Una copa de vino natural, el olor de la plancha del Rausell, unas alcachofas ligeramente tocadas de sal, los nigiris de Nuria, el paseo (es mágico) desde el Mercado Central hasta la plaza del Tossal, los quesos de Manglano y el atardecer frente a la Albufera —imposible cansarse de este lienzo; los guisantes lagrima en Askua, el socarrat de cada tarde sobre el fuego de Casa Carmela y el salitre inundando esta ciudad maravillosa. La luz. Esta luz blanca que inunda cada rincón de nuestras vidas en primavera. El sonido del mar. Las tellinas de Anyora. Eso es la vida. Eso es.
- La vida
Últimas Noticias
-
1Los votos en contra de Vox, PSOE y Unidas por Extremadura tumban la investidura de María Guardiola
-
2Natàlia Enguix: “No podemos enfrentar una catástrofe extraordinaria como la Dana con una legislación ordinaria”
-
3El Palau de la Música se suma al 8M
-
4Semaf convoca huelga en Metrovalencia y TRAM en Fallas "en defensa de la seguridad y la justicia organizacional"
-
5Les Corts rechazarán una comisión de investigación sobre la calidad asistencial en el Hospital del Vinalopó
Suscríbete nuestro newsletter
Siempre al día de las últimas noticias