inversores, por ahora, continúan apostando por los equipos fundaciones pero, fuera de España, existen ya casos de éxito como el de Nuseir Yassin. De origen palestino-israelí, este emprendedor que, igual que Javier Sanz empezó como bloguero, consiguió levantar una ronda serie A por valor de 27 millones de dólares para crear Nas.com donde ofrecen infraestructura tecnológica con inteligencia artificial para solepreneur. “Estamos creando las herramientas que permiten a cualquier persona, en cualquier lugar, vender lo que produce, sin intermediarios, sin cuotas mensuales ni plataformas que controlan a tus clientes. Las próximas empresas multimillonarias no se parecerán a Amazon. Serán gestionadas por una sola persona armada con un teléfono, una idea y las herramientas adecuadas”, puede leerse en su página web.

En el uso de la IA se basa también el proyecto  de Natalia Navarrete, Your Brand Value, una plataforma que permite medir el valor y la reputación de una marca en tiempo real. “Por primera vez, una pyme de Sevilla puede acceder a la misma analítica de marca que Zara o Santander. Ese valor ya no es un concepto abstracto: es un activo medible, comparable y gestionable con precisión matemática”, explica Navarrete lo que persigue con su idea de negocio. La plataforma utiliza inteligencia artificial para aplicar metodologías de consultoras internacionales de forma automatizada, entregando valoraciones económicas que antes requerían equipos de analistas durante meses. 

Más allá de la IA

Pero tampoco todos los solopreneur recurren a la IA a la hora de atreverse a lanzar un proyecto. El valenciano Alfons Gil fundó Tenans.com el pasado mes de enero para dar un vuelco al mundo del alquiler de pisos.  La idea de negocio surge tras conocer las dificultades de un vecino que necesitaba cambiar de ubicación para encontrar un alquiler nuevo. La solución que se le ocurrió a este emprendedor es ofrecer a los inquilinos candidatos a un piso en alquiler un espacio en el que presentarse de forma virtual ante los propietarios compartiendo referencias y recomendaciones que allanen el camino de selección.

Con esta idea de negocio salió Alfons Gil al mercado como único promotor. Luego, por un tema administrativo, decidió integrar a su mujer en la compañía como socia minoritaria y poder constituir la S.L. y evitar responder con su propio patrimonio de la compañía. Reconoce que emprender en solitario no le ha resultado sencillo pero ahora que el proyecto ya está rodando, confía en liderar la categoría en la que opera en España.

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