VALÈNCIA. La Universitat Politècnica de València (UPV) ha vuelto a sacar a licitación la redacción del proyecto y la construcción de la futura planta piloto de chips fotónicos que se ubicará en el área industrial de L’Eliana, después de que el concurso quedara desierto en dos ocasiones por la complejidad técnica de la obra. La licitación ha sido publicada de nuevo en la Plataforma de Contratación del Estado y el plazo para presentar las ofertas estará vigente hasta el próximo 7 de abril.
El rector de la UPV, José Capilla, señalaba este domingo en una entrevista a Valencia Plaza las dificultades técnicas para abordar la construcción. “Es un proyecto muy complejo", apuntaba. "Hemos tenido dos veces el concurso desierto por la complejidad y singularidad del proyecto, porque no es ir y construir, sino mucho más. Son instalaciones, con salas blancas, tecnología de vanguardia y ha hecho difícil que las empresas que concursaban pudieran adaptarse a nuestros requerimientos. Ahora, vamos a intentar tener la máxima concurrencia de compañías".
El proyecto PIXEurope fue seleccionado en noviembre de 2024 por la Empresa Común de Chips de la Unión Europea, dentro del programa “Chips for Europe”, financiado con fondos europeos y aportaciones de los Estados miembros. En España se enmarca en el Perte Chip, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. En concreto, forma parte de la inversión destinada a reforzar la investigación, el diseño y las infraestructuras relacionadas con la microelectrónica, como las salas blancas y la fotónica integrada.
Encabezado por el laboratorio UPVfab y el Instituto iTEAM de la UPV, coordinados por Pascual Muñoz y José Capmany, el proyecto busca facilitar el paso de la investigación a la fabricación previa a la producción en serie. El objetivo es que empresas, pymes y nuevas compañías puedan probar y desarrollar sus diseños de chips fotónicos en Europa, sin depender de instalaciones fuera del continente.

El pasado 28 de julio el Consejo de Gobierno de la universidad aprobó la compra del suelo y la ejecución del contrato. Poco después, el Consejo de Ministros adjudicó a la UPV los primeros 16,5 millones de euros de los 33 millones previstos, lo que ha permitido volver a publicar la licitación por 11,1 millones de euros de presupuesto base para redactar el proyecto y ejecutar las obras. Tras la adjudicación del concurso, el plazo máximo de ejecución es de 18 meses desde la firma del contrato. Dentro de ese periodo, la empresa elegida deberá presentar el proyecto de ejecución en un máximo de dos meses y completar la construcción en un plazo que no podrá superar los 16 meses.
La planta se levantará sobre dos parcelas colindantes en el sector SUZI-1 de L’Eliana, con una superficie total aproximada de 5.268 metros cuadrados. El edificio deberá entregarse completamente terminado y en funcionamiento. Incluirá una nave industrial de unos 2.000 metros cuadrados para los procesos de fabricación, con una altura libre cercana a los diez metros; un edificio anexo de oficinas, laboratorios y zonas técnicas de unos 1.200 metros cuadrados; y una sala limpia industrial de otros 1.200 metros cuadrados, además de la urbanización exterior.
Según señalan los pliegos, la sala limpia deberá cumplir niveles altos de control ambiental. Entre las singularidades del proyecto, también exige sistemas de filtrado de aire, control de presión, accesos especiales, redes de gases con al menos 120 puntos de suministro, nitrógeno, aire comprimido sin impurezas, agua ultrapura, sistemas de refrigeración y tratamiento de residuos, así como suelos especiales en las zonas más sensibles.
La UPV licita la redacción del proyecto de la Casa de los Caramelos
La UPV también sacaba a licitación este lunes por 451.700,09 euros el contrato para la redacción del proyecto básico, el proyecto de ejecución y la dirección facultativa completa de las obras de rehabilitación integral del edificio conocido como Casa de los Caramelos, en el centro de la ciudad.

- Edificio Casa de los Caramelos. -
- Foto: UPV
El plazo máximo establecido es de tres meses desde la formalización del contrato para la entrega del proyecto básico y su supervisión, según ha informado la institución académica en un comunicado. El inmueble fue adquirido por la UPV a la Generalitat Valenciana en septiembre de 2024 por un importe de 3,1 millones de euros.
Ubicado en las calles Conde Trénor número 7 y Muro de Santa número 6, en el distrito de Ciutat Vella, se asienta sobre una parcela de 433 metros cuadrados y cuenta con una superficie útil construida de 2.228 metros cuadrados. Se trata de un edificio histórico que la universidad quiere recuperar "respetando sus elementos patrimoniales", lo que añade "complejidad técnica" a la intervención.
"El espacio está ubicado en el centro para otro tipo de actos que nos acerquen más a la ciudadanía y que puedan funcionar fines de semana y festivos. La UPV tiene un enorme potencial para exposiciones artísticas y de otro tipo con la tecnología y la ciencia. Va a ser un espacio permanente para eso y otros temas protocolarios para los que sea necesario", señalaba Capilla. "Queremos abrirlo para el 60 aniversario de la UPV, que es en 2028. Creo que es un objetivo que se puede conseguir, dentro de las dificultades que hay ahora en Ciutat Vella".
